Una buena anfitriona no debe dar nunca muestras de cansancio y solo cuando comprenda que los invitados desean marcharse, entonces, con gracia y mostrándose amable se levantará para ayudarles a ponerse los abrigos y acompañarlos a la puerta, demostrando siempre que no tiene ninguna prisa por despedirles.
Una vez que se hayan ido los amigos, si es de noche, el ama de casa no se olvidará de sus vecinos y aguardará al día siguiente para ordenar la casa evitando ruidos molestos.
Miércoles, 25 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Alicia Antolín de la Hoz
Marie-José Martin Delic Karavelic
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Ángel Sáez García