Gallegos hispanohablantes

La verdad sobre el caso del Alakrana

01.11.09 | 23:00. Archivado en 01 Gallegos Hispanohablantes
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Llevamos semanas a vueltas con el caso del atunero vasco Alakrana cuyo rescate, si Dios no lo remedia, tendremos que pagar entre todos los españoles. Creo que los secuestradores piden cerca de tres millones de euros. No está nada mal. Pero la pregunta del millón es ¿por qué tenemos que pagar ese pastón entre todos los españoles con nuestros impuestos y no el gobierno vasco con los impuestos de los vascos?

Analicemos los hechos: 1º) Está demostrado que el atunero vasco secuestrado, con una tripulación a bordo de 36 personas, faenaba fuera de la zona de seguridad, por lo que alguien de «arriba» (no los marineros) tiene una gran parte de responsabilidad en lo sucedido. 2º) También está demostrado que el atunero vasco navegaba sin la bandera española, ondeando en su lugar la ikurriña o bandera del PNV, diseñada por Sabino Arana, que más tarde se convertiría en la bandera de la comunidad autónoma vasca.

[Aquí tienen la ikurriña ondeando en el Alakrana: http://www.pormi.net/noticias-semana/2009/fotos/secuestro-barco-espanol.jpg]

Puesto que la bandera vasca no corresponde a ninguna nación, no tiene ningún tipo de validez, lo que convierte automáticamente al atunero en un barco pirata. O dicho con otras palabras, lo que sucedió en realidad fue que un barco pirata fue atacado por piratas somalíes. Y entre piratas debería quedar la cosa si no fuese porque sus 36 tripulantes, vascos, gallegos o inmigrantes, no tienen la culpa de lo sucedido.

Esto, desde el punto de vista político y humanitario, complica las cosas, pues los marineros, incluidos los vascos, tienen derecho a ser protegidos y defendidos por el Estado español, pero sobre los verdaderos responsable de lo sucedido (el armador y en cualquier caso el patrón) debiera recaer una pena ejemplar por incumplir las normas de navegación, al navegar fuera de la zona de seguridad y, aún por encima, no llevar la bandera española como es obligado.

Los marineros son unos mandados que se enrolaron en el atunero para ganarse la vida. Ellos no tienen la culpa del hecho de que numerosos buques vascos naveguen con la bandera española sólo hasta alcanzar aguas internacionales, momento en el cual alguien desde «arriba» (convendría investigar quién y por qué) da la orden de arriar la bandera española para izar en su lugar la bandera regional vasca.

El caso más famoso de esta conducta ilegal ocurrió en abril de 2008, cuando el atunero Playa de Bakio navegaba también en aguas cercanas a Somalia y fue secuestrado por piratas de ese país. Igual que el Alakrana, el buque español navegaba como un buque pirata, por no llevar enarbolada la bandera de un país soberano, según establece la normativa internacional en vigor suscrita por España. En concreto, el artículo 92 del convenio internacional del Derecho del Mar, dice que todo buque «navegará bajo pabellón de un solo estado y quedará bajo la protección de dicho estado que deberá garantizar su seguridad en alta mar».

Lo tragicómico del caso es que los propietarios de estas embarcaciones cuando son abordadas por delincuentes pretendan que sea el Estado español el que les dé protección e incluso pague el rescate exigido por los piratas.

Estamos ante un caso de «secesionismo a la carta»: para lo que me conviene soy español y para lo que no, vasco. ¿Para qué pide un buque «vasco» protección a la Armada española y no al gobierno vasco? Esperemos que cuando el País Vasco sea libre y soberano, tenga un ejército lo suficientemente numeroso y bien armado como para proteger a todos sus buques que faenan en mares lejanos fuera de las zonas de seguridad.

——————————————————————————————

NOTA ACLARATORIA: En derecho marítimo internacional, cualquier navío pertenece al país cuya bandera enarbola. Puede suceder que un barco portugués lleve bandera griega. A todos los efectos, el barco es griego y estar sobre él es como estar en Grecia.

Todas las banderas nacionales están reconocidas. Los barcos sin bandera, no pueden navegar y su situación es ilegal, por lo tanto pueden considerarse apátridas o piratas y cualquier gobierno que considere que ocupan sus aguas o intereses pueden arrestarlo, requisarlo y someter a juicio y condenar a su tripulación.

También parece ser una práctica habitual que los atuneros vascos (de momento también españoles) siguiendo la filosofía del PNV y con el natural consentimiento de sus armadores, arríen la bandera española nada más salir de las 200 millas e icen solamente la ikurriña como pabellón «nacional». A efectos jurídicos marítimos, estos atuneros no pertenecen a ningún país pues la ikurriña no está reconocida como bandera de una nación soberana. Da lo mismo que enarbolen la ikurriña que los calzoncillos de Arzalluz. No les ampara el derecho marítimo internacional.

La ikurriña merece todos mis respetos, pero las infracciones deben pagarlas quienes las cometen y no acudir a Papá Estado cuando conviene y renegar de él para todo lo demás. Creo que ya está bien de «secesionismo a la carta». Señores armadores vascos, tengan un poco de dignidad, sean coherentes con sus ideas y tengan la amabilidad de no pasarnos a todos los españoles la factura de sus caprichitos secesionistas.

Juan Julio Alfaya



Libro recomendado: HOMENAJE A CATALUÑA de George Orwell. 134 pags. 12.00€. EN STOCK.

Resumen del libro: Cuando en julio de 1936 se produce el levantamiento armado fascista contra la República española, George Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como periodista; pero las circunstancias le llevaron a enrolarse en las milicias del POUM. Como miliciano luchará en el frente de Aragón y será gravemente herido en la garganta, toma parte en los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona; y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de España, atravesando la frontera como simple turista. En 1938, cuando aún no había llegado a su fin la guerra civil, escribe Homenaje a Cataluña, donde relata sus experiencias en la revolución española. De hecho lo que había ocurrido en España no era una mera guerra civil, sino el comienzo de una revolución. Esta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de fascismo frente a democracia, y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible.

Bookmark and Share

Hacer comentario


Opine sobre la noticia

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Martes, 9 de febrero

    BUSCAR

    Editado por

    Hemeroteca

    Febrero 2010
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728

    Sindicación