Por un nuevo sistema educativo
22.02.08 @ 22:31:38. Archivado en Sistema educativo
La Unión Democrática de Estudiantes ha presentado en el Aula Magna de la Universidad San Pablo CEU un vídeo que denuncia las ideologías y doctrinas causantes del fracaso escolar en España: el antiautoritarismo, la pedagogía y el nacionalismo.
El vídeo, cuyo guión ha sido elaborado por el Presidente de UDE, Álvaro Vermoet, explica los resultados académicos de España, critica la hipocresía de la izquierda en asuntos como la Reforma de las Humanidades y la inmersión lingüística y reivindica una mayoría social que devuelva a la enseñanza la disciplina, el esfuerzo y la autoridad del profesor. El vídeo, que tiene una duración de diez minutos, puede verse en Youtube haciendo clic en los siguientes enlaces:
Primera parte: http://es.youtube.com/watch?v=0DksHaUR7l4
Segunda parte: http://es.youtube.com/watch?v=aq2LdvtdZ5U
El tema me afecta muy directamente, pues todavía tengo dos hijos en edad escolar. Como estoy divorciado, los veo cada quince días y el otro día pude ver con qué tipo de libros están siendo adoctrinados mis hijos. A uno de ellos le dieron para leer un libro de Méndez Ferrín. No sé qué puede aprender un adolescente de un autor que admira y le escribe poemas a un siniestro dictador como Fidel Castro, un autor cuyos libros rezuman odio y sectarismo y que si en sus manos estuviera metería a media Galicia en campos de exterminio. No suelo leer sus artículos, pero recuerdo uno en concreto en el que enumeraba los sectores sociales que estaban de sobra en la “nazón de Breogán”. Eran si mal no recuerdo, y siguiendo este orden, los obispos, los curas, las monjas, los narcotraficantes, los taxistas y, en general, toda la burguesía empresarial y de un modo especial todos los gallegos que pertenecen o votan al PP.
¿Quienes se salvarían entonces? Los asalariados, es decir, los que venden su fuerza de trabajo. Dice Karl Marx: “Lo que el obrero vende no es directamente su trabajo, sino su fuerza de trabajo, cediendo temporalmente al capitalista el derecho a disponer de ella. Tan es así, que no sé si las leyes inglesas, pero sí, desde luego, algunas leyes continentales, fijan el máximo de tiempo por el que una persona puede vender su fuerza de trabajo. Si se le permitiese venderla sin limitación de tiempo, tendríamos inmediatamente restablecida la esclavitud. Semejante venta, si comprendiese, por ejemplo, toda la vida del obrero, le convertiría inmediatamente en esclavo perpetuo de su patrono”.
Lo curioso es que la esclavitud se restableció anacrónicamente en los dos regímenes totalitarios que asolaron la Europa del siglo XX: el nazismo y el comunismo. Y los trabajadores no vendieron su fuerza de trabajo, sino que se la robaron porque sí. De la esclavitud en los campos de exterminio nazis sabemos mucho gracias al cine, no así de la esclavitud en los países donde logró implantarse el comunismo. Pocos saben que, por ejemplo, la autopista de Kolymá, a causa de la enorme cantidad de esclavos que murieron durante su construcción, sería apodada como “La Ruta de los Huesos”, ya que los restos óseos de miles de obreros muertos serían utilizados como material poroso en la mezcla para la construcción. La obra faraónica fue llevada a cabo en un clima inclemente, con temperaturas que iban de los -70ºC a los -60ºC y, en algunos casos, como en los picos de las Colinas del Este de Siberia, donde el viento se incrementaba, los -80ºC. Si los trabajadores esclavos de Kolymá fueran gallegos seguro que dirían antes de morir congelados: "Vai un frío de carallo".
Muchos trabajadores agotados, como el de la imagen, murieron congelados. En esta obra faraónica no sólo se emplearon esclavos (en lenguaje marxista, “disidentes” o “enemigos del pueblo”), sino que además sus huesos fueron empleados como material de construcción. El escritor y poeta Varlam Shalámov fue prisionero del Gulag y durante su cautiverio trabajó como esclavo, entre otros, en el proyecto de la autopista. Escribió “Relatos de Kolymá” (Editorial Minúscula). En las 350 páginas del libro, traducido por Ricardo San Vicente, Shalámov describe la psicología del preso, su lucha por hacerse con un pedazo de pan extra, su pérdida de esperanza, la evaporación de valores como la amistad, la honradez, la generosidad, el amor o la compasión en un entorno tan hostil que, a menudo, el instinto de supervivencia sucumbe ante un irrefrenable deseo suicida.
La autopista de Kolymá fue una de tantas obras faraónicas llevadas a cabo con mano de obra esclava y no creo que la única en la que los restos óseos de los esclavos fueron utilizados como material de construcción. Aquí tienen unas cuantas imágenes de la esclavitud restablecida en Kolymá por obra y gracias de quienes pretendían crear una nueva sociedad en la que, por fin, habría desaparecido la explotación del hombre por el hombre: http://gulagmuseum.org/museums/museum_06/index_eng.htm
Autores de un nivel ético similar al de Méndez Ferrín son los que se les recomienda leer en las escuelas e institutos gallegos a nuestros hijos.
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Xoán Xulio Alfaya
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