Wenceslao Fernández Flórez
20.06.07 @ 02:04:26. Archivado en Galería de gallegos impropios
Wenceslao Fernández Flórez (La Coruña, 11 de febrero de 1885 - Madrid, 29 de abril de 1964), narrador, periodista y humorista español.
Biografía
Hijo mayor de Wenceslao Fernández y de Florentina López, el quedarse huérfano de padre cuando tenía quince años le obligó a dejar los estudios y trabajar como periodista. Empezó en el diario coruñés La Mañana y posteriormente colaboró en El Heraldo de Galicia, Diario de La Coruña y Tierra Gallega. A los 18 años dirigió el Diario Ferrolano. Después pasó a dirigir El Noroeste de La Coruña. En 1914 fue a Madrid como empleado en la Dirección General de Aduanas, pero abandonó ese cargo para trabajar en El Imparcial y poco después en ABC, donde empezó la sección "Acotaciones de un oyente", una serie de crónicas parlamentarias que le hicieron muy famoso, y que luego reunirá en Crónicas parlamentarias (1914-1936). También escribió en El Liberal y Tribuna.
Mantuvo estrecha amistad con dirigentes del nacionalismo gallego, como Castelao, que fue uno de los que más frecuentemente ilustraron sus obras. Logró el premio del Círculo de Bellas Artes con su novela Volvoreta (1917), que narra los amores prohibidos entre una sirvienta y su joven señor en el marco de la Galicia rural. En 1926 recibió el Premio Nacional de Literatura.
Aunque de ideología conservadora (seguidor y admirador de la política de D. Antonio Maura), no escatimó sus críticas, a veces acerbas, como en sus obras "El secreto de Barba Azul", "Las siete columnas""y "El espejo irónico", entre otras, a propósito de la política y de los hombres políticos del reinado de Alfonso XIII. Pese a haber sido condecorado en 1935 con la Banda de la República, al estallar la Guerra Civil fue inmediatamente objeto de amenazas de muerte acusado de no haberse mostrado partidario del Gobierno del Frente Popular. Huyendo pues de las llamadas Milicias de Retaguardia, halló refugio en la Embajada de la República Argentina de donde a su vez, y a petición del Gobierno de Holanda, pasó a encontrar refugio en la Embajada de este país. Fernández Flórez era en efecto muy apreciado en Holanda por las admirativas descripciones que de dicho país había hecho años antes en su libro de viajes "La conquista del horizonte". Protegido pues por las autoridades holandesas consiguió salir para Valencia en mayo de 1937 y en julio del mismo año, tras un tenso incidente diplomático entre el Gobierno de Holanda y el de la República por pretender este denegar en el último momento el permiso de salida anteriormente concedido, pudo salir de España.
Sobre sus experiencias en la Embajada de Holanda y en el Madrid de 1936, escribiría dos novelas, Una isla en el mar rojo (1938) y "La novela número 13" (1941). En 1945 ingresó en la Real Academia Española y en 1959 recibió la Cruz de Alfonso X el Sabio. En 1951 adaptó El capitán veneno de Pedro Antonio de Alarcón para el cine con dirección de Luis Marquina y sus mismas obras fueron objeto muy numerosas adaptaciones cinematográficas, en especial por Rafael Gil (El hombre que se quiso matar, 1942 y 1970; Huella de luz 1943; Camarote de lujo, 1959), así como por otros directores.
Publicó unas cuarenta novelas y libros de relatos de humor, caracterizados estos por un fino humor irónico de sesgo gallego a veces cercano a lo fantástico. Se muestra muy sensible al paisaje galaico que envuelve en un profundo lirismo. Muchas de sus novelas y relatos poseen contenidos simbólicos. No se muestra un innovador en cuanto a las formas y estructuras novelísticas, sino que sigue académicamente los modos de la narrativa tradicional. Existen en él reminiscencias de Stendhal y de Eça de Queiroz, al que tradujo. Su obra transmite un mensaje de escepticismo hacia un mundo que cambia sólo superficialmente y descuida valores espirituales y morales permanentes. Sus personajes se mueven entre la frustración y el fracaso. Pese a lo subversivo, a veces, de su conservadurismo, gozó el autor de gran prestigio bajo el franquismo, publicando con regularidad artículos de prensa, haciendo ediciones de sus "Obras Completas" y dando a luz numerosas obras. El progresismo democrático, que no le perdona haberse alineado inequívocamente con el bando opuesto, ha pasado a silenciar su nombre y su obra.
Las preocupaciones morales y el pesimismo del autor se manifiestan en casi todas sus novelas. Así, en El secreto de Barba Azul (1923) se intenta demostrar que las pasiones mueven las acciones humanas, tesis que se repite en Las siete columnas (1926), en que los siete pecados capitales se constituyen, paradójicamente, en los pilares de la sociedad. También se ironiza sobre la hipocresía en Relato inmoral (1928) y en El malvado Carabel (1931), siempre ofreciendo una visión desencantada de la sociedad bajo la apariencia del humor.
Obra
* La tristeza de la paz (1910)
* La procesión de los días (1915)
* Luz de luna (1915)
* Acotaciones de un oyente (Crónicas parlamentarias, 1916)
* Las gafas del diablo (1918)
* Volvoreta (1917), adaptada al cine por José Antonio Nieves Conde en 1976
* Ha entrado un ladrón (1922)
* El secreto de Barba Azul (1923)
* Visiones de neurastenia (1924)
* Las siete columnas (1926)
* Relato inmoral (1927)
* Fantasmas (1930)
* Los que no fuimos a la guerra (1930)
* El malvado Carabel (1931), adaptada al cine por Edgar Neville en 1935, por Fernando Fernán Gómez en 1956 y por Rafael Valedón en 1962
* Aventuras del caballero Rogelio de Amaral (1933)
* Una isla en el Mar Rojo (1938)
* La novela número 13 (1941)
* El bosque animado (1943), adaptada al cine por José Neches en 1945, por José Luis Cuerda en 1987 con guión de Rafael Azcona y por Ángel de la Cruz y Manolo Gómez en 2001
* El toro, el torero y el gato (1946)
* Fuegos artificiales (1954)
Fuente: Wikipedia
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Con cierta frecuencia observo que el escritor Wenceslao Ferández Flórez, es señalado como franquista y me gustaría recibir la opinión motivada de cada uno de ustedes. Estamos en la recuperación de la memoria histórica de los acontecimientos sucedidos en España alrededor de los primeros 75 años del siglo pasado.
Puedo contarles mi visión como defensor de la causa y conocedor a titulo personal del escritor, de la familia y del mundo que le rodeaba y les aseguro que Wenceslao no era de nadie en particular era suyo y criticaba todo aquello que se alejaba de su opinión fría y calculada; de lo que ha dejado innumerables señas de identidad. Wenceslao fue profundamente crítico con el régimen de Franco, a pesar, de ser familias amigas procedentes de Ferrol cuando Franco era simplemente un Teniente y Wenceslao un periodista de la Ciudad; pero Wenceslao no le perdona a Franco que fusilara a Julian Zugazagoitea, hombre destacado del Socialismo. Wenceslao crítica la especulación urbanistica en Madrid el enriquecimiento y engaño en el guión de la película basada en su novela El Malvado Carabel, o el enriquecimiento con la emigración y la permisividad de los dirigentes de que nuestras mejores gentes se marchen a enriquecer con su mano de obra otros países en el guión de la película Camarote de Lujo rodada en su Galicia y criticando a una poderosa familia gallega intima de Franco- año 1957 - Donde estaban los defensores de la Patria que ahora menosprecian la obra de Wenceslao, pues le puedo contar donde estaban, la gran mayoría eran profesores o trabajaban para el estado franquista y eran sumisos al régimen. Wenceslao solamente vivía de su pluma y de su ingenio, lean vds con detenimiento El Bosque Animado y verán la capacidad crítica que este hombre tenía y el talento para decir las cosas sin herir.
¡Wenceslao era tremendamente respetado por el franquismo, eso si es cierto¡
Me conformo con acabar los artículos y los libros pendientes de leer que tengo sobre mi mesa que ya forman un paisaje parecido a un Manhattan en miniatura.
Un saludo.
Si te refieres a Carlos Muñiz Romero, era de Rosal de la Frontera (Huelva). Me parece que hay otro Carlos Muñiz, dedicado al teatro, que nació en Madrid.
Un saludo.
A riesgo de ser insistente, le sugiero que lea el artículo de Alejandro Campoy que cité en el post anterior "El PP tampoco sirve para nada", ya que me parece un fiel reflejo de la realidad presente. Espero su opinión.
Reciba un saludo.
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Xoán Xulio Alfaya
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