Elecciones 27-M
31.05.07 @ 03:11:47. Archivado en Partitocracia
Quién ha ganado y quién ha perdido
Pío Moa
Libertad Digital
Jueves, 31 de mayo de 2007
"Un gran sector de la ciudadanía no se siente representado en ningún partido. Porque, en efecto, no lo está. Y otro amplio sector se engaña a sí mismo creyendo que aquellos a quienes vota le representan".
Dentro de una situación general de empate técnico en votos entre el PP y el PSOE, el primero ha llevado la peor parte, con diferencia. Los socialistas mantienen sus feudos, mientras que el PP retrocede en Navarra y Baleares y probablemente perderá ambos gobiernos, con la peores consecuencias, sobre todo en Navarra, donde se van a jugar muchas cosas próximamente. Añádanse los malos resultados en las Vascongadas y en Galicia y tenemos una situación general de derrota, no compensada, ni mucho menos, por el reforzamiento de sus mayorías en Madrid, Valencia y otras comunidades. Simplemente el PP no ha sido capaz de arrebatar votos a la Infame Alianza, pese a la demagogia tosca y la multitud de errores y desafueros de esta. Por el contrario, ha perdido, y ampliamente, capacidad de gobierno. Tal como está el panorama, puede esperar a ganar por una ligera mayoría las generales, mayoría que tampoco le permitiría gobernar. Y si llegara a gobernar le harían la vida imposible.
El PSOE tampoco sale bien parado ante el crecimiento de grupos separatistas y radicales de izquierda, mas para él es un problema menor, hoy por hoy, ya que su estrategia se basa precisamente en la alianza con esos grupos para aislar y neutralizar al PP, único y poco peligroso enemigo que tiene, de momento, por la derecha.
Pero las claves principales son otras dos: el triunfo en toda regla del terrorismo, el triunfo de las pistolas, las bombas y el chantaje gracias a la colaboración del Gobierno con los asesinos; y la abstención. De la primera nada nuevo hay que decir. La segunda merece mayor atención: ¿cómo puede haber disminuido el número de votantes cuando para todos resulta claro que se trataba de mucho más que unas simples elecciones municipales y autonómicas? En pleno proceso de descomposición de la Constitución y la unidad de España, una gran masa de gente, mucho mayor que la de votantes de cualquier partido, simplemente se ha desentendido. ¿Hemos llegado a tal grado de desmoralización social que la democracia y la integridad de España importan un bledo a tanta gente?
A mi juicio se trata de otra cosa. Aquellos a quienes no interesan la libertad o la unidad de España sí han votado, y lo han hecho precisamente a los partidos anticonstitucionales y antiespañoles. Este tipo de cosas no es nuevo en la historia: en España ocurrió bajo el Frente Popular y en Alemania con el nacionalsocialismo, por poner dos ejemplos clásicos. La abstención responde, con más probabilidad, a la falta de confianza de millones de personas en los partidos actuales, defiendan lo que defiendan; o, mejor dicho, digan defender lo que digan defender. Como venía a decir Cambó de otra situación parecida, la gente perdía el respeto a unos políticos y partidos que evidentemente no eran respetables. Un gran sector de la ciudadanía no se siente representado en ningún partido. Porque, en efecto, no lo está. Y otro amplio sector se engaña a sí mismo creyendo que aquellos a quienes vota le representan.
Pero, de momento, no surge ninguna alternativa. Y, de momento también, quien ha perdido fundamentalmente en estas elecciones es la Constitución o, en otras palabras, la democracia española.
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Y es que en el actual estado de las cosas del idioma han tenido mucho más que ver prohombres bien aferrados al sistema que todos los que se pudieran mencionar que vivan ajenos a él.
- una derecha acomplejada que renuncia a dar la batalla ideológica y sólo aspira a mimetizarse con el paisaje. Fraga imitó a los nacionalistas catalanes con su Ley de Normalización Lingüística y Núñez Feijoo sigue la misma línea. Es una derecha de lo más idiota camino de su suicidio político. No conseguirán un solo voto de los nacionalistas y perderán el de los españolistas. Pero la estupidez es congénita en la calle Génova.
Luego se extrañan de la creciente abstención.
1.- la perpetuación de estereotipos como "rojos" y "fachas". Los de izquierda se consideran muy buenos,progresistas y tolerantes, mientras que los de derechas son muy malos y reaccionarios. Repetición cainita de las dos Españas.
2.- el sectarismo partidista propio de hooligans de fútbol. Se votan siglas frente a gestión. Por parte de los votantes de derecha hay más capacidad crítica, por parte de la izquierda una gran masa de gente vota al PSOE sin importarle los desastres que origina, o en el peor de los casos se abstiene porque votar al PP es "pecado de herejía".
Estoy totalmente en que se necesita urgentemente algo nuevo. La democracia de partidos ya huele a podrido y cada vez existe una mayor conciencia de que tiene muy poco que ver con la verdadera democracia representativa.
La democracia de partidos es más bien una "democracia delegada" en la cual los ciudadanos depositan cómoda e irresponsablemente sus derechos y su libertad en manos de otros.
Un saludo.
No, los españoles ya han agotado su buena voluntad de conceder SU representación a los partidos. Ahora sólo participarían si se les da a ellos el poder. Estamos hablando, por lo tanto, de una Democracia estilo de la Ekklesïa griega, donde cada uno daba una opinión valiosa, es decir, sin mediar en su palabra un 'interés' de un grupo de presión o un partido, sino de sí mismo.
Pero para eso hay que formar la Opinión Pública hacia ese tipo de democracia. Lo contrario es esperar al Santo Advenimiento.
Vendrá sin embargo en ayuda de ellos la alta tecnología de comunicación donde ya cada uno puede ejercer su derecho a elaborar directamente la LEY.
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Xoán Xulio Alfaya
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