
Hago la pregunta sin segunda intención. ¿Por qué los mejores alumnos se van a estudiar fuera de Galicia? No conozco ni adivino la respuesta, pero si alguno la sabe, le agradecería me la comunicase para sacarme de dudas. La noticia fue publicada en el Faro de Vigo el día uno de julio y yo la he extractado, dejando lo fundamental:
Neila, Víctor Manuel y Sara son los mejores estudiantes no universitarios de Galicia. Sus expedientes académicos así lo corroboran. El Bachillerato lo acabaron de forma brillante con un 10 de calificación media y los tres, tras su paso por la selectividad, han obtenido las tres mejores notas de acceso a la universidad, lo que les abre la puerta a matricularse en cualquier carrera. Los tres han estudiado en colegios privados y ninguno de ellos se quedará en Galicia para cursar los estudios universitarios. Neila, la número uno por sus notas, se irá a Salamanca y Víctor Manuel y Sara, a Madrid.
Neila García Salgado (9,94): Ha sacado la mejor nota en la pasada selectividad, un 9,84, y tiene también la calificación más alta para acceder a la universidad: un 9,94. Esto convierte a Neila García Salgado en la mejor estudiante de Galicia de este año. "Fue bastante inesperado. En la selectividad se suele bajar la nota y yo estaba preparada para eso", comenta por teléfono desde su casa en Orense.
Estudió en el instituto María Axuliadora y en su expediente académicos no hay una mala evaluación, ni siquiera notables. De hecho firmó el Bachillerato con una nota de 10, que haciendo media con la de la selectividad la han situado a sólo 6 décimas de la perfección.
Quiere estudiar Traducción e Interpretación de Inglés en la Universidad de Salamanca. "Mi sueño es ser intérprete en el Parlamento de la Unión de Europea". Con un 9,94 de nota de acceso tendría abiertas las puertas en cualquier universidad, pero en su caso aún tiene que superar una prueba de capacitación. Debe demostrar que sabe hablar en inglés.
Víctor Manuel Villapún Puzas (9,69): El vigués Víctor Manuel Villapún se declara "feliz". "Es una gran recompensa por el trabajo realizado en los últimos años". El premio no es otro que ser el segundo estudiante –puesto compartido con la compostelana Sara Pereira– con mejor nota de acceso a la universidad. En la selectividad sacó una puntuación de 9,69 (la sexta mejor) pero gracias al 10 de su expediente en Bachillerato ha obtenido un 9,88 de calificación final que le da la opción de entrar en cualquier carrera.
Ya tiene el ojo puesto en Ingeniería Superior Industrial, aunque no ha decidido si hacerla en la Universidad Politécnica o en la Pontificia, ambas de Madrid. "Me gusta la rama de mecánica", precisa en conversación telefónica.
Sara Pereira Nogueira (9,88): Se define a sí misma como pesimista y, por mucho que lo intente corregir, muy desorganizada. Por lo visto es tanto su desorden que confiesa que sus compañeros nunca le piden los apuntes porque no hay quien los entienda. Sara Pereira, natural de Santiago, comparte con Víctor Manuel Villapún el tener la segunda mejor nota de acceso a la universidad, un 9,88. En la selectividad sacó un 9,69 (la sexta mejor), pero su calificación media subió 20 décimas por el 10 que aporta su expediente en Bachillerato.
La carrera que ha elegido estudiar es la de Ingeniería de Caminos en la Universidad Politécnica de Madrid. Lo que no tiene claro es que vaya a ejercer. "Sé que resulta súper difícil y que no lo voy a conseguir, pero me gustaría ser profesora universitaria", asegura Sara Pereira.
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Fuente: Faro de Vigo
"Los tres alumnos gallegos con mejor nota de acceso a la universidad estudiarán fuera de la comunidad gallega"
Faro de Vigo, 01 de julio de 2009
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"Quizá sea por el poco tiempo transcurrido desde que regresé a vivir y trabajar en mi tierra, pero no acabo de entender toda la polémica en torno al gallego. O quizá sea que mi deformación de jurista me lleva directamente a la ley para intentar situarme yo mismo, y situar al mismo tiempo a los amables y atentos lectores de esta columna.
La Constitución, es decir, la madre de todas las restantes normas legales, establece con claridad meridiana que el castellano es la lengua oficial del Estado español en su artículo 3. Una lengua que, como es natural y establece dicho precepto, todos los españoles tenemos el derecho de usarla, pero, además, tenemos el deber constitucional de conocerla.
El hecho de que la Constitución española establezca una jerarquía entre las lenguas españolas -el español cuyo conocimiento es un deber, y las lenguas españolas que pueden ser cooficiales si así lo determinan los respectivos estatutos de autonomía- es un hecho político por excelencia. Y la declaración de cooficialidad del euskera , del catalán o del gallego, afirmando además que el catalán o el euskera son, a diferencia del español, lenguas propias de las correspondientes comunidades autónomas -con el añadido del deber de conocimiento en el nuevo estatuto catalán-, son también hechos políticos por excelencia.
Estamos, pues, ante un debate ciertamente político. Un debate que tiene mucho que ver con la estructura del Estado, con el discurso de la España plural, con la integración o no de los nacionalismos periféricos en un proyecto estatal común. Un debate que tiene que ver con derechos básicos de los ciudadanos, con obligaciones también importantes de los ciudadanos, con la cohesión social, con el derecho al trabajo, con la libertad lingüística dentro de los parámetros fijados por la declaración de cooficialidad de las lenguas. No es un debate estrictamente cultural, ni un debate puramente lingüístico. Es un debate político y es mejor tomarlo como tal.
Como este debate corre el riesgo de ser malinterpretado por la situación lingüística de los participantes, vaya por delante que quien esto firma es vascoparlante monolingüe de familia, alguien que aprendió español o castellano en la escuela. Pero también alguien para quien el castellano no es lengua extraña, para quien el castellano es tan lengua propia como el euskera, lengua, ésta, de relación familiar casi en exclusividad, y de trabajo en la universidad. Alguien que no tendría inconveniente alguno en sustituir la obligatoriedad constitucional del conocimiento del castellano por la constatación del valor de lengua franca del español para la cohesión del estado. Y alguien que no tendría inconveniente en cambiar el calificativo aplicado por el estatuto vasco al euskera como lengua propia, a diferencia del español.
España es diversa y plural. Es un hecho. En España se hablan varias lenguas, además del español. También es un hecho que la diversidad de lenguas en España no es como en Suiza, que no cuenta con una lengua franca, o como en Bélgica, donde tampoco existe una lengua común. En España sí existe una lengua común.
Por eso, el discurso de la España plural no tiene sentido, ni responde a la realidad, si no se completa con el discurso de la pluralidad de Cataluña, de Euskadi y de Galicia: estas comunidades autónomas no son homogéneas en términos lingüísticos, sino plurales. Como lo son, por cierto, también, en el sentimiento de pertenencia. Existe, sin embargo, una diferencia en lo que al hecho de la pluralidad de España y de la pluralidad de Cataluña, Euskadi y Galicia se refiere: desde el punto de vista lingüístico existen amplios territorios y amplias demografías en España que son homogéneas en castellano, y la pluralidad se refiere a que existen zonas en las que está presente, además del castellano, otra lengua.
En Cataluña, Euskadi y Galicia no existe prácticamente ningún kilómetro cuadrado, ni ningún segmento o zona poblacional homogénea en cuanto a la presencia de una única lengua: estas comunidades autónomas son estructuralmente mucho más plurales que lo es España en su conjunto.
En los debates recientes muchos se han referido a que el español no está en peligro en Cataluña. Pero no es ésa la cuestión: la cuestión no está en los derechos de la lengua, sino en los derechos de los hablantes. De la misma forma que un hablante bilingüe puede en Cataluña o Euskadi reclamar la satisfacción de su derecho a ser atendido por la administración en la lengua de entre las oficiales que elija, el mismo derecho le asiste a un ciudadano monolingüe, por lo que no puede haber, en este contexto de derechos, una lengua privilegiada de la administración.
En el contexto educativo, no existe un derecho a ser escolarizado en la lengua materna, y menos por razones supuestamente pedagógico-psicológicas. Pero sí existe el derecho de los padres a que la lengua de su elección de entre las cooficiales sea también lengua vehicular. Y ante este derecho fallan los argumentos de que la otra lengua cooficial está en situación de debilidad, de que ya aprenderán esa lengua de elección en la calle o en los medios de comunicación, entiéndase la televisión, que el monolingüismo de inmersión es el único medio que garantiza la cohesión social, y está dando buenos resultados.
Ninguno de estos argumentos anula el derecho de los padres a reclamar que la lengua que quieren sea también vehicular en la enseñanza de sus hijos. Dicho simplemente: no hay razón alguna, y menos técnicas, para esconder en la enseñanza ninguna de las lenguas cooficiales de una comunidad autónoma como lengua vehicular."
Alfonso Villagómez
Magistrado Juez del Tribunal Superior de Justicia de Galicia
Publicado en El Correo Gallego
Jueves 02.07.2009
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"He nacido y me he criado en Suiza. País que no tiene idioma. Tiene tres. Es decir, se abastece de los idiomas de los países vecinos, que son Alemania, Francia e Italia. En el colegio enseñan los idiomas de cada país vecino. Sin embargo en cada zona se hablan dialectos de dichos países, que van variando según a la dirección que se vaya. Hacen hincapié en el inglés, porque son conscientes de la utilidad de dicho idioma en el mundo laboral. Así pues, se comunican estupendamente entre ellos, hasta en los debates gubernamentales. Hablen el idioma que hablen. Y jamás se ha escuchado ningún partido político -por muy nacionalista que fuere- hablar de la realidad histórica de los respectivos dialectos. Ni siquiera del Rumantsch, que tiene su propio instituto diccionario, el Institut Dicziunari Rumantsch Grischun (IDRG), idioma -que como pueden apreciar- nos recuerda suavemente al catalán.
Últimamente se hacen un poco cansinos los debates -o debacles- políticos sobre el tema de la normalidad del idioma. Sin ánimos de ofender a nadie, para mí el gallego es un dialecto influenciado por su país vecino, que es Portugal. Todo el tinglado lingüístico que se ha montado viene porque el PSOE en su día hizo pactos con los partidos Nacionalistas y no tuvo más remedio que esta locura siguiera hacia delante. Se ha llegado a tal punto, que se le asume una importancia al idioma gallego por encima de otros problemas que existen en este país que -estimo yo- son más importantes que el puñetero idioma en que se hable. Estoy visitando un curso en el cual nos dan, obligatoriamente, media hora de gallego. Hasta un currículo nos hacen escribir en gallego.
Culturalmente hablando estoy de acuerdo en que se enseñe el gallego, y más interesante sería la Historia de Galicia. Pero si me apuráis, al idioma gallego no le veo utilidad ninguna. Intentaré aclarar lo que quiero decir. Mi suegra tuvo que ponerse en contacto con la administración del seguro de la invalidez en Suiza. Me toco llamar a mí, ya que mi suegra no habla francés. Cuando llame les dije en francés que hacia tiempo que no hablaba ese idioma y que si me pudiesen atender en alemán. Me atendieron en dicho idioma y me pasaron con el apartamento apropiado. Allí me hablaron otra vez en francés y les pedí otra vez que me hablaran en el idioma teutónico. Alemán no, pero en italiano sí. Una vez encontrado el idioma en el cual nos podíamos comunicar, llegamos a aclarar los pormenores de lo que necesitaba mi suegra. Os aseguro, cuando colgué el teléfono, me acordé de la media hora de gallego que me dan en el curso."
Arturo Baeyens Martín
Cartas al Director
Faro de Vigo
1 julio 2009
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Siempre dije que los métodos impositivos y coactivos producen rechazo, pero comprendo que mi voz es como un granito de arena en el inmenso desierto mediático. Si fuera Premio Nóbel o cantante de pop sería otra cosa, pero como soy un ciudadano gallego que habita en el rural, tiene costumbres aldeanas y al que no conocen más que en el supermercado, en la oficina de correos y en la farmacia, pues así me luce el pelo. Con todo, el tener razón no deja de resultarme estimulante.
El secretario general de Política Lingüística, Bernat Joan, sostiene que no se puede hablar de «retroceso» del catalán, puesto que durante los últimos cinco años se han incorporado a la sociedad catalana más de 700.000 extranjeros. En fin, que no se consuela el que no quiere. Es como si le preguntan en Galicia a Anxo Lorenzo. Si no tienen argumentos, se los inventan.
El caso es que la Generalidad ha hecho una macroencuesta cuyo resultado recoge el Periódico de Cataluña y que supongo que para los acérrimos partidarios de la imposición (a la que ellos llaman "normalización" para disimular), debe ser más que desalentador. En resumen, éstas son las conclusiones del citado periódico:
1. El uso del español dobla al del catalán en el área de Barcelona.
2. Una macroencuesta de la Generalidad muestra que el idioma autóctono pierde peso.
3. Un 6,5% utiliza una lengua extranjera como el árabe o el urdu para comunicarse.
El uso del español entre la población que reside en Cataluña sigue yendo muy por delante del que se hace del catalán. Los datos de la segunda encuesta de usos lingüísticos de la Generalidad presentada ayer atestiguan que mientras un 45,9% de los preguntados utilizan el español como lengua habitual, en el caso del catalán el porcentaje se sitúa en el 35,6%, 10 puntos por debajo.
La superioridad es todavía más manifiesta en el área metropolitana de Barcelona, donde los usuarios exclusivos del español (53,8%) suman el doble de los que se sirven de la lengua autóctona (27,8%). El predominio del español también se produce en la zona del Campo de Tarragona, si bien con una diferencia menor (45,1% frente a 33,1%). En el resto de áreas de Cataluña, el catalán es la lengua más utilizada.
EN TODOS LOS GRUPOS DE EDAD SE REPRODUCE LA VENTAJA DEL ESPAÑOL
La encuesta, en la que han participado 7.140 personas mayores de 15 años, muestra que, excepto entre los mayores de 65 años, en todos los grupos de edad se reproduce la ventaja del español. Incluso entre los más jóvenes, los que forman parte de la franja comprendida entre los 15 y los 29 años, que han utilizado en buena parte de su itinerario escolar el catalán como lengua vehicular de aprendizaje, se reproduce una diferencia de más de 12 puntos porcentuales a favor del español.
La mayoría de la población conoce ambas lenguas, pero el dominio del español es notoriamente superior (20 puntos porcentuales por delante) cuando se pregunta si se habla o lee en uno u otro idioma. Y más acusada es todavía la diferencia, siempre a favor del español, a la hora de escribir.
El trabajo muestra que, si se compara con la primera encuesta de usos lingüísticos realizada en el 2003, los que aseguran que saben hablar catalán han pasado del 78,3% al 75%. El secretario general de Política Lingüística, Bernat Joan, sostuvo ayer que no se puede hablar de «retroceso» del catalán, puesto que durante los últimos cinco años se han incorporado a la sociedad catalana más de 700.000 extranjeros.
RETROCESO DE 10 PUNTOS ENTRE LOS CATALANOHABLANTES
El índice de los que dicen que acostumbran a hablar en catalán ha retrocedido 10 puntos porcentuales en el periodo 2003-2008, mientras que el español ha acusado una caída de un punto.
La encuesta también desvela que un 6,5% de la población se vale de idiomas extranjeros como el árabe y el urdu para comunicarse. Joan alertó del riesgo de que se creen guetos lingüísticos donde la población «tenga menos oportunidades» por el hecho de no dominar las lenguas oficiales de Cataluña.
Jordi Casabella (Barcelona)
El Periódico de Cataluña, 30/6/2009
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=625542&idseccio_PK=1021&h=
P.D. Si yo estuviera en la piel de Bernat Joan, me tomaba un cubata de ron con pentobarbital y me iba con la música a otra parte.
VÍDEOS
Discurso histórico de la viuda de Eduardo Puelles
http://www.youtube.com/watch?v=nx843-4ssXc
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Discurso de Pachi López contra ETA
http://www.youtube.com/watch?v=ytiAYZRIpSc
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Están Jesús y San Pedro en el Cielo. Y Jesús dice: "Simón Pedro, hoy me he levantado con ganas de dar una vuelta por la Tierra, a ver si me ven y creen en Mí, que cada vez hay menos respeto por las cosas sagradas..."
San Pedro le dice: "Buena idea, Maestro".
Jesús coge la Cruz a cuestas y se encamina hacia la Tierra...
Al cabo de unos días, ve San Pedro que sube Jesús a lo lejos con la Cruz a cuestas y con cara de preocupación...
San Pedro le pregunta: "¿Cómo ha ido, Maestro?".
Jesús dice: "Bien, bien, pero ha habido un problemilla... Mira, hazme un favor, baja a la Tierra, y en el primer lago que veas echas la caña y al primer pez que pique le abres la boca y encontrarás 3.000 euros, te vas a la Generalidad de Cataluña y los pagas por mí."
Dice San Pedro: "¡Pues sí que han subido los impuestos, me acuerdo yo que antes eran sólo dos denarios!".
Dice Jesús: "¡Qué va, qué va! Si no es un impuesto. Es una multa.
San Pedro se sorprende: "¿Una multa? Pero, Maestro, si tú nunca haces nada malo..."
Responde Jesús: "No, si no he hecho nada malo, ¡pero el letrero de la Cruz no está en catalán!".
Juan Julio Alfaya
JuanJulioAlfaya@yahoo.es
Hispanidad, martes, 30 de junio de 2009
http://www.hispanidad.com/noticia.aspx?ID=129784
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NOTA IMPORTANTE:
INRI son las siglas de la frase latina IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM, la cual se traduce al español como: "Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos". La multa recientemente impuesta a Jesucristo por la Generalidad de Cataluña por no rotular en catalán encierra un enorme desconocimiento de la historia, pues la inscripción no fue redactada por el reo, sino por Pilato en tres idiomas: hebreo, latín y griego. Poncio Pilato, también conocido como Pilatos (en latín, Pontivs Pilatvs), era el prefecto de la provincia romana de Judea entre los años 26 y 36 de nuestra era.
En el Evangelio de Juan (19:19–20) la inscripción es explicada claramente: 19 Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos.» 20 Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.
Los defensores de la libertad lingüística recurriremos la multa impuesta injustamente por la Generalidad de Cataluña a Nuestro Señor Jesucristo que, por cierto, hablaba en arameo.
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Huérfanos de argumentos con los que rebatir nuestras propuestas de libre elección de lengua, aquéllos para quienes Galicia Bilingüe resulta molesta, recurren a la agresión o a la difamación. Sobre GB han dicho que crearíamos un partido, también nos situaron en UPyD, tras ello dijeron que figuraríamos en las listas del PP en las autonómicas y como esto se demostró que era falso dijeron que tras las elecciones nos darían un cargo.
Pero el tiempo ha ido aclarando que nada de esto era verdad. Seguimos viviendo de nuestros respectivos trabajos y denunciando aquello que no nos parece justo, lo haga Agamenón o su porquero. A pesar de contar sólo con las aportaciones de ciudadanos de a pie para sufragar los pocos gastos que tenemos, ya que no disponemos de local y trabajamos desde nuestras casas, cuando alquilamos un autobús durante dos meses llegaron a decir que nos lo financiaba Iberdrola.
La última ocurrencia es que somos de Falange, del Club Financiero y de Faes, todo a la vez. Hasta ahora no le dábamos importancia porque estos desahogos solo aparecían publicados en periódicos marginales, pero dos cartas publicadas en EL CORREO GALLEGO en días consecutivos nos han decidido a emprender acciones legales contra los difamadores.
En ocasiones resulta complicado encontrar apoyo legal, ya que se difama rozando la legalidad, pero en el caso de la carta publicada el domingo 28, podemos al menos demostrar que se apoya en falsedades. Nuestro logo fue diseñado por un creador de La Coruña que no cobró nada por ello. No ha sido el único que nos ha cedido su trabajo gratuitamente. Otros "fantasmas" han recogido a pie de calle nuestras 100.000 firmas "fantasma" en contra de la imposición y han llenado la Quintana fantasmagóricamente gritando libertad.
En cuanto al señor Andrés Freire, no es que no sea fundador de GB, es que ni siquiera es socio. Dicho esto, como no nos gustan los linchamientos, tampoco comprendemos por qué se insulta a un filólogo por publicar un estudio sobre los orígenes y evolución de una lengua. Si alguien no está de acuerdo con sus conclusiones, lo razonable sería publicar otros estudios que demuestren que sus conclusiones son erróneas y todos en paz.
Señor Antonio Ferreira, nos veremos en los tribunales, y si hay que hacer una colecta para sufragar los gastos judiciales la haremos. Nos vamos a defender y, por supuesto, vamos a seguir trabajando para que se reconozcan los derechos de todos, sobre todo los de los niños. Si queremos que nuestra democracia sea plena, tengamos una política lingüística homologable a las de las democracias que nos rodean.
Galicia Bilingüe
El Correo Gallego, 29 de junio de 2009
http://www.elcorreogallego.es/opinion/cartas-al-director/ecg/replica-gb/idEdicion-2009-06-29/idNoticia-442898/?alerta=122#formComentario
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Las fantasmadas de Antonio Ferreira
Hace un rato estaba yo leyendo en la edición digital del periódico las Cartas al Director del día 24. Me emocioné con una firmada por una joven lucense y que comenzaba destacando una barbaridad que había leído en la web de la asociación Galicia Bilingüe. A ese exabrupto, un usuario afirmaba que no se podía afirmar que los comentarios de un particular en el foro de dicho colectivo se pudiesen considerar como voz genérica de la asociación.
Estoy de acuerdo con dicho matiz, pero, sin embargo, me pregunto, ¿cuál es el discurso genérico de Galicia Bilingüe? En su página he leído mucho sobre igualdad, derechos de las personas y no de las lenguas, etc. Vamos, cosas muy bonitas. Sin embargo, una y otra vez entran en contradicciones (que por razón de espacio no entraré a detallar) su declaración de principios y las afirmaciones o acciones de sus dirigentes.
Pocas cosas sé, pero sé algunas. Sé que uno de los fundadores de Galicia Bilingüe es el profesor Andrés Freire, autor del infame 'estudio' de la fundación FAES que menosprecia la lengua gallega.
También sé que el autor del logo de Galicia Bilingüe (los corazones entrecruzados) y moderador de su foro es Javier Prieto, ex responsable de la sección estudiantil de una de las facciones de la Falange en Vigo, además de ex dirigente del colectivo nacionalista español y ultracatólico Hazte Oír. Y del resto, poca cosa sé, porque Galicia Bilingüe parece una asociación fantasma, quizá la única de toda nuestra comunidad autónoma que oculta en su página web quiénes son sus dirigentes... quizá para que no podamos saber qué barbaridades dicen en el día a día y no logremos asociarlas con el discurso real de su colectivo.
Antonio Ferreira
Santiago de Compostela
Cartas al Director
El Correo Gallego
28.06.2009
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Con frecuencia aparece en los medios de comunicación la palabra "radicales", como sustantivo o adjetivo, aplicada a personas y grupos que son simplemente extremistas, fanáticos, intransigentes o violentos.
El término radical viene del latín radix ("raíz") y se refiere a un punto de vista profundo, que va a la raíz del asunto. Sin embargo se le confunde con palabras que nada tienen que ver con la profundidad, como fanático, extremista, irracional o violento.
Los radicales en política van a la raíz de los problemas y propugnan cambios profundos, pero sin desviarse de lo racional ni de lo razonable. Los radicales consiguen cambios que duran generaciones. Los fanáticos o extremistas llevan a cabo revoluciones que reproducen, cambiando de discurso y simbología, la injusticia y la desigualdad del régimen que han contribuido a derrocar.
Los extremistas no son guiados por la razón sino por la emoción. Parten de reflexiones con poca o ninguna base y las defienden no desde la lógica, sino desde sentimientos más o menos violentos: ira, odio, violencia verbal o física.
El fanático, según la RAE, es el que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. Los fanáticos son peligrosos, pues convierten sus ideas en dogmas a los que, llegado el momento oportuno, deben sacrificarse las vidas de las personas, incluidas las de ellos mismos, como en el caso de los terroristas suicidas.
Los fanáticos y los extremistas tienen muchos puntos en común, pero a mi modo de ver no tienen nada que ver con los radicales, por más que se haya deformado el uso de esta palabra.
Los fanáticos y los extremistas no son realistas, por el contrario, distorsionan la realidad para acomodarla a su paranoia y a sus intereses.
Son impacientes. Sus objetivos tienen que lograrlos ahora mismo. No saben esperar.
Son totalitarios. El triunfo de sus ideas o proyectos no deja lugar a ninguna forma de crítica u oposición. La victoria ha de ser absoluta. O todo o nada. Negociar con extremistas es perder el tiempo, pues son insaciables, no se conforman nunca. Aborrecen los compromisos o acuerdos, si bien pueden utilizarlos como estrategia pasajera para conquistar el poder.
No admiten términos medios ni matices. El que no está con ellos, está contra ellos. Por ejemplo, en Galicia, el que no idolatra el gallego, es automáticamente calificado de "enemigo del gallego".
Son quijotescos y gustan de luchar contra molinos de viento confundiéndolos con gigantes. Prefieren combatir con enemigos irreales o imaginarios a los que hacen responsables de todos los males de la humanidad. A sus enemigos llegan a odiarlos a muerte. De ahí su tendencia a utilizar la amenaza de muerte (recordemos los gritos amenazantes de los mesócratas: "Gloria Lago, pim pam pum") o el asesinato como método para defender sus ideas (ETA-Batasuna con la justificación, la simpatía o el apoyo no disimulado del PNV).
El uso de la violencia verbal o física es el "argumento" preferido por el fanático. Es difícil llevarle la contraria a quien te está apuntando con una pistola. Al final el fanatismo si va a más y las autoridades competentes se muestran ambiguas o tibias frente a él, suele desembocar en el terrorismo. El terrorismo vasco o el islamista son dos buenos ejemplos de ello.
La victoria de los fanáticos o extremistas ha de ser completa, total e inmediata. Cualquier resto de oposición o crítica debe ser silenciado o eliminado. Los mecanismos racionales para conseguir cambios no les sirven. La racionalidad no encaja con su sistema de pensamiento.
No toleran ni escuchan las opiniones de los demás. Su ideología no sólo es la mejor, sino la única. Son intolerantes. Ven la realidad en blanco y negro. No admiten matices. Como en las antiguas películas de vaqueros sólo hay dos tipos de hombres: los buenos buenísimos y los malos malísimos.
Incapaces de pensar por sí mismos y sin la menor capacidad de autocrítica, son tribales, nunca actúan solos, sino en masa o en manada. Los miembros de su tribu no son responsables de sus actos, pues actúan por ideales que ellos consideran los más elevados e irrefutables. Quienes les llevan la contraria representan la maldad absoluta y deben ser neutralizados o eliminados.
Los fanáticos o extremistas se creen con el derecho de imponer sus criterios por la fuerza, sintiéndose la vanguardia y la élite de la humanidad, y se justifican con ideales de justicia, igualdad social, cese de la explotación o, en el caso actual de España, con utopías identitarias. Como los psicópatas, ni sienten remordimiento ni muestran la más mínima empatía por el que ha sufrido las consecuencias de sus actos. Por el contrario, la tortura, el sufrimiento o el asesinato de quienes consideran sus enemigos les mueve a reírse descaradamente y a celebrarlo con champán, si lo tienen a mano.
La hiperdemocracia (1) (es decir, la democracia débil, permisiva y acomplejada) es el caldo de cultivo ideal para el fanatismo. Todos los movimientos fanáticos o extremistas conocen perfectamente las grietas y puntos flacos de la democracia débil y los aprovechan al máximo, burlándose de ella. Cuando los políticos en vez de política, hacen "politiqueo", están destruyendo las bases del estado de derecho y abriendo un peligroso camino a cualquier forma de totalitarismo.
NOTA
1.- José Ortega y Gasset, "La rebelión de las masas": "Hoy asistimos al triunfo de una hiperdemocracia en que la masa actúa directamente sin ley, por medio de materiales presiones, imponiendo sus aspiraciones y sus gustos".
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Según informa hoy La Voz de Galicia, el español fue el idioma utilizado por la mayoría de los 2.827 opositores que se presentaron ayer en el recinto ferial de Silleda a los exámenes para cubrir 1.002 plazas de facultativo especialista de área de diversas especialidades, médico de urgencias hospitalarias, de familia, pediatra, farmacéutico u odontólogo de atención primaria, o médico coordinador del 061. A la salida del examen la inmensa mayoría apuntaban que habían utilizado el español para contestar las cien preguntas de las que constaba el test de la materia específica.
Una vez sentados, recibieron una carpeta donde iban por un lado las preguntas en gallego y por otro las preguntas en español, además de una plantilla donde marcar con una cruz las respuestas. Alguno empezó en gallego y acabó en español «porque por arriba estaba en gallego y hasta la pregunta 40 no me di cuenta que había también lo de castellano y luego ya me pasé al otro», comentaba ayer un aspirante.
Otros argumentaban que «la carrera la estudiamos en español y si te tienes que poner a traducir las preguntas pierdes mucho tiempo y te concentras más en español», explicaba otra. Hispanohablantes o gallegohablantes, la inmensa mayoría coincidían en que era mejor disponer del examen en los dos idiomas para dar opción a los que no son gallegos y para facilitar las cosas.
Una medida que les parecía lógica y razonable. Para cubrir el test práctico, específico de cada especialidad, los aspirantes disponían de tres horas de tiempo. Había quien aseguraba que no le suponía ningún problema utilizar uno u otro idioma, pero que había optado por el español, o en alguna pregunta dudosa decía que había consultado el asunto en los dos idiomas, «por si aclaraba algo», aunque con poco éxito.
Otra cosa era la segunda prueba, de quince minutos de duración, y consistente en diez preguntas de tipo jurídico relacionadas con la ley de salud y otras. En esta, los que optaron por el gallego fueron muchos más. Los que lo hicieron argumentaron una familiaridad previa: «Estudiamos esas leyes en gallego y nos daba más seguridad verlas en el mismo idioma». Muchos otros optaron por el español y hubo quien utilizó ambas opciones dependiendo de la pregunta. Con la entrada en vigor de la Ley 2/2009 de 23 de junio, ésta era la primera vez que los aspirantes disponían de los dos idiomas en esta parte del examen, la otra siempre fue bilingüe. Algo que agradecían especialmente los naturales de lugares de fuera de Galicia. A las pruebas se presentaron 2.827 personas, de las 3.768 inscritas, lo que supone un 75% del total. Una cifra que se considera alta.
Fue una jornada sin incidencias. La anécdota la ponía una opositora que hizo una parada en la prueba para dar de mamar a su bebé. Otra, que llevaba unos días ingresada a la espera de dar a luz, hizo el examen al mismo tiempo que sus compañeros, pero en un hospital ya que, según la organización, aunque no estaba aún de parto sus médicos consideraron que no podía desplazarse hasta el recinto.
La Voz de Galicia, 28/6/2009
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"Todavía hay más, la unidad lingüística puede ser destruida cuando un idioma natural sufre la influencia de una lengua literaria. Eso se produce infaliblemente siempre que un pueblo llega a cierto grado de civilización.
Entendemos por «lengua literaria» no solamente la lengua de la literatura, sino, en un sentido más general, toda especie de lengua culta, oficial o no, al servicio de la comunidad entera. Abandonada a sí misma, la lengua sólo conoce dialectos, ninguno de los cuales se impone a los demás, y con ello está destinada a un fraccionamiento indefinido. Pero como la civilización, al desarrollarse, multiplica las comunicaciones, se elige, por una especie de convención tácita, uno de los dialectos existentes para hacerlo vehículo de todo cuanto interesa a la nación en su conjunto.
Los motivos de la elección son diversos: unas veces se da la preferencia al dialecto de la región donde la civilización está más avanzada; otras, al de la provincia que tiene la hegemonía política y la sede del poder central; otras, es una corte la que impone su habla a la nación. Una vez promovido al rango de lengua oficial y común, el dialecto privilegiado rara vez sigue siendo como era hasta entonces. Se le mezclan elementos dialectales de otras regiones; se hace cada vez más complejo, sin perder del todo por eso su carácter original: así en el francés literario se reconoce bien el dialecto de la Isla de Francia, y el toscano en el italiano común.
Sea lo que fuere, la lengua literaria no se impone de la noche a la mañana, y una gran parte de la población resulta ser bilingüe, y hablar a la vez la lengua de todos y el bable (patois) local. Es lo que se ve en muchas regiones de Francia, como en Saboya, donde el francés es una lengua importada y no ha ahogado todavía el bable del terruño. El hecho es general en Alemania y en Italia, donde por todas partes persiste el dialecto al lado de la lengua oficial.
Los mismos hechos han sucedido en todos los tiempos, en todos los pueblos llegados a cierto grado de civilización. Los griegos han tenido su koiné, nacida del ático y del jonio, y a su lado subsistían los dialectos locales. Hasta en la antigua Babilonia se cree poder establecer que hubo una lengua oficial al lado de dialectos regionales."
Ferdinand de Saussure
Cita publicada por Catocensorinus en Radicales Libres
http://radikaleslibres.blogspot.com/2007/06/lo-normal-en-las-lenguas.html
CURSO DE LINGÜÍSTICA GENERAL
de Ferdinand de Saussure
EDITORIAL LOSADA, S.A.
424 Págs.
ISBN: 9789500393805
Plaza edición: BUENOS AIRES
Precio: 20.00€
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Ferdinand de Saussure
Ferdinand de Saussure (Ginebra, Suiza, 26 de noviembre, 1857 - ídem, 22 de febrero del 1913), lingüista suizo, considerado el fundador de la lingüística moderna.
Estudió sánscrito en Leipzig, Alemania, donde tuvo como influencia a los neogramáticos, que buscaban renovar los métodos de la gramática comparada. Luego se dedicó al estudio de la lengua indoeuropea y publicó a los 21 años "Memoria sobre el sistema primitivo de vocales en las lenguas indoeuropeas" con tal rigor y método (gramática comparada) que hoy sigue vigente. Al año siguiente publica su tesis doctoral titulada "Sobre el empleo del genitivo absoluto en sánscrito", trabajo que le da los méritos para ser nombrado profesor de gramática comparada de la Escuela de altos estudios de París.
Después de trabajar como profesor en una escuela superior en la ciudad de París durante diez años es nombrado profesor de gramática comparada en la Universidad de Ginebra preocupado por los problemas del lenguaje. Fruto de todo ello es la publicación póstuma en 1917 del "Curso de Lingüística General", un hito en la historia de la lingüística recopilado póstumamente por sus alumnos Charles Bally y Albert Sechehaye basado en las notas de su cátedra, correspondientes a los cursos impartidos los últimos 3 años antes de su muerte.
Aunque la repercusión de esta obra no fue inmediata, en los años siguientes su aporte fue trascendente para el desarrollo de esta ciencia durante el pasado siglo. Asimismo esta obra fue la inspiración del movimiento intelectual que comenzó con la obra de Levi-Strauss, Tristes Trópicos, denominado estructuralismo.
Ideas lingüísticas
De forma directa, e indirecta en bastantes ocasiones, de su "Curso de lingüística general" (1916), compilación y ordenación de apuntes de clase elaborada por algunos de sus alumnos, se extraen las siguientes ideas:
* La lengua es fundamentalmente (y no por accidente o degeneración como pensaban los comparatistas) un instrumento de comunicación. Existe una arbitrariedad lingüística fundamental que proviene del hecho de que el pensamiento, considerado antes de la lengua, es como una masa amorfa, como una nebulosa, que se presta a todos los análisis posibles, sin privilegiar ninguno; por consiguiente, las formas de organización de las lenguas en cada momento de su existencia no tienen que ver con ninguna función preexistente a la que es la única que tienen: la de comunicar.
* Frente a los comparatistas, Saussure niega que los cambios lingüísticos puedan alterar la organización de la lengua. La analogía, por ejemplo, lejos de destruir, refuerza las clasificaciones lingüísticas. Según él, tampoco las leyes fonéticas tienen ningún efecto anárquico como pretendían los comparatistas, pues una determinada organización gramatical, desplazada por la evolución fonética, siempre puede establecerse en otra.
* El lenguaje, en cualquier momento de su existencia, debe presentarse como una organización, como un sistema (lo que más tarde se denominaría estructura): los elementos lingüísticos no tienen ninguna realidad independientemente de su relación con el todo.
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Galicia ha sido una de las regiones que más ha emigrado tanto dentro de España como a América y Europa. En el año 1913 la población emigrante de Argentina se estima en un millón de habitantes. No conozco datos del mismo año para otros países de América.
La revista Galicia Emigrante se publicó en Buenos Aires entre 1954 y 1959 bajo la dirección del pintor Luis Seoane. Galicia Emigrante fue también un programa de radio que estuvo en antena entre 1954 y 1971.
Según el censo INE 2008, Galicia cuenta con 2.783.100 habitantes censados. Se calcula en cerca de tres millones los gallegos que han emigrado, en su mayor parte a las demás comunidades autónomas españolas y a Argentina. Existen importantes colonias de gallegos en Uruguay, Venezuela, Chile, Cuba, Brasil y México.
Entre los años 60 y 70 miles de gallegos emigraron a Suiza, Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido y gracias al dinero ahorrado trabajando duramente en estos países montaron aquí sus pequeños negocios (tiendas, bares, restaurantes, talleres, pequeños comercios) y lograron hacer realidad su sueño de tener su medio de vida en su propia tierra.
Hoy, los hijos y nietos de aquellos emigrantes que ahora se autoproclaman fanáticos defensores de Galicia y del idioma gallego, han perdido la memoria. Las manifestaciones xenófobas de sus líderes no cesan. El día 2 de este mes un servidor publicaba en este mismo blog la desgraciada frase de Carlos Aymerich en la que venía a decir que el facilitar que se pueda elegir la lengua de examen "abre las puertas de par en par a opositores procedentes de otras comunidades".
Hace unos días el BNG, por boca del esperpéntico Bieito Lobeira, alertaba de "un desembarco de personas de fuera" en Galicia que "no conocen la lengua y la cultura" de la comunidad gallega. La causa de semejante alarma fue la reforma de la Ley de la Función Pública gallega para que los opositores puedan elegir el idioma en que se examinan. Un diputado socialista ha llegado a decir que "hoy es el 18 de julio contra el gallego". Vamos, que el Desembarco de Normandía en 1944 fue un juego de niños comparado con la que nos espera a los gallegos.
Imaginemos que a lo largo del siglo XX a los gallegos nos hubieran puesto trabas semejantes en los países que nos acogieron. Probablemente miles habrían muerto de hambre.
El Bloque Nacionalista Gallego actúa, por fin, a cara descubierta y nos muestra su fondo ideológico xenófobo y excluyente. No podíamos esperar menos de quienes en su día se negaron a condenar el Holocausto por su "teima" en equiparar el terrible genocidio perpetrado por los nazis con la política antiterrorista de Israel.
La consejera de Hacienda, Marta Fernández Currás, defendió con mucho sentido común que "no parece razonable prescindir de un buen médico" por el hecho de que "tenga un deficiente conocimiento del gallego", añadiendo que "las barreras no son buenas, incluidas las idiomáticas", apelando a la "libertad" de poder trabajar en cualquier ámbito de la Unión Europea.
El esperpéntico Lobeira contrapuso los "principios legales, que defendió la consejera, con los derechos humanos" y avisó de que uno de ellos es "poder expresarse en la lengua de su país". Es decir que para Lobeira, lo primero es la lengua y después las personas.
Mientras, paralelamente al debate parlamentario, unas 200 personas, entre delegados sindicales y representantes de colectivos como la súper subvencionada Mesa por la Normalización Lingüística se concentraron ante el Parlamento para mostrar su rechazo a la normativa. Más tarde acudieron a la concentración el portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, los diputados Bieito Lobeira y Ana Pontón y miembros de la Ejecutiva del Bloque como Francisco Rodríguez y Montserrat Prado.
Todos muy de izquierdas, todos muy nacionalistas y todos muy xenófobos.
Audio sobre la noticia:
http://www.esnips.com/doc/d2d57a0d-f6ff-4d0f-8e8e-90b8a95f773f/funcionpublicaycarlosl2406090750
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"Vamos a quemar a los enemigos del gallego". Cuando lo leí en el blog Contando Estrelas, me quedé con los ojos a cuadritos. La imagen del cartel confeccionado por el colectivo nacionalista galizo “Mocidade pola Lingua”, aparte de terrible, contiene un gravísimo error. El día de San Juan no es el 23 de junio, sino el 24. Es más, el 24 lo que celebra exactamente la Iglesia católica es El Nacimiento de San Juan. San Juan Bautista nació seis meses antes que Jesucristo. Aparte del Hijo de Dios, cuyo nacimiento se celebra el día de Navidad, San Juan Bautista es el único santo del que la Iglesia celebra (el día 24 de junio, no el 23) su nacimiento. Hasta en eso los nacionalistas ignoran nuestra cultura, tergiversan los datos y los acomodan a su ignorancia o a sus intereses.
Anunciar por medio de un espectáculo folklórico la "quema de los enemigos del gallego" me recuerda los métodos de la Inquisición durante la cual las sentencias y los castigos no se reducían casi nunca al espacio privado de los reos y los miembros del Tribunal Inquisitorial, sino que, por el contrario, la Inquisición trató de hacer de este último elemento del procedimiento inquisitorial una ocasión para el espectáculo público a fin de lograr en el pueblo atemorizado el efecto disuasorio del castigo ejemplar. Así las sentencias solían leerse públicamente en medio de una escenografía cuyo fin era atraer la atención de las gentes de la época. Eran los Autos de Fe. En ellos, la Inquisición desplegaba todo un discurso lleno de mensajes e imágenes con los que manifestaban su poder y, como no podía ser menos, su pretendida misión divina.
La hoguera era el castigo por excelencia del hereje, pues imitaba de alguna manera las llamas del infierno: "Empezaron a arder las santas hogueras de la fe en un torbellino rojo y negro", escribe el mexicano Artemio de Valle Arizpe en su obra "Inquisición y Crímenes". Parece que éste es el castigo que nos tienen preparada la Santa Iglesia Nacionalista a quienes nos apartamos de sus dogmas y apostamos por la libertad.
Defender la libertad de idioma equivale a ser enemigo del gallego de igual modo que en la Inquisición defender la libertad religiosa era ser enemigo de la Iglesia. Mucho nos cuesta en España digerir la libertad. Nuestra historia podría resumirse en un difícil y complicado camino hacia la libertad anhelada a través de un túnel oscuro del que nunca acabamos de ver la salida definitiva y, en consecuencia, la luz. El túnel siempre es el dogma, hace siglos el católico, ahora el nacionalista.
Prefiero las hogueras de San Juan, a pesar de que me lloren los ojos y se me pongan rojos como ascuas a causa del humo y la ceniza, a las hogueras con que los nacionalistas sueñan con quemarnos a quienes ellos llaman "los enemigos del gallego".
* La imagen procede del blog Contando Estrelas:
http://www.outono.net/elentir/?p=10627
23 Junio 2009
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En mis tiempos mozos los sindicatos, mejor o peor, defendían a la "clase trabajadora". Era lo que se llamaban "sindicatos de clase", pues todos compartían una misma seña de identidad: tenían "conciencia de clase". Hoy los sindicalistas prefieren el sueldo, el sillón y el suave automasaje testicular durante el tiempo que permanecen sentados en sus cómodos despachos a la siempre molesta "conciencia de clase".
Antes un sindicato era una organización integrada por trabajadores para la defensa y promoción de sus propios intereses sociales, económicos y profesionales relacionados con su actividad laboral o con respecto al centro de producción (fábrica, taller o empresa) o al empleador con el que estaban relacionados contractualmente.
Los sindicatos negociaban en nombre de sus afiliados los salarios y las condiciones de trabajo (jornada, descansos, vacaciones, licencias, capacitación profesional, etc.) dando lugar al contrato colectivo de trabajo.
Su dogma más sagrado e intocable era la lucha de clases. Los trabajadores pertenecían a una clase social explotada y, por supuesto, distinta a la de sus patronos. Para mejorar su situación, el método era la de la lucha de clases. Digamos que la lucha de clases era el medio y la dictadura del proletariado, el fin. Ya vimos lo que pasó en los países donde la dictadura del proletariado se llevó a cabo. Los primeros en sufrir la represión de la nueva clase social dominante fueron los mismos proletarios, la "clase traballadora", los "obreiros, labregos e mariñeiros" que dicen en la CIG.
Pero eso era antes. Hace tiempo que los sindicatos dejaron de defender a los trabajadores para defenderse a sí mismos, es decir, para defender los intereses de la clase política que les paga y les permite conservar sus privilegios, entre ellos el del suave automasaje testicular durante el tiempo que permanecen sentados en sus cómodos despachos leyendo el periódico, hablando de fútbol o de sexo en sus múltiples variantes: hombre con mujer (o viceversa), hombre con hombre, mujer con mujer, hombre o mujer con los sofisticados artilugios de venta en los "sex shops", hombre o mujer con animal de compañía, etcétera.
En Galicia somos diferentes, tenemos sindicatos de clase, sí, pero de clase de gallego.
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Delegados de UGT, CIG y CCOO se concentran en defensa del gallego en la función pública
Unos doscientos delegados de UGT, CIG y CCOO se concentraron hoy frente a las puertas del Parlamento de Galicia para mostrar su oposición a la modificación del artículo de la Ley de Función Pública que obliga a una realizar una prueba en gallego en las oposiciones.
El secretario general de la CIG, Suso Seixo, manifestó a Efe que «la eliminación de la prueba de gallego es un paso más en la escalada contra el idioma» del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, quien puntualizó que «no conozco ningún país en que sus dirigentes no defiendan su propio idioma».
También estuvieron presentes en la manifestación miembros de la Mesa por la Normalización Lingüística, cuyo presidente, Carlos Callón, resaltó que «estamos aquí para reconocer la labor de convocatoria de las tres centrales sindicales mayoritarias gallegas, que se reúnen para defender el derecho de los trabajadores de la administración».
Por su parte, la responsable de la federación de Enseñanza de CCOO, María Jesús Fernández, en declaraciones a Efe, consideró que con la eliminación del artículo 35 de dicha ley «está en juego el derecho de los ciudadanos a ser atendidos en cualquiera de los dos idiomas de Galicia».
Las centrales firmaron un manifiesto conjunto en el que exigen que no se modifique el artículo 35 de la Ley de Función Pública y «se mantenga la obligatoriedad» de realizar una prueba en gallego en los procesos selectivos.
http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2009/06/23/00031245750172070386745.htm
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