La semana pasada hablábamos en este blog del derroche que ciertos altos cargos hacen del dinero público. Esta semana, tras la victoria electoral del Partido Popular en Galicia, saltan a los medios las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, el futuro presidente de la Xunta. Su promesa de austeridad y de acabar con los excesos de “nuevo rico” de su antecesor, Emilio Pérez Touriño, ha sido sonada. Feijóo ha anunciado que recortará en un 40 por ciento los altos cargos y eliminará cuatro de las catorce consejerías del actual Ejecutivo autonómico. Su intención de vender el coche oficial de su antecesor y adquirir uno de la marca Citroën, que tiene una planta en Galicia, resulta anecdótico pero muy mediático. Lo que sí ha establecido es su interés por mejorar la transparencia.
No sabemos qué estarán pensando en estos momentos los gallegos. Quizá estén echando cuentas y haciendo cábalas sobre que si la Administración puede seguir funcionando con cuatro consejerías menos, sin delegaciones provinciales y sin el arsenal de asesores con el que hasta ahora contaba, entonces llevan años pagando por un servicio innecesario. Si miramos a Navarra, las cosas tampoco pintan excesivamente bien. Como nos recordaban desde Navarra Confidencial, el número de consejerías del Gobierno Foral ha pasado de 8 en 1995 a 12 en 2009. La retribución de los altos cargos del Gobierno de Navarra ha aumentado un 53 por ciento entre 2007 y 2009, y el gasto total de personal ha crecido 45 por ciento entre 2006 y 2009. ¿Sería factible que el Gobierno Foral también eliminase ciertas consejerías?
Jueves, 18 de marzo
Luis Llopis Herbas
Juan Carlos Ureta
Grupo Cenyt
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José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames