La iniciativa Ingenio 2010, presentada en 2005 como la gran apuesta por la I+D del Gobierno de Zapatero, con una duración de cinco años, no parece ser una de las prioridades de la Administración. Dos de sus principales programas, Consolider (que ofrece subvenciones para estimular los grandes proyectos científicos) y Cénit (que fomenta la cooperación público-privada en I+D con subvenciones y créditos), han sufrido grandes recortes presupuestarios, a lo que al parecer se han sumado problemas de gestión. Según la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, se han frenado estas convocatorias debido a la coyuntura económica y porque la evolución de los resultados alcanzados no es muy positiva.
Que se analicen los resultados de las inversiones parece de sentido común, y no es reprochable. Pero no deja de resultar chocante que se recorten ayudas en una de las áreas sobre las que existe unanimidad: es una de las principales fuentes de generación de riqueza a largo plazo. Mientras se recortan estas ayudas, el número de desempleados en España sigue creciendo de manera alarmante. Zapatero ha anunciado como parte de su programa ‘anticrisis’ la inyección de 500 millones de euros para este sector. Esperemos que este dinero tampoco se vea recortado y que tenga un efecto positivo en la economía.
Estos días también se hacían públicos los datos de inversión en I+D nacional y por Comunidades Autónomas: en España supuso el 1,27% del PIB, lo que nos sitúa en el puesto 13 de un total de 19 países de la UE. Navarra es la segunda comunidad con mayor inversión (un 1,89%), lo que la sitúa por encima de la media nacional.
Miércoles, 30 de mayo
Jaime Noguera
Luis Llopis Herbas
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
Rolando Rodrich
Grupo Cenyt
Institución Futuro. Think tank independiente
José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames