Anuncios sin "valor"
19.04.06 @ 08:30:00. Archivado en POLÍTICA / SOCIEDAD: mis artículos
Que vaya por delante: soy un amante ferviente del chocolate, y más si es del bueno. Por supuesto, del que proviene del cacao, no vayamos a confundir al respetable, o a buscarle tres pies al gato.
Dicho esto, puedo pasar ahora a analizar, sin visos de partidismo o enemistad equívoca, el anuncio publicitario televisivo que ha lanzado, hace ya algún tiempo, cierta marca de chocolate de sobra conocida por todos.
Placer adulto. Varias adolescentes. ¿O debiera decir niñas?. Escasas de ropa. ¿Ropa interior?. Sobre la cama. Vamos a probarlo, lo he cogido del cajón de mi madre... Secretos. Lo oculto. Lo prohibido. Caras de placer. Gemidos...
Seguro que todos hemos identificado “la pieza”. Un maravilla de la inteligencia. Una muestra magnífica del genio y figura de alguno de nuestros creativos publicitarios....
Señores, no soy un beato meapilas, ni un viejo cascarrabias pasado de época. Puede que esté cerca de los cuarenta, y que ser padre de dos niñas me haga ver las cosas de distinta manera, pero puedo asegurarles una cosa: no, no es que tengamos “la mirada sucia”, como dice el incomparable Resines, inmerso en su papel de Diego en “Los Serrano”. No, no tenemos la mirada sucia. Vemos lo que los reblandecidos cerebros de gente que vende su alma al diablo por un puñado de euros quiere que veamos.
Y no lo digo sólo yo. He comprobado que esta es la opinión de muchas mujeres, madres, que han llegado incluso a escribir cartas al director en algún medio, advirtiendo en ese mismo sentido.
No somos mojigatos los que, tras ese agresivo spot, observamos preocupados determinados mensajes lesivos para el equilibrio de nuestra sociedad.
No, no nos gusta que se juegue, explícita o implícitamente, con el sexo de los niñ@s. Demasiados sucesos acaecen a diario, tristemente, en los cuales los niñ@s se convierten en protagonistas involuntarios, en víctimas inocentes de la barbarie de degenerados pederastas, paidofilos, violadores, asesinos.
No podemos permitir que un anuncio de chocolate juegue con una falsa imagen de accesibilidad a ellos, de disponibilidad, de predisposición, de simple juego.
Aunque no haya sido la intención, la finalidad última, de la empresa chocolatera, se nos está transmitiendo este mensaje: los niñ@s están deseando ”jugar al juego” de los adultos; están ahí, esperando, desando, divertirse con él, con nosotros. Los locos pervertidos ya campan demasiado a sus anchas en este país como para que les calentemos la cabeza con falsas ideas.
Los directivos de la publicista deberían ser más cuidadosos con lo que venden. Libertad de expresión sí, pero con responsabilidad. No todo lo que vende vale. Nada hay de “valor” en emplear el artefacto más socorrido en el mundo del marketing: el sexo. Eso lo sabe hacer hasta Abundio. Poca creatividad, escasa imaginación, nula responsabilidad social se demuestra de este modo.
Por otra parte, esa ausencia de responsabilidad social ha quedado patente también en el caso de la empresa chocolatera, al aceptar que su nombre se asocie a semejante dislate. Me asombra que haya admitido tan burdo recurso, y más cuando el prestigio del que goza es elevado.
Como padre, me gustaría escuchar una disculpa pública por su parte, así como constatar la retirada del aberrante spot.
(Publicado el martes 18 de Abril de 2006, en mi columna "Punto Crítico" en "Diario Siglo XXI")
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/22614
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Raúl Tristán
autor








