Festival de vándalos
05.07.05 @ 10:44:00. Archivado en POLÍTICA / SOCIEDAD: mis artículos
Se ha celebrado en Zaragoza la IV edición de "Zaragoza Ciudad", festival hiphopero donde los haya.
El resultado del mismo ha sido todo un éxito, según la concejala de cultura del Ayto., pero quien gestiona el Audiorama (lugar en el que tuvo lugar semejante aberración), la Cámara de Comercio (vecina del anterior), y los comerciantes de la zona y servicios de limpieza, no opinan igual.
Basura, basura y más basura. Micciones y defecaciones, pintarrajos invadiéndolo todo, sin respetar nada...
Alguien se ha debido de olvidar de los origenes de este singular movimiento que, como no podía ser de otro modo, tratándose de un engendro descontrolado, nos llegó de la América que no conoce el "way of life" ni las oportunidades soñadas. Lo que comenzó siendo una expresión más de los elementos marginales de los barrios deprimidos y seno de la delincuencia y del crimen en las ciudades de los EEUU en los años 70, ha llegado a España cargado de ínfulas de distinción entre unos jóvenes que imitan el look y ademanes de gentes que nada tienen que ver con ellos. Nuestras calles y elementos de mobiliario urbano terminan ocultos por innumerables graffitis (la vulgar pintada de toda la vida, pero aderezada de un extraño concepto de arte urbano que más de uno tendría que aguantar en la puerta de su propia casa para olvidarse de ir de progre cultureta). Además, estos "nenes" que se creen por encima del capitalismo y la economía de mercado, que se ven como rebeldes al sistema, sucumben a él desde el momento mismo en el que adoptan el vestuario y moda que determinadas marcas comerciales (nada económicas por cierto) les meten por los ojos. Eso por no hablar de lo que se gastan en los malditos sprays...
El caso es que el legado cultural que a Zaragoza le ha quedado tras el paso de esta horda ha sido deplorable. Era lógico y de esperar.
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Raúl Tristán
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