06.07.08 @ 10:30:00. Archivado en Religión
EN EXODO
La vida sobre ruedas o a caballo,
yendo y viniendo de misión cumplida,
árbol entre árboles me callo
y oigo cómo se acerca tu Venida
Cuanto menos Te encuentro, más Te hallo,
libres los dos de nombre y de medida.
Dueño del miedo que te doy vasallo,
vivo de la esperanza de Tu vida.
Al acecho del Reino diferente´
voy amando las cosas y la gente,
ciudadano de todo y extranjero.
Y me llama Tu paz como un abismo
mientras cruzo las sombras, guerrillero
del Mundo, de la Iglesia y de mí mismo.
(TE, 14)
Evangélicamente revolucionarios
Necesariamente políticos I
A los llamados a ser aliados legítimos del pueblo a través de la ciencia y la técnica, les decía el obispo Pedro Casaldáliga: La revolución no germina solamente en los brazos y en la sangre de los labradores y de los obreros. Vosotros haréis también esa revolución o lucharéis vendidos contra ella.
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