El Blog de Francisco Margallo

Marx y la Biblia

La intervención de Dios en la historia
El plan de Yahvé

No nos importa la cuestión histórica en este momento. Nos importa la versión del yahvista sobre el pecado de Sodoma. Conviene, en todo caso, notar que el yahvista se formó del pecado de Sodoma la misma idea que Isaías (Is 1, 10. 15. 17), Jeremías (Jer 23, 14) y Ezequiel: "Este fue el crimen de tu hermana Sodoma: lujo, opulencia y despreocupada seguridad fue el delito de Sodoma y de sus hijas: no asistió al pobre y al indigente" (Ez 16, 49)

Tal situación es la que "clama" al cielo (Gén 18, 20-21), de ahí la idea de "realizar justicia y derecho" (Gén 18, 19). No sólo es de una sola pieza todo el conjunto Gén 18, 17-33, sino que cabalmente el v. 19 "justicia y derecho" es el eje de todo el conjunto.

Pero lo más importante es que Gén 18, 25 describe a Yahvé como "juez de toda la tierra" y que todo el antiguo testamento sabe que la obra del juez consiste en "hacer justicia y derecho" _precisamente la expresión de Gén 18, 19 que, por tanto es insepareble de lo que sigue:

Dios, dale tu juicio al rey
y tu justicia al hijo del rey,
para que juzgue a tu pueblo con justicia
y a tus pobres con derecho.
(Salm 72, 1-2)

De los pasajes arriba mencionados los que se refieren a justicia y derecho van en paralelismo y prácticamente todos los que se refieren a Dios lo representan como juez. Y en la teología yahvista Yahvé es el Dios que interviene en la historia para reprimir a los injustos (Gén 23. 25 dos veces) y salvar a los oprimidos de la injusticia que sufren y que indefectiblemente clama al cielo. Este es el único Dios que la Biblia conoce desde Gén 4, 1-11 hasta Mt 25, 31-46...

Con tal de descartar a limine que la intervención de Dios en nuestra historia tiene como única finalidad realizar la justicia en la tierra, se prefería calificar de farisaicos los salmos que dividen a los hombres entre justos e injustos y no saben hablar más que de la secular esperanza de que Yahvé por fin un día elimine de la tierra a los injustos y este mundo se convierta en una historia de justicia...

Tres escenas narradas en Ex 2, 11-20 quieren explicar por qué escogió Dios a Moisés. La originalidad del conjunto está gobernada por el encabezamiento inicial: "Creció Moisés y fue a sus hermanos y vió sus vejámenes" (Ex 2, 11 a). Se trata del mismo "ver" que en la revelación fundamental de la Biblia (Ex 3, 7-9)motiva la intervención de Dios en la historia humana: "He visto la aflicción...Así, pues, he visto la opresión.

Sería ofuscarse creer que las dos escenas quieren sólo
trasladar narrativamente a Moisés desde Egipto hasta Madián como si fuesen "relato etiológico" que haga plausible su presencia en Madián. No es eso, insisten en que Moisés tuvo que huir porque ya desde entonces su única preocupación era la justicia. Tan es así que, contrariando toda verosimilitud, la primera escena llegando a Madián es una tercera intervención de Moisés en defensa del débil: "salió en su defensa" Ex 2, 17 b. El contenido justiciero es el hilo conductor de todas tres.

Ver: José P. Miranda, Marx y la Biblia.
Crítica a la filosofía de la opresión
Ediciones Sígueme 1975


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