Apología de la política en documentos eclesiales 2
Querido amigo, seguimos exponiendo el tema político en los documentos de la Iglesia. Según los obispos europeos, los espacios de la vida pública en los que la Iglesia debe multiplicarse son la enseñanza cristiana en las escuelas públicas y privadas, la promoción de las asociaciones católicas laicas, la participación de los creyentes en la política y la presencia en los medios de comunicación.
Pero todo esto hay que interpretarlo a la luz de la doctrina del Concilio Vaticano II, que defiende la separación Iglesia-Estado y la autonomía de éste para legislar con toda libertad sin tener que someterse a la moral de la Iglesia, como tú comprenderás fácilmente. No obstante, hay que reconocer que un sector importante de la jerarquía está muy aferrado al pasado y quiere imponer su doctrina a toda costa, creando un conflicto social no pocas veces, como habrás podido observar.
Lamentablemente se ha echado un tupido velo sobre la doctrina conciliar por su apertura al mundo moderno secularizado mayoritariamente y que hay que saber aceptar. Esto no es negativo, como se cree, al contrario la secularidad beneficia al cristianismo, porque le purifica de muchos mitos que se han acumulado sobre él a lo largo de la historia. Así lo reconocen los teólogos más eminentes de todo el mundo que participaron en el Concilio convocado por Juan XXIII.
Pero, como decía, parece que una parte de la jerarquía eclesiástica y el clero se sienten más cómodos en sus costumbres y fórmulas teológicas medievales. Olvidan que la misma Biblia advierte muy gráficamente, con la imagen de la mujer de Lot convertida en estatua de sal, del error de mirar demasiado al pasado.
Cuando miramos demasiado hacia atrás y nos imbuimos de valores antiguos corremos el peligro de perder el ritmo de la historia. Esto le ha sucedido a la teología y a la evangelación, desoyendo la advertencia evangélica de que quien pone la mano en el arado y vuelve la mirada hacia atrás no es apto para al Reino de Dios. El C. Vaticano II se percató de esto y se apresuró a hacernos ver que hemos de actuar teniendo en cuenta los signos de los tiempos.
La vida no se para en un momento determinado de la historia, sino que sigue adelante ligera de equipaje. No cabe duda que ha sido la falta de visión histórica la que ha llevado a la Iglesia a la esclerotización que padece actualmente. De manera que si no da un giro de 180 grados, será incapaz de vivir el presente tal como lo ha diseñado con gran maestría la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual.
Dice así: "En nuestra época se advierten grandes transformaciones tambien en las estructuras y las instituciones de los pueblos como consecuencia de la evolución cultural, económica y social de estos últimos. Estas transformaciones ejercen gran influjo en la vida de la comunidad política, principalmente en lo que se refiere a los derechos y deberes de todos en el ejecicio de la libertad política y en el logro del bien común y en lo que toca a las relaciones de los ciudsdanos entre sí y con la autoridad pública" (Gaudium et Spes 73, 1).
Hasta el próximo día.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia