El Blog de Francisco Margallo

Filosofía y Teología de I. Ellacuría

09.11.10 | 10:15. Archivado en Teología de liberación
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Capítulo Primero

Hitoria de salvación
y salvación de la historia

(Cont.)

El sentido de la historia y su materialidad real

Fruto de la exploración de Ellacuría por la filosofía de Zubiri, a que aludía en días anteriores, ha sido su libro Filosofía de la realidad histórica publicado después de su muerte. En él trata de la filosofía de la historia, superando la pugna permanente entre idealistas y materialistas.

Los primeros defienden que la realización de la historia está supeditada a unas ideas o plan, divino o humano, por eso el problema filosófico fundamental es una cuestión de coherencia ideológica y de sentido. De aquí deriva el tema del sentido de la historia. Las crisis de la historia las interpretan los idealistas como crisis de valores e ideales y el papel que atribuyen a la filosofía es incrementar estos.

Él se opone en su libro a esta visión de la historia como mera realización de valores e ideales. Para Antonio González, la Filosofía de la realidad histórica de Ellacuría, por el contrario. puede considerarse como el inicio de una filosofía de la praxis liberadora .

En oposición a la interpretación idealista está la materialista, sobre todo en la versión marxista. Según esta, en la comprensión del dinamismo de la historia no hay que proceder deductivamente, de arriba abajo, es decir, de los ideales a su realización, sino inversamente, de las condiciones materiales o de la realidad a las ideas e ideales. Lo que significa que el problema de la historia no es principalmente el de su sentido, sino el de su materialidad.

Las que determinan las ideas son las condiciones materiales, puesto que se piensa según se vive. Por consiguiente, la historia la hacen fundamentalmente las fuerzas y las clases sociales, no los individuos; el individualismo histórico es fruto del liberalismo y del idealismo.

Ante la tesis según la cual lo único constitutivo son los individuos humanos y que las estructuras históricas tienen un carácter meramente consecutivo, el marxismo defiende la tesis de que hay realidades constitutivas supraindividuales, tales como la sociedad y la clase social, que tienen unas leyes distintas e independientes de las de los individuos, es decir, específicas.

En su Filosofía de la realidad histórica Ellacuría trata de mediar en la polémica, intentando superar esta dicotomía. Sirviéndose de la filosofía de Zubiri, concretamente de su concepción de la historia como "transmisión tradente", asume a la vez que critica ambas teorías desde el realismo. Él cree posible asumir y a la vez criticar ambos extremos con una actitud realista. Y recurre a un texto de Zubiri donde se dice: "El sujeto inmediato de la tradición es la especie, el phylum en cuanto tal. Es él el que es vector de la tradición".

De manera que la vía intermedia del idealismo y el materialismo que ofrece Ellacuría es el realismo, con el que muestra que el sujeto de la historia no son los individuos, como sostiene el individualismo, ni la clase social del marxismo, sino la realidad intramundana en su conjunto. La historia es historia social siempre, por tanto, constituye una realidad superior a la de los individuos que la componen: La realidad histórica es la realidad por antonomasia y, consecuentemente, el objeto adecuado de la filosofía.

En su libro mencionado anteriormente, que apareció en 1990 entre las publicaciones de la UCA en San Salvador, Ellacuría presenta la realidad histórica comprendiendo en sí todas las demás realidades. En ella están presentes la realidad física (el movimiento del planeta, los cambios del clima, los límites físicos del hombre etc.; la realidad orgánica (plantas, frutos, cultivos, las necesidades del hombre en cuanto organismo vivo); la realidad humana en sus distintos niveles: personal, psicológico, familiar, grupal, social y político-económico.

En ninguno de los niveles primeros de la realidad histórica están los siguientes, pero en el último están todos los anteriores. Este último, escribe Sols Lucia, es el que Ellacuría considera realidad histórica y objeto de la filosofía. "La historia es nuestra realidad misma en su dinamicidad, una realidad esencialmente abierta, por hacer...la historia es lo más abierto que conocemos". Toda su vida la gastó en interpretar cuanto ocurría y en influir en los acontecimientos, para que la historia fuera hacia el reino de Dios y no hacia la hecatombe .

Bibliografía
D. Gracia y A. González, La pasión por la libertad
I. Ellacuría, Filosofía de la realidad histórica.
X. Zubiri 'La dimensión histórica del ser humano', en Realitas I
J. Sols Lucia, El legado de Ignacio Ellacuría.

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 09.11.10 | 16:24

    Yo pienso, Hypatia, que todo radica en que la Curia Romana no estaba de acuerdo con la celebración del Concilio y menos aún de la doctrina del mismo, particularmente la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual (Gaudium et Spes). El mismo Benedicto XVI muy pronto se dejó arrastrar por esta corriente conservadora y en ella se mantiens. Esperemos que el Espíritu haga resurgir otro papa carismático al estilo de Juan XXIII.
    Me gusta mucho la frase que utilizas: "la historia es la conciencia de la humanidad". Esa es también la tesis de Ellacuría.

  • Comentario por Hypatia 09.11.10 | 14:20

    El analizar desde las posibles dudas del "hamletiano" Pablo VI influído, tal vez, por la curia para dejar para más adelante reformas estructurales básicas a las de sus sucesores es harto prolija. El concilio Vaticano segundo aclaró el papel de los agentes en la determinación la evolución de la Iglesia y pidió que actuaran para adaptarla a la idiosincracia de los católicos. Los pasos de la "contrareforma" han sido cautelares, preventivos ya que lo que han abortado esla manifestación del Espíritu en un nuevo paradigma. No sabemos cómo iba a ser la nueva criatura.

  • Comentario por Hypatia 09.11.10 | 13:58

    Si la conciencia es el resultado de la autoreflexión, la historia es la conciencia de la sociedad. El esfuerzo para que la historia vaya hacia el reino de Dios es, junto con la idea del punto omega de Teilhard, uno de los más cristianos y partícipes de la actividad reveladora que conozco.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 09.11.10 | 12:24

    David, tienes razón en lo que dices, pero por no alargarme tengo que limitarme a una faceta del comentario. En el caso que refieres me pareció suficiente decir que el Papa no ha hecho nada por exigir que se ponga en práctica el C. Vaticano II. Eso es pecar por omisión, ¿te parece poco?

  • Comentario por David 09.11.10 | 11:18

    Es que no contestas. Si te preocupas de referirte a los comentarios que los lectores hacen... te pido que seas más riguroso y contestes a lo que -educadamente- se dice.

    Yo decía:
    Pero vamos a ver. ¿Qué dijo el Papa, que no esté en sintonía con el Vaticano II?
    Explíquese.
    Va resultar ahora que la Sta Pajín da lecciones al Papa sobre lo que es un Estado aconfesional.

    En resumen: ¿Estamos en un país libre, democrático, con división de poderes, en el que se puede hablar, opinar, proponer...etc.?
    ¿O estamos en una dictadura?
    ¡Qué miedo a la libertad, madre mía!

    Y tu contestas (bueno lo de contestar es un decir)

    David, el Papa no se ha esforzado por poner en práctica la doctrina del C. Vaticano II, La evangelización del mundo conlleva la apertura y la aceptación del mundo con sus características propias seculares. De no hacerse así, como dice el Concilio, se predica en el desierto.

    Con lo cual sigu...

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