El Blog de Francisco Margallo

La democracia en América Latina

18.10.10 | 10:00. Archivado en Democracia
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¿Qué pasa con la democracia en América Latina?

Oficialmente todas las naciones siguen las normas de la democracia liberal según el modelo de Estados Unidos. Practican los ritos de las elecciones, de las asambleas legislativas, de la Constitución y de las leyes.

Es el triunfo de la democracia después de la era de las dictaduras militares. Sin embargo, la insatisfacción está creciendo. En todas las elecciones recientes el pueblo ha votado por partidos que ofrecían un programa de transformación profunda. Una vez el nuevo presidente elegido y el nuevo Congreso instalado, no pasa nada, todo continúa como siempre. Todo sucede como si el mismo sistema opusiera un obstáculo radical. Los nuevos gobernantes no pueden cumplir sus promesas. Son prisioneros del sistema, o sea de las grandes fuerzas económicas.

Sin embargo, algunas señales están apareciendo que bien podrían ser el comienzo de un cambio. La primera señal ha sido el MERCOSUR, a pesar de todas las dificultades encontradas. El MERCOSUR sobrevive y puede crecer. Es un comienzo de formación de un cojunto de naciones que se defienden juntas contra las grandes fuerzas multinacionales.

Desde entonces otro hecho más significativo apareció: el carismático Hugo Chávez en Venezuela. En muchas ocasiones las masas populares le renovaron un firme apoyo. Sin cambiar el sistema establecido, H. Chávez logró construir como un Estado paralelo al servicio del pueblo. Gracias al petróleo pudo establecer un nuevo sistema de salud y de educación para los pobres. Inició una reforma agraria. Estableció una estrecha relación con Cuba, y muestra que tiene capacidad para promover una unión de las naciones de América del Sur, que sería como una extensión y ampliación del MERCASUR. Venezuela ya entró en el MERCOSUR.

H. Chávez fue elegido según las normas convencionales e independientes de los partidos. En Venezuela todos los partidos estaban en un estado de corrupción avanzado. El pueblo lo eligió y eligió una asamblea favorable fuera de los partidos. Consiguió organizar de alguna manera el pueblo de los pobres sin formar partido. Entre él y el pueblo hay una identidad que recuerda la identidad que en América Latina ya se manifestó algunas veces. La acción de un líder carismático despertó las energías de un pueblo que se encontraba humillado e imposibilitado de actuar.

El desprestigio de los partidos políticos y del sistema que representan es un fenómeno que está creciendo en América Latina. Si aparece un líder popular carismático, el pueblo abandonará los partidos para adherirse al jefe con el que se identificará.

El caso de Evo Morales en Bolivia es sorprendente. Ganó las elecciones en el primer turno porque no solamente los pueblos indígenas, sino también sectores de clase media o de mestizos le votaron. Todavía es pronto para saber qué va a poder hacer, pero el echo parece también significativo. La gente espera ahora cuál será el país que va a pasar por un proceso semejante.

En estos dos casos, estaba claro que el pueblo esperaba un líder fuerte, capaz de dar autoridad a un Estado más fuerte. El sistema neoliberal hizo lo posible para destruir los Estados en todos los países dependientes y lo logró en gran parte. Ahora se ha dsspertado la revuelta de los pueblos. Quieren un Estado fuerte.

Con esta doble experiencia los pueblos han dejado de creer que Estados Unidos tiene una fuerza ilimitada y puede imponerse siempre. Han descubierto que es posible resistir y pensar en una alternativa. Tienen la impresión que la lucha pacífica por la independencia ha empezado. Durante más 40 años Estados Unidos impuso la "pax americana" a todo el continente. Hay señales de que esta situación camina hacia su solución final.
J. Comblim, en La crisis de la democracia y la búsqueda de nuevos rumbos, revista Éxodo, junio de 2010.

2 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 23.10.10 | 22:37

    Muy oportuna , Hypatia, tu referencia al Brasil y su presidente Lula. Con políticos como éste el mundo estaría mejor. Y con un cambio de rumbo en la Iglesia también. Jesucristo estuvo al lado de los pobres con toda claridad, en cambio ella está vinculada a los poderosos. Lo hizo en la Revolución Francesa y sigue en la misma senda desviada de la línea evangélica.
    Un cordial saludo

  • Comentario por Hypatia 23.10.10 | 12:37

    Por su enorme potencial económico, demografía y posición política intermedia, ahora que se produce el relevo de Luis Ignacio Lula da Silva, parece determinante, por su influencia, el futuro del Brasil. Otra fuerza, por su apoyo y colaboración con los poderes de hecho, es la jerarquía eclesiástica. Es de suponer que si se pusiera del lado de los desfavorecidos sería objeto de persecuciones ( como ha sucedido con los sacerdotes que lo hicieron ) cosa que supongo no ha hecho jamás ya que tiene muy interiorizada su condición de religión oficial de los poderosos.

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