El Blog de Francisco Margallo

Justicia frente a legalismo

23.09.10 | 10:00. Archivado en Justicia social
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J. Ortega y Gasset

Hoy observamos que una parte de los jueces se oponen a la tendencia arraigada entre nosotros a considerar la Justicia, que es conforme al derecho escrito, como el único valor moral capaz de regir la vida pública. Ortega está con ellos porque considera el legalismo jurídico un vicio heredado de los romanos. No es que niegue el valor del Derecho, puesto que no es posible prescindir de él en la vida de los pueblos, pero admite que el exclusivismo casi absoluto del derecho en la administración de Justicia ha traído muy malas consecuencias.

Estamos de acuerdo con él, porque el Derecho es una selva en la que uno se pierde fácilmente. Pero esgrime otra razón muy convincente: de todas las cualidades que adornan al hombre, el Derecho o la legalidad es la más externa a su naturaleza. En defensa de su tesis el filósofo vitalista utiliza una imagen muy gráfica: “Sin ley no podemos vivir bien, como sin vaso no podemos beber bien, pero no vacilaremos, si damos a las cosas su debido orden, en preferir un hontanar a un vaso. La atención excesiva a la legalidad nos ha dejado en las manos un vaso casi perfecto, pero perfectamente seco”.

Precisamente los fariseos fueron descalificados en el Evangelio por ser ante todo legales, hasta el punto de preferir la ley a la vida de los hombres, lo que es absurdo e inmoral. La ley no goza de primacía en sí misma, sino que ha surgido como remedio a un imprevisto; se ha dicho de ella que es como un entablillado que se pone a algo que se ha roto en la sociedad.

Por tanto, no es la ley lo primero que hay que atender, ya que lleva aneja la esperanza ante lo humano. Esto es, cuando los hombres desconfían de la humanidad de unos con otros idean algo que se interponga entre ellos para poder tratarse y convivir. Ese es el poder de la ley.

El historiador romano, Tito Livio, se desmarcó de sus conciudadanos cuando dijo de ella: “Es la ley cosa sorda e inexorable, incapaz de ablandamiento ni benignidad ante la menor transgresión”. De ahí que antes que legales debiéramos ser personas honestas y respetuosos unos con otros. Sin embargo, la ley no es algo superfluo ni es preferible la fuerza a la ley, aunque esta sea una fuerza disfrazada, como a veces se dice. Pero el ingrediente de fuerza que lleva está al servicio de una máquina que intenta prescindir de la fuerza entre los hombres.

Es cierto que en la evolución del Estado la legislación se ha disparado y, curiosamente, son los mismos ciudadanos los que piden continuamente más leyes. Sería más plausible que, en lugar de pedir leyes, exigieran decencia jurídica.

El Gobierno y los ciudadanos esperamos con ansiedad que el Poder Judicial se renueve de una vez, si el PP presenta el candidato que le corresponde. Una vez renovado sería conveniente que se acercara en sus ratos libres a los grandes filósofos y juristas para convencerse ellos mismos y educar a los ciudadanos en el sentido indicado por nuestro mayor filósofo. Porque el aumento de leyes no soluciona los problemas de la sociedad, sino ellos mismos con un comportamiento adecuado en ella mirando siempre al bien común de los ciudadanos y a la justicia social.

6 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 24.09.10 | 09:29

    Carmina muy completa tu intervención que los lectores sabrán apreciar. Ciertamente la justicia es una burla, sobre todo cuando se trata de los seres más indefensos y desprotegidos a los que se debe toda clase justicia, para sacarlos de la situación en que viven. Por otra parte, el exceso de leyes, una verdadera selva en la que nos sentimos perdidos nos abruma. El Evangelio es muy claro: una ley basta: amarás a tu prójimo como a tí mismo.
    Un cordial saludo

  • Comentario por carmina 24.09.10 | 05:45

    CONT 3

    de las "personas", es decir el ser humano...

    Carmina

  • Comentario por carmina 24.09.10 | 05:39

    CONT 2

    Sintetizando, te diré, que la legalidad se opone a la justicia, cuando se rompe el Estado de Derecho, en la cual se atenta contra las garantias individuales, en la cual, las "PERSONAS" que suelen ser sometidas a aberrantes juicios, simplemente se les restringen o se violan todos sus derechos, entre ellos, la falta de libertad, y la perdida de su dignidad, que por el simple hecho de ser "persona" merecen.

    De cuanto no somos testigos, y todavia , los que oprimen se atreven a decirles, que deben callar ante los demás, las injusticias de que son objeto, les torturan y presionan, por donde mas les duele,
    para que se callen, se alejen o se mueran incomprendidos, porque además como un trapo sucio,si les han matado el alma o la vida, sobre ellos recae el "desprestigio".

    ¡Es terrible¡ que la humanidad se destruya asi misma, por eso la justicia de Dios, es Grande y Sencilla, solo se recrea en la sabiduria y la protección de las ...

  • Comentario por carmina 24.09.10 | 05:21

    He leido apreciado Francisco, lo que has puesto en tu blog, ciertamente considero, que estamos siendo testigos, como humanidad de este tiempo y es de " lamentar", que en en el Marco Legal, de cualquier sociedad e inclusive dentro de cualquier ámbito, se esta incurriendo en ¡Tremendos abusos de poder¡ que doblegan, oprimen o matan personas, al ser sometidas a Juicios, por demás incoherentes, cerrados, anacrónicos, que favorecen en todo caso, no a causas nobles o justas de las personas involucradas, sino al sistema que los ha creado, y esto es muy triste, percibir.

    Ya que esto Francisco, sin lugar a dudas nos habla de esa "ruptura" humana, en la que lo legal, no siempre suele ser lo mas justo, hoy lo vemos tanto en nuestras sociedades, en todo ámbito, ya se trate en el marco económico, politico o inclusive religoso.¿lo puedes creer?, pues asi, viene siendo.




  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 23.09.10 | 22:38

    Lo que dices con mucho acierto, Manuel-RH, se parece a lo que el historiador Tito Livio dice de la ley. Cito literlmente: "Es la ley cosa sorda e inexorable, incapaz de ablandamiento y de benignidad".
    Respecto a lo que dices que sólo Dios es justo me hace recordar algún texto bíblico que le llama Justicia, "el Señor nuestra justicia". Realmente Él es el realmente justo y el que puede medir nuestras juscicias limitadas, tan ineficaces y manipuladas en el mundo de hoy.
    Un cordial saludo

  • Comentario por Manuel_RH 23.09.10 | 20:11

    D. Francisco; lo que pasa es que llamamos justicia a lo que en realidad sólo es un apaño para poder ""andar por casa"". Ya el principio legal que dice "El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento" para mí es una injusticia en sí mismo; o ¿es que habremos de leernos todos los dias el boletín oficial?...En realidad, lo que se dice Justo sólo puede ser Dios que es el único conocedor de todas las intenciones. Para lo que nosotros usamos creo que habría que buscar otra palabra... la Justicia es algo que en la tierra no existe; sólo el derecho de quienes pueden pagar los mejores abogados. Un cordial saludo.

Miércoles, 30 de mayo

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