
Seguimos hablando de la encarnación del cristianismo en el mundo tal como lo presenta la teología surgido del Concilio Vaticano II. Reducirlo a la interioridad del individuo o al culto del templo es desvirtuarlo. El Dios bíblico y cristiano es vida compartida en los espacios públicos, lugares privilegiados de la manifestación de Dios.
De esta dimensión social y pública de su fe nace para el cristiano el compromiso de hacerse presente allí donde se decide el futuro de los hommbre/mujeres, especialmente de los que no pueden hacer oír su voz. En este sentido, la fe cristiana es un fuerte clamor de justicia y libertad que da respuesta a las expectativas de los hombres, volcado siempre hacia el futuro, a sus problemas y los de la sociadad.
Frente a la huida del mumdo que la ascética recomendaba en otro tiempo, el Vaticano II convoca hoy a los cristianos a hacer presente en la historia que vivimos las promesas de un mundo nuevo. Para ello Gaudium et spes nos ha hecho tomar conciencia de que las cuestiones públicas no pueden estar al margen de nuestra fe, sino que hemos de activarla para que el reino de Dios que permanece oculto a causa de las injusticias de los hombres sea una realidad ya en todo el mundo.
También la teología posconciliar nos ha hecho tomar conciencia de que si no se presta más atención a la cohesión social en los pueblos, no hay redención del hombre/mujer de nuestro tiempo. Nos hace ver igualmente que tampoco han sido evangelizados los pueblos del rico Occidente que se consideran erróneamente cristianos.
La tarea de ordenar la vida social incumbe a todos los ciudadnos y, por tanto, también a nosotros los cristianos. Incluso aunque no lo dijera, dado que la vida de la comunidad política se basa en una noble dedicación al bien común, no cabe duda que el cristiano está vocacionado para ser un ejemplo vivo de ciudadano con una conducta intachable, atento siempre al bien de los demás y a la paz social. De ninguna manera nos está permitida la neutralidad política, sino que hemos de tomar partido contra la injusticia y en favor de la libertad y la dignidad de todos los empobrecidos de la tierra.
La Iglesia institucional que a lo largo de los siglos ha acumulado muchos bienes está llamada asimismo a escuchar la voz del Evangelio que le pide ponerlos al servicio de los injustamente empobrecidos. También ella está obligada a dar de comer a los mil millones de seres humanos que padecen hambre, desnutrición, sed de agua potable y carecen de una vivienda digna, como nos ha recordado recientemente Manos Unidas.
La Iglesia daría un gran testimonio si se decidiera a despojarse de palacios, museos y otros bienes que no concuerdan con la llamada evangélica, para enriquecer la bolsa de los pobres. Esa sería el mejor modo de evangelizar a Europa y al mundo. La mejor noticia que el mundo espera de ella.
La teología posconciliar, deshaciendo el dualismo creado por una teología limitada al ámbito dogmático y sobrenatural, quiere poner en relación la utopía política de la transformación del mundo egoísta tal como le conocemos, y la esperanza cristiana porque las dos se unen en una síntesis humana común.
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Claro, Zenotafio, que Jesús oyó la voz del padre que le impulsaba a la "revolución" de crear un mundo nuevo. Y eso nos pide a nosotros los cristianos con un compromiso sincero en la transformación del mundo insolidario en que vivimos.
Saludos
Jesus fue un revolucionario de su epoca por que escucho a Dios su padre y hoy lo sigue siendo por que sigue escuchandolo y luchando contra las categorias humanas que se divinizan. Desde luego no fue un revolucionario como los de hoy, obediencia al partido, y buenos sueldos y unas contradidcciones entre lo que dicen o hace como montañas, eso si con buenos resultados economicos propios.
Jesucristo, Zenotafio, fue un revolucionario en su época y lo sigue siendo, porque quien quiere seguirle tiene que vender sus bienes y dar el dinero a los pobres. Por eso son pocos los que le siguen.
Digo revolcionsario evangélicamente hablando por todo lo queexige a sus seguidores.
El evangelio esta al lado del pobre que se vuelve y abre a Dios en sus necesidades y no del pobre sociologico. Pues entonces por que d elos diez leprosos, que eran marginados o pobres para los demas solo volvio uno y por que hubo gente del pueblo que pedia la muerte de JEsus y muchos otros pasajes.
Este es el problema de la dificil evangelizacion, pero claro usted erre que erre sigue identificando nueva evangelizacion con cristiandad de izquierdas como Juan pablo II identificaba nueva evangelizacion con vuelta a lo tradicional. Los extremos se tocan y desde luego revolucionarios nada.
Zenotafio, no es necesario hacer ecuaciones de ninguna clase para saber que el Evangelio está al lado de los pobres y estos no han creado el sistema económico que loe empobrece cada vez más, el neoliberalismo que es el que domina a las multinacionales. Sabido todo esto el cristiano tiene que militar en el partido que más se aproxime la erradicaciín de dicho sistema insolidario.
¿Y cuando la injusticia la cometen los partidos mal llamados de izquierdas? La actitud critica no seria en ir en contra de ellos? usted me dira si, pero si ha hecho una opcion por ellos como hace usted como puede usted estar en un sitio por decision y al mismo tiempo criticar sus decisiones?. Por eso es tan importante que los cristianos solo militen en el evangelio. Esas ecuaciones que hace usted encarnacion del evangelio= partidos de izquierda es lo que hay que demostrar.
Tienes razón, Manuel_RH, al decir que es el bajo estamento de la Iglesia, me refiero a un gran pocentaje de sacerdotes rurales, porque sabemos que la Revolución Francesa, en 1789, que habría dado un cambio muy beneficioso al mundo, no triunfó porque la jerarquía eclsiástica se puso al lado de la burguesiá. En cambio, el bajo clero estuvo muy implicado en el cambio del Antuguo Régimen que perdura.
Un cordial saludo
.... El espíritu de servicio desde la humildad, muy predicado pero ejercido sólo desde los estamentos más bajos de la Iglesia, queda desdibujado al ejercerse desde los más altos una influencia social ligada al poder terrenal y a una pretendida eminencia doctrinal, en parte prendida con alfileres al espíritu del evangelio; cuando hoy la mayoría de la gente ya no somos rudos campesinos y no nos vale cualquier ocurrencia oportunista. Antes de poder evangelizar Europa tiene que re-evangelizarse la misma Iglesia...Un cordial saludo, D Francisco.
Posiblemente no se solucionaría gran cosa, en el aspecto económico del tema, si la Iglesia decidiera vender sus bienes a favor de los pobres; sin embargo esta misma excusa es la que ponen muchos para desentenderse del problema, y ya se sabe que aunque un grano no hace granero....Pero sobre todo, lo más importante bajo mi humilde punto de vista, es que su actitud rompe el espíritu de pobreza y sencillez, del desentendimiento de las inquietudes por los bienes materiales que emana del evangelio. Actitud que, torpemente rebatida con el pretexto tan manido de que, ciertamente, algunos sacerdotes tienen un escaso salario y viven pobremente, no engaña a nadie y relega a Jesucristo al papel de un torpe ingenuo que desdeñó ejercer la influencia política y económica en su propósito.....
Miércoles, 30 de mayo
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