El Blog de Francisco Margallo

La ingenuidad de Jesús

30.06.10 | 10:00. Archivado en Jesucristo
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Lo antiguo sigue vivo

Hemos bautizado lo antiguo, olvidando que todo bautizo es una muerte y que la vida nueva sólo florece sobre la tumba de lo viejo.

Los ritos sacramentales, las ordenaciones sacerdotales, la consagración de obispos y de templos, las aguas benditas, los aceites, las unciones, los ayunos, las abstinencias, las cenizas, los altares son hipotecas del Antiguo Testamento.

Por ahí no entran las nuevas gentes que buscan, quizá sin saberlo, a Jesús de Nazaret: "Señor, dame agua de esa; así no tendré más sed ni vendré aquí a sacarla" (Jn 4, 15).

Todo ese embrollo litúrgico es como el agua del pozo de Sicar del que bebía la samaritana y no le quitaba la sed.

Por supuesto que el hombre como materia y poesía que es, tiene que manifestarse y encontrarse a través de signos. Pero los signos valen cuando significan algo. Los signos los crean los tiempos, las culturas, las circunstancias. Una mano tendida; un abrazo en silencio, el regalo de una flor, una corbata bien o mal colocada; un anillo, una cadena de oro en el cuello o unos grilletes en los pies; una sotana negra por las calles de Madrid. Todos son signos que, en su silencio van hablando o gritando un discurso, armonioso o distorsionante.

Pero los signos valen cuando dicen algo que se entiende. ¿Son muchos los que pueden captar el significado de los ropajes, gestos o rituales litúrgicos? Signos de otros tiempos tras los que se esconde una historia desconocida o, lo que es peor, una filosofía o teología errónea e incluso maligna.

Seamos sinceros. Hoy día, el ceremonial del culto, en la mayoría de los casos, no ayuda a unir al pueblo entre sí, ni hace presente a Jesús en medio de la asamblea

Luís Alemán Mur, La Ingenuidad de Jesús. La venganza de la Torá

---Cambiar el mundo a través de la política
www.porunmundomasjusto.com

6 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Oscar 30.06.10 | 21:25

    Francisco. Tiene usted mucha razón en eso de la interpretación de las escrituras, que incluso tienen más de una.
    Yo simplemente quise referir que para el hebreo bíblico los “Huesos secos” eran la Ley que no comprendían, sino que se obedecían por temor. La ley en sí era incompleta, por eso rígidas y sin vida propia, pues dice San Pablo que “Nadie se salva por las obras de la ley”.
    “Los recubriré de piel, les infundiré un espíritu, y vivirán. Así sabrán que yo soy el Señor"
    Para mi, se refiere a Paráclito, a la Fe.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 30.06.10 | 19:51

    Oscar, en el Antiguo Testamento, hay mucha poesía y mucha profecía, que hay que saber interpretar. Pero frecuentemente los conservadores se empeñan en tomar los textos al pie de la letra y eso no es válido hoy. Hay que tener muy en cuenta el lenguaje mítico de la época propio del hombre primitivo. El mismo ejemplo del texto que citas del profeta Ezequiel no puede tomarse al pie de la letra, tiene muchas lecturas. Ciertamente ,Luís Alemán es un poco radical en sus interpretaciones sobre el Antiguo Testamento, pero en buena parte tiene razón. Desde luego el Antiguo ha de interpretarse a la luz del Nuevo.
    Un cordial saludo

  • Comentario por Oscar 30.06.10 | 18:59

    Estimado Francisco, coincido con usted, en que los signos valen, cuando se los entiende. Pero eso no los invalida, en todo caso se debe procurar ese entendimiento. Jesús no cambió nada del antiguo testamento, sino que lo renovó. Valga este pasaje del profeta Ezequiel (37.4)
    "Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?". Yo respondí: "Tú lo sabes, Señor". Él me dijo: "Profetiza sobre estos huesos, diciéndoles: Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Así habla el Señor a estos huesos: Yo voy a hacer que un espíritu penetre en ustedes, y vivirán. Pondré nervios en ustedes, haré crecer carne sobre ustedes, los recubriré de piel, les infundiré un espíritu, y vivirán. Así sabrán que yo soy el Señor"
    Saludos cordiales.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 30.06.10 | 17:38

    El comentario, que haces hoy, Carmina, delata tu condición de profesora. Efectivamente, Jesús, el gran pedagogo de su propio mensaje cristiano, enseñaba a las multitudes que le seguían con toda sencillez y cercanía. Las parábolas que utilizaba las cogía de la propia vida que ellos vivían en el mar, en el campo,
    en los quehaceres domésticos etc...En él no había el menor atisbo de dogmatismo como hay en la Iglesia actual, que habla de Dios y del cristianismo alejada de la vida real de los fieles, de sus angustias y sus penas. Más proxima a los mejor situados en la sociedad que de los pobres a quienes él anuncia su liberación, como es la voluntad de su Padre.
    Saludos

  • Comentario por carmina 30.06.10 | 16:44

    cont 2

    el volveria en su sencillez a acercarse, hablaria nuestra propia lengua, se valdria de los medios y recursos tecnologicos que hoy tenemos, nos quitaria el miedo de las incertidumbres, seria tolerante, con los que dicen no creer en El o los que caen en fundamentalismos, su bordón, bastón o Lape, lo usaria para guiar y hasta seria capaz si fuese de madera, utilizarlo para hacer fuego en las comunidades que sienten frio. les daria sus abrigos, porque hoy le gustaria vestir, como se viste sencillo, obviamente no usaria prendas de marca y calzaria sus pies, reconociendo, mostrando aprecio por el trabajo que aun se hace con las manos de artesanos.

    Su mirada seria dulce y calida, y de su boca saldrian palabras que apacienten, el alma y hagan pensar a la razón positivamente...

    me gusta lo que escribes, y la bibliografia que utilizas, son cursos muy coherentes Ortega y G y Bonhoeffer, si pasas lista y aun no llego, ESPERAME llegaré...

  • Comentario por carmina 30.06.10 | 16:29

    Al leer tu post, Francisco, pensaba, como seria la vida de Jesus de Nazaret, en el tiempo y el espacio, el pienso desde la sencillez, aunque se hicieran multitudes, intentaba el encuentro "cercano", les hablaba en su idioma, usaba metáforas para hacerles pensar, les tocaba para sanarles el cuerpo y el alma, compartia su alimento, en actitud espontanea pero llena de mensaje.

    El explicaba tantas veces, lo que fuese necesario, lo que no quedaba claro, les hablaba de las vivencias que eran la propia vida de quienes le seguian, como ya ha pasado, el tiempo, con relación al que hoy vivimos, le llamamos hechos del pasado en la historia humana,

    Cuando persiste la esencia, y trasciende hasta nuestros dias, le llamamos quizas "permanencias" y entonces como en el vértice de un prisma triangular, confluye, y lo antiguo se conecta, con la realidad presente.

    Si Jesus estuviera en cuerpo hoy mismo y le reconociéramos como tal, El, volveria en su sencil...

Miércoles, 30 de mayo

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