
Fotografía de Bonhoeffer
en la portada del libro
Cristianismo y Secularidad
Francisco Margallo Bazago
Capítulo Octavo
La división de clases rompe la unidad de Dios
3. Mutación de la lucha de clases
(Cont.)
Los nuevos movimientos eclesiales de espiritualidad se han apartado notablemente del carácter mesiánico que pertenece a la esencia del cristianismo. La teología de la liberación, en cambio, nos ha hecho tomar conciencia de que las luchas de clases se dan en la actualidad en todo el mundo y hay que afrontarlas decididamente con el evangelio en la mano.
El propio Juan Pablo II en su discurso a los campesinos de Panamá en 1983 habló de la "lucha egoísta de clases", un concepto que ha sido rechazado en el pensamiento social cristiano, dado el origen marxista del término y la identificación que se ha hecho entre lo social y lo individual.
A este respecto hay que decir que la lucha de clases no es una pelea entre un individuo y otro. Su mecanismo es de tipo social y abarca tanto las prácticas del capital financiero, que recorre todo el mundo para conseguir beneficios inmediatos y sobornar a la organización de sindicatos obreros y movimientos campesinos para tenerlos de su parte. En síntesis, el capitalismo no sirve al bien común, porque hace de la ganancia y la competitividad su valor supremo no sólo en las prácticas económicas, sino transformando en mercado todas las relaciones humanas.
Es preciso aclarar también que la literatura cristiana ha identificado muchas veces la lucha de clases con la violencia y la ha rechazado por considerarla contraria al mensaje evangélico del amor cristiano. El método de la lucha de clases es de tipo institucional. Su desarrollo discurre por mecanismos económicos, disposiciones jurídicas, acción política y, si es necesario para conseguir sus objetivos, no duda en recurrir a la represión, la dictadura o la guerra.
En cambio, la lucha de los trabajadores se hace violenta solamente cuando peligra su vida física o cuando el adversario utiliza la fuerza represiva, pero no la considera un medio necesario ejercido intencionadamente contra las personas. Al contrario, cree más eficaz en la lucha de clases no utilizar medios violentos, aunque su oposición a la violencia no puede considerarse un argumento contrario al compromiso en la lucha de los trabajadores.
El amor al adversario que pide el evangelio no lleva necesariamente a oponerse a la lucha defensiva, porque esta no va contra las personas, sino contra un sistema que las aliena hasta despojarlas de su humanidad. Por tanto, en las condiciones actuales la fuerza ha de traducirse en mundializar las resistencias y las luchas sociales que se apoyen en la justicia social, para suscitar un nuevo orden internacional .
A este orden se refirió Juan Pablo II en la XXXVII Jornada Mundial de la Paz el día primero del 2004. Un nuevo orden que aporte soluciones a los graves problemas que afectan a la comunidad internacional, basado en el respeto a los seres humanos y en la solidaridad entre países ricos y pobres. El Papa pide reconducir el escenario mundial donde la globalización económica y las tecnologías, en lugar de acortar distancias, han hecho más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, sembrando la semilla de nuevas guerras.
Bibliografía
F. Houtart. "El amor a los enemigos y las luchas de clases", Conc.,núm. 303.
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Cristianismo y Secularidad
Manual de Nueva Teología política Europea
Ed. Tirant Lo Blanch, Valenccia 2007
Por Francisco Margallo Bazago
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---Cambiar el mundo desde la política
www.porunmundomasjusto.com
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Sí, Carmina, la condición utópica y encarnatoria de nuestra fe cristiana tiende a plasmar en la realidad del mundo un nuevo órden social y, en ese sentido, podemos decir que no hemos dejado madurar al cristianismo, sigue siendo puro idealismo.
Cierto, Francisco, debe existir compromiso y responsabilidad, para que los "elogios" no se queden en idealismos, o palabras hermosas en un escrito, para quienes los miramos, estoy convencida sin embargo, que nuestras consciencias han despertado de un letargo, herencia histórica en donde muchos velos cubrian nuestros ojos, quizas a la par de esto,va creciendo el sentido comun, cuando vamos viviendo de hecho, los acontecimientos y sus circunstancias que nos impactan directamente,sacudiendonos, y enfrentandonos, de tajo, a la realidad misma
Carmina
Gracias, Carmina, por el elogio que has hecho de la esperanza cristiana, que tiene tan hondas raíces humanas. Esa humanidad se refleja en toda tu exposición, que está cargada de un fuerte compromiso en favor de todos los oprimidos que son los preferidos del Evangelio de Jesús.
Efectivamente, como bien dices, Manuel, Dios no tiene reglas de medir como nosotros, unas reglas muy mezquinas por cierto, tal como el capitalismo salvaje quiere. El deseo de Dios es que todo hombre/mujer vivan una vida en plenitud, Él es el Viviente y nos ha hecho semejantes a él, con iguales derechos en todo, porque todos somos hijos del mismo Padre-Madre. El Evangelio nos ha dado las bienaventuranzas como única norma de vida.
'2' cont...
aparece una fuerza interior tan intensa, que lleva al arrojo, puede ser protesta e incitar a revolucion, en el sentido de que exista un cambio, Toynbee hablaba de espirales en la historia, que se repiten y repiten como los discos de acrilico del pasado, o con un click en un ipod del presente, la ESPERANZA, de tiempos mejores, para las generaciones que nos preceden, de cambio hacia un mayor equilibrio, quizas esto es la busqueda por lo justo y digno, cambio necesario que surge en el camino en donde la esperanza vive para el bien de todos.
Carmina.
Cierto es que hay un orden mundial imperante, que nos ha hecho entrar en una vorágine que condiciona nuestra propia existencia, sabemos que en ello hay lamentablemente quienes se han llevado la peor parte, en esta piramide, de los mas y los menos, de los poderosos, y los desposeidos, opresores vs oprimidosl.
Cuando fui estudiante en la facultad de Filosofia y Letras, y recien ingresaba a un curso de sociologia un dia habiendo, terminado de leer lo referente a problemas en latinoamerica, descubri que lo que hace tomar consciencia de que las cosas deben cambiar, es la "esperanza"...
Esa tarde camine como cinco kilometros, que se me hicieron nada, porque pensaba, en aquellos que han sido sometidos por tanto tiempo, sufren en silencio su pena, quizas no cambien nada, porque viven desesperanzados, cada vez mas oprimidos, mas esclavizados a labores forzadas que inclusive les quiebran no solo huesos, sino el alma,
Aparece una fuerza ...
...“ el evangelio no lleva necesariamente a oponerse a la lucha defensiva, porque esta no va contra las personas, sino contra un sistema que las aliena hasta despojarlas de su humanidad.....” Cada cual tiene derecho a procurarse con los medios a su alcance una vida digna y un futuro para sus hijos. Cuando el hambre aprieta y el futuro es incierto la vida empuja a priorizar el derecho a la subsistencia. La Vida es un derecho prioritario y yo creo que Dios, que ha hecho un mundo hermoso, rico y abundante para todos, no tiene reglas ni enjuicia a quienes se la tienen que buscar habiendo sido relegados a la miseria y condenados a malvivir en medio de la abundancia y el despilfarro mundial.
“....El capitalismo hace de la ganancia y la competitividad su valor supremo transformando en mercado todas las relaciones humanas... “ Yo añadiría que incluso los propios seres humanos somos mera mercancia ó pieza de la maquinaria mercantil; pero al mismo tiempo formamos tambien una gran masa consumidora de los bienes que producimos. Por eso mismo, si fueramos capaces de rechazar las ideas mercantilistas y elegir efizcamente aquello que consumimos en función de lo que realmente necesitamos, no consumir porque sea barato (a veces lo barato puede salir muy caro) ó nos dén facilidades de pago, etc, etc, quizá nos podríamos convertir en los dueños de nuestras vidas en vez de ser esclavos al servicio de la maquinaria consumista....
Miércoles, 30 de mayo
José Arregi
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn