
J. Ortega y Gasset
Capítulo Cuarto
El Socialismo
Valoración ético-teológica del capitalismo
La dura crítica que Ortega hace al capitalismo en perfecta lógica con sus alabanzas al socialismo democrático, se corresponde con la condena que hacen de él la ética y la teología. Para el teólogo brasileño Leonardo Boff, este sistema que se presenta hoy como la única salida liberadora, atropella la dignidad humana y reduce al hombre a cosa.
Por el contrario, la fe cristiana rompe todos los sitemas cerrados: creer en Dios es creer que algo nuevo puede irrumpir en medio de los proyectos de los hombres, algo que puede modificar salvíficamente la vida humana. Todos los teólogos que han tratado las consecuencias del capitalismo llegan a concluir que él es responsable de la mayor parte de los problemas que aquejan hoy a la humanidad. Por tanto, le consideran éticamente muy negativo.
El sistema capitalista pide algo imposible o al menos contradictorio: que se acepte su lógica, aun cuando sus beneficios no lleguen a todos. Pero no sólo eso, sino que, además, encierra una grave deficiencia moral: si el estilo de vida capitalista no se puede de hecho universalizar, es que esconde un potencial grande de inmoralidad e inhumanidad. Efectivamente, el ritmo de vida que impone este sistema no es universalizable a todo el mundo, por ejemplo, el consumo energético de los pueblos ricos no es extensible a los del tercer mundo, porque se agotaría.
Esto es un indicio del carácter restringido del sistema capitalista, que, aunque se presenta como el más idóneo para erradicar la pobreza del mundo, en realidad es válido sólo para unos pocos. Tampoco genera liberación personal, sino sometimiento a muchas cosas: juego de relaciones públicas, mercados, modas etc. Un estilo de vida poco adecuado para la mayoría .
El trasfondo moral que se oculta tras el sistema capitalista es para Adela Cortina el individualismo a ultranza, que se considera imposible de superar: "El centro de toda la vida moral y política es estrictamente el individuo" con sus deseos infinitos consumistas, que son insaciables, porque tienen un origen psicológico. La deficiencia ética que arrastra el capitalismo trata de encubrirse en la actualidad con el término grandilocuente de globalización, pero ésta no es otra cosa que la pretensión del capital de huir de todo control democrático.
Así lo demuestra el hecho de que mientras se crean espacios supranacionales en materia mercantil y monetaria, tales como la Unión Europea, se rechaza la idea de crear instancias fiscales y políticas democráticas. Así se hurta la soberanía a los Estados y se la transfiere a mercados o instituciones, políticamente irresponsables, como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo .
Todos sabemos lo que se esconde detrás del maquillaje altruista de estas instituciones, que en algún momento se han erigido en defensores de los países pobres. En realidad sus objetivos no han sido nunca erradicar la pobreza del mundo, sino conseguir la estabilidad financiera del rico Occidente con políticas monetarias favorables al gran capital. Los efectos de su gestión han sido muy negativos, porque la brecha entre países ricos y pobres ha crecido notablemente. Desde esta premisa, todas sus promesas son falsas, porque violan el principio fundamental de la economía, que es satisfacer las necesidades de todos los hombres.
En cambio, el crecimiento económico que el capitalismo pone en primer término y como fin en sí mismo, viola los más elementales derechos humanos. En ningún momento la economía puede ignorar las graves carencias sociales que afectan a las personas y esto lo tolera la economía de mercado, cosa que desde un punto de vista humano y cristiano no es aceptable .
Por otra parte, Metz se ha referido a la crisis de supervivencia o al apocalipsis social de la vida de dominación guiada por la voluntad de poder y sometimiento, como responsable de la crisis actual de la humanidad. Crisis que considera muy relacionada con la sobre explotación y sobrecarga de la naturaleza, es decir, con el problema ecológico: la naturaleza está siendo sometida por una antropología de dominación propia de la civilización cientifico técnica en detrimento de los pueblos subdesarrollados. Incluso se puede constatar ya que esta cultura de dominación y sometimiento toca a toda la construcción de la sociedad y de los sistemas político económicos, hasta el punto de que los sueños de progreso y dominio se han trocado en temores de supervivencia.
Si hacemos caso a los ecologistas, la carrera consumista en que los países ricos estamos embarcados no da más de sí. La naturaleza ha dado suficientes gritos de alarma con las tragedias que ella misma se ve obligada a protagonizar, acosada por el efecto invernadero que el exceso de gases arrojados al espacio provocan. De todo esto nos alertó el Informe del Club de Roma hace unas décadas, pero hemos hecho oídos sordos mucho tiempo. En cambio, hoy la ecología se impone como una preocupación ética, incluso teológica, y se ha convertido en una crítica radical del modelo de civilización que estamos construyendo .
Bibliografía
J. Ortega y Gasset, Socialismo y Aristocracia X, 239-240
L. Boff, "Sufrimiento", en C. Floristán y JJ. Tamayo, Conceptos Fundamentales de Pastoral, Madrid 1984; JM. Mardones, Capitalismo y religión, La religión política neoconservadora, Sal Terrae 1991.
F. Margallo "Globalofobia", en Diario de Mallorca 15-7-2001; Id., La bolsa árbitro mundial Ib. 11-11-2000
Los comentarios para este post están cerrados.
A su pregunta final: no.
Respecto de lo anterior, sòlo querìa recordarle que, ya desde el principio, Marx y su compañero "capitalista", el incauto Federico, pronosticaban como ineluctable la muerte del capitalismo y la llegada triunfal y salvadora del socialismo. Y me permitìa decirle que Kruschev, en todo su apogeo, pronosticaba como próxima la caìda del capitalismo y el imperio del socialismo. Y, cumplièndose todas esas profecìas, sin faltar un punto, le señalaba la caìda del muro de Berlìn y el ferventìsimo deseo de todos los alemanes de la parte "occidental" de convertirse al socialismo.
Hace dìas, el socialismo que, de nuevo y como siempre, ha arruinado al Reino Unido, ha sido sustituìdo por dos alevines capitalistas (que vaya pintas que tienen...)
Y sueñe, sueñe, don Francisco: A reinar, fortuna, vamos; / no me dispiertes si duermo
Por mi que no quede. Saludos
Moisés, aunque parezca una contradicción, nadie como el multimillonario J. Marshal ha acentuado tanto los rasgos negativos del capitalismo, Contrariamente, pocos como Marx ha subrayado las grandezas de la forma capitalista de producción y hablaba de la sociedad socialista. Vivir para ver.
Yo espero el cambio, para que se vaya desarrollando la realización del reino de Dios en este mundo. En eso creo y en eso sueño. ¿Lo conoceremos algún día?
Eso de que al capitalismo lo iba a hundir y a sustituir el socialismo, lo dijo hace mucho Kruschev,entre otros muchos profetas. Y va acertando: de momento, ya ha caìdo el muro de Berlìn.
Manuel, próximamente expondré ampliando, esta cuestión en algunos expertos, que la sociedad socialista aparece como el parto histórico del capitalismo. Es decir, que en la contraposición capitalismo-socialismo la evolución histórica del capitalismo va a desembocar inevitablente en la sociedad socialista, aunque va a ser un parto muy doloroso y no bien visto por los poderes económicos, como se está presintiendo ya. Esto será el próximo martes en el curso de teología.
Gracias por tu aportación una vez más.
D. Francisco: "la ecología se impone como una preocupación ética, incluso teológica"..., sí; pero mientras siga predominando la preocupación por los graves problemas económicos, cuya tendencia es a agravarse aún más, no parece que se puedan esperar grandes avances a corto o medio plazo. Esto puede ser la pescadilla que se muerde la cola, y puede que cuando queramos de verdad poner remedio no podamos. Respecto a la condena ética hacia el sistema capitalista yo sigo erre que erre... el problema no veo que sea del sistema en sí, sino de la voracidad del hombre mismo y la ética que aplica a su escala de valores; aparte de que tampoco hemos probado ninguna alternativa que pueda aparecer viable, ni nos dejarán hacerlo. Un cordial saludo.
Miércoles, 30 de mayo
José Arregi
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn