
El cantante Bono, en el prólogo al libro del economista,J. Sachs, El fin de la pobreza lamenta que ningún telediario dé la noticia de que "hoy han muerto innecesariamente 15.000 personas de sida, tuberculosis o malaria", y 50.000 mil más de hambre evitable. En cambio, se da mucho relieve a unas pocas muertes por accidente, atentados o violencia de género. Que merecen ese relieve, pero no son comparables con esas otras muertes de los países del Sur.
Tampoco se conoce ninguna cadena mediática que al hacer balance del año informe de alguna meta social conseguida o extendida por sus informativos y sus editoriales. Todos los balances giran entorna a un "aumento de beneficios del grupo Prisa", o un crecimiento en el número de oyentes que nos sitúa en primer o segundo lugar por delante de éste o aquel otro medio. ¿Acaso los espectadores y oyentes sólo desean entretenimiento y diversión? O lo que es lo mismo ¿los espectadores sólo son egoístas e insolidarios?
Los medios de comunicación tienen una enorme resposabilidad en la lucha por la solidaridad y la justicia, que va más allá de otras solidadridades de "plástico" que se practican comprando tal o cual producto. Así las grandes tragedias cotidianas dejan de ser noticia por el hecho de ser cotidianas. A aquel viejo principio se añade hoy este otro: "sólo existe verdaderamente lo que aparece en ellos".
Se crea de este modo un mundo virtual donde las injusticias sangrantes, el terrorismo del hambre, la miseria, y el inmenso dolor de casi la mitad de la población mundial, todo eso que es cotidiano no tiene existencia. La verdadera realidad de nuestro mundo está constituida por las cirugías estéticas, los productos para aumentar la potencia sexual, las cremas embellecedoras y alguna que otra muerte o tragedia accidental, que desentona en ese mundo feliz.
Sin dudda el dinero es muy necesario. Pero hace siglos que un comunicador incómodo proclamó: "no podéis servir a Dios y al Dinero". Una enseñanza que los medios de comunicación deberían leer hoy así: no podéis servir a la verdad y al dinero; no podéis sevir a la solidaridad y al dinero; no podéis servir a la humanidad y al dinero.
No será cómodo. Pero de nosotros depende. (Ver Cristianisme i Justicia nº 139)
Miércoles, 30 de mayo
José Arregi
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn