Apertura

Todos
En nombre del Padre de todos los Pueblos,
Maira de todo,
excelso Tupá.
En nombre del Hijo
que a todos nos hace hermanos.
En la Sangre mezclada con todas las sangres.
En nombre de la Alianza de la Liberación.
En nombre de la Luz de toda Cultura.
En nombre del Amor que está en todo amor.
En nombre de la Tierra-sin-males,
perdida en el lucro, ganada en el dolor.
En nombre de la Muerte vencida,
en nombre de la Vida,
cantamos, Señor.
MEMORIA PENITENCIAL
Herederos de un Imperio de exterminio,
hijos de la secular dominación,
queremos reparar nuestro pecado,
venimos a celebrar la nueva opción,
Resurrección:
_en la Cena de la Muerte y de la Vida,
la antigua memoria perdida;
_La muerte de los Pueblos del pasado,
en la Fiesta del Pueblo esperado:
Resurrección;
_la Historia de América entera,
en esta memoria de Liberqación;
_en la Pascua del Resucitado,
la Pascua Amerindia
todavía sin Resurrección...Resurrección...
sin Resurrección
Espirituqlidad de la liberación
Nuestra espiritualidad
(Cont.)
Para corregir, pues, una formación espiritual dispersiva o mutilada, por ser contabilística o por ser dicotómica y unilateral, y para hacer la síntesis de la propia existencia (¡ese es el desafío), debemos pensar y curtir la vida así:
Toda nuestra vida es:
* una problemática (a partir de la fe, un misterio);
* un desafío (a partir de la fe, una misión);
* un espacio (a partir de la fe, don. gracia;
que debemos asumir con ciertas actitudes (generadas por ciertos actos o praxis y, que, a su vez, generan praxis); a través de ciertas meditaciones (psicológicas, sociológicas, políticas, pastorlaes evangélicas...); con vistas en la opción fundamental, que dará sentido, fuesrza, alegría y victoria a nuestra vida.
A lo largo de este texto -y espero que, sobre todo, a lo largo de cada una de nuestras vidas-, irá apareciendo mejor lo que estoy queriendo decir cuando hablo de "nuestra" espiritualidad cristiana. El Espíritu es quien sabe de eso. Él es quien enseña a quien quiera entrar en su escuela
gratuita y amorosa. Por mi parte, me siento cada vez con menos valor para dar lecciones de espiritualidad, porque la vida no se enseña. Nadie puede sustiuir al Maestro, que es el Espíritu de Dios, ni al discípulo que es el espíritu de cada uno.
Puedo indicar dónde tropecé y compartir júbilos y descubrimientos; porque también es verdad que en Cristo somos un solo Cuerpo y que es uno solo el Esíritu que nos anima (1 Cor 12, 12ss).
VEN, ESPIRITU
Ven,
o mejor, vamos:
haz que vayamos
a donde Tú nos llevas.
Tú nunca te ausentas,
aire que respiramos,
viento que acompaña,
clima que abriga.
Ven,
para llevarnos
por ese Camino
el Camino vivo
que conduce al Reino...
Miércoles, 30 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes