
Fotografía de Bonhoeffer
en la portada del libro
Cristianismo y Secularidad
Francisco Margallo Bazago
Capítulo Séptimo
Influencia de los acontemientos históricos en teología
2. La religión política burguesa
(Cont)
2.1. Réplica a la religión neoconservadora
Tanto la teología política como la de la liberación, que han captado y traducido muy bien a nuestro tiempo la tradición judeocristiana, denuncian el desmedido afán de posesión. Las dos entran en confrontación con la sociedad capitalista, pero no se oponen al diálogo con la religión que la sustenta.
Concretamente desde la periferia del mundo, que la compone la mayoría de la población mundial empobrecida, se considera una idolatría la interpretación que la religión neoconservadora nortamericana hace del sistema capitalista como "cumplimiento de las promesas", "el Mesías ya ha venido", "no hay que esperar nada más y mejor", "la esperanza se ha realizado" etc.
No cabe duda que quien mira desde el interior del sistema capitalista está ciego para ver el inmenso cinturón de pobreza que le rodea. Por eso, de quienes miran la situación del mundo de esta forma estrecha y egocéntrica no cabe esperar un diálogo cultural solidario y menos aún disposición para recibir la crítica del propio sistema.
2.1.1. Valoración ética del capitalismo
Para Leonardo Boff, este sistema que se presenta hoy como la única salida liberadora, atropella la dignidad humana y reduce al hombre a cosa. Por el contrario, la fe cristiana rompe todos los sitemas cerrados: creer en Dios es creer que algo nuevo puede irrumpir en medio de los proyectos de los hombres, algo que modifique salvíficamente la vida humana. Todos los teólogos que han tratado las consecuencias del capitalismo llegan a concluir que él es el responsable de la mayor parte de los problemas que aquejan hoy a la humanidad. Por tanto, le consideran éticamente muy negativo.
El sistema capitalista pide algo imposible o al menos contradictorio: que se acepte su lógica, aun cuando sus beneficios no lleguen a todos. Pero no sólo eso, sino que, además, encierra una grave deficiencia moral como apuntaba antes. Si el estilo de vida capitalista no se puede de hecho universalizar, es que esconde un potencial grande de inmoralidad e inhumanidad. En efecto, el ritmo de vida que impone este sistema no es universalizable a todo el mundo, por ejemplo, el consumo energético de los pueblos ricos no es extensible a los del tercer mundo, porque se agotaría.
Esto es un indicio del carácter restringido del sistema capitalista, que, aunque se presenta como el más idóneo para erradicar la pobreza del mundo, en realidad es válido sólo para unos pocos. Tampoco genera liberación personal, sino sometimiento a muchas cosas: juego de relaciones públicas, mercados, modas etc. Un estilo de vida poco adecuado para la mayoría .
Todos, observa certeramente Xabier Pikaza, somos de algún modo esclavos del sistema capitalista, aunque quienes más lo sufren son los marginados y excluidos que no puden seguir el ritmo trepidante que impone. Estos son nada menos que la mitad de la población mundial condenada "legalmente" al hambre, a la enfermedad y a la muerte por un sistema económico pensado y dirigido para crear riquezas, no para compartirlas. La carga de violencia que este sistema encierra intenta pasar desapercibida en un discurso que aparece como no violento, el de la libertad de mercado. Pero realmente genera mucha violencia y la legitima.
Hay, no obstante, una esperanza: la Ilustración que con el cristianismo late en el fondo del sistema contiene ideales de racionalidad no violenta con los que se puede contrarrestar la violencia del propio sistema. Por eso son muchos los que saben que más allá del Dios-Capital se encuentra la verdad y la libertad del hombre . Pero otros no lo ven así.
El trasfondo moral que se oculta tras el sistema capitalista es para Adela Cortina el individualismo a ultranza, que considera imposible de superar: "El centro de toda la vida moral y política es estrictamente el individuo" con sus deseos infinitos consumistas, que son insaciables, porque tienen un origen psicológico. Y para Martín Seco, la deficiencia ética que arrastra el capitalismo se trata de encubrir en la actualidad con el término grandilocuente de globalización económica, pero ésta no es otra cosa que la pretensión del capital de huir de todo control democrático.
Así lo demuestra el hecho de que mientras se crean espacios supranacionales en materia mercantil y monetaria, tales como la Unión Europea, se rechaza la idea de crear instancias fiscales y políticas democráticas. De esta manera se hurta la soberanía a los Estados y se la transfiere a mercados o instituciones, políticamente irresponsables, como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo .
Y es que todos sabemos lo que se esconde detrás del maquillaje altruista de estas instituciones, que en algún momento se han erigido en defensores de los países pobres. En realidad sus objetivos no han sido nunca erradicar la pobreza del mundo, sino conseguir la estabilidad financiera del rico Occidente con políticas monetarias favorables al gran capital. Los efectos de su gestión han sido muy negativos, porque la brecha entre países ricos y pobres ha crecido notablemente.
Desde esta premisa, todas sus promesas son falsas, porque violan el principio fundamental de la economía, que es satisfacer las necesidades de todos los hombres. En cambio, el crecimiento económico que el capitalismo pone en primer término y como fin en sí mismo, viola los más elementales derechos humanos. En ningún momento la economía puede ignorar las graves carencias sociales que afectan a las personas y esto lo tolera la economía de mercado, cosa que desde un punto de vista humano y cristiano no es aceptable. Se llama competitividad a lo que no es más que afán de lucro. El movimiento antiglobalización se propone frenar estos abusos, aunque deberían ser los Estados los encargados de poner orden en este caos.
Bibliografía
L. Boff, "Sufrimiento", en C. Floristan y Juan José Tamayo, Conceptos fundamentales de Pastoral
JM. Mardones, Capitalismo y religión, Sal Terrae 1991
X. Pikaza, Violencia y Religión en la Historia de Occidente, Ed. Tirant lo Blanch, Valencia 2005
Adela Cortina "Interpelación ética de los excluidos a la cultura de la satisfacción", AA.VV, Exclusión social y cristianismo, Madrid 1996; M. Seco, "El fin del Estado", en el Mundo 11 noviembre 1997.
F. Magallo, "Globalofobia" en Diario de Mallorca 15 de julio de 2001
------------------------------------------
Cristianismo y Secularidad
Manual de Nueva Teología Políticq Europea
Ed. Tirant lo Blanch, Valencia 2007
Por Francisco Margallo Bazago
-------------------------------------------
Los comentarios para este post están cerrados.
No me extraña que se pueda votar una ley a disgusto. Mantenemos un respeto y consideramos "sagrado" al hombre, a su cuerpo y a todo lo que tiene que ver con la transmisión de la vida de nuestra especie. Sin embargo no se puede defender a ultranza esa devoción atávica aceptando además que a partir de la fecundación estamos ante un ser humano ¡unicelular! La hominización ( o animación ) del feto llegará cuando la ley apoyada en tradición, experiencia, consideraciones jurídico-filosóficas y bioéticas lo determine. Es más, aunque fuera así, habría que plantear el consiguiente conflicto de derechos/intereses, teniendo el cuenta lo que significa la pérdida de libertad e intimidad, la intromisión del estado para pretender obligar a una persona a llevar a buen fin un embarazo no deseado.
Todos deseamos libertad de elección y que se opte por no llegar nunca a abortar. Sólo con que las católicas no abortaran el problema prácticamente desaparecería.
Machacando en frío: el otro día oí decir al Sr. Bono que le había costado un gran esfuerzo (no sé si se herniaría) votar la ley del aborto; pero si tanto esfuerzo le costó, quiere decir que no lo tenía tan claro ¡claro!
Del mismo tono, recuerdo (esto de tener memoria es un desastre) todo lo que despotricó don Alfonso Guerra González contra el Estatuto de Cataluña y todas las razones que aducía por lo que significaba la rotura de España, etc. Pero votó a favor del Estatuto; con mucho esfuerzo y dolor, pero votó.
Otra cosa no serán, pero honrados y consecuentes... tampoco.
No hay como ser socialista para ayudar a los pobres... bolsillos suyos.
(Haciendo un aparte: ya sabe Vd. mi opinión sobre los políticos - de uno y otro signo- ya que le mandé un folio sobre eso).
Saludos
Yo, de los convencimientos de Bono, no estoy muy convencido. Aparte de Laín (me contaba un alumno suyo, allá en los años catapún, que les hacía cantar el Cara al Sol antes de la clase, en la Universidad; yo no estaba, no sé si será verdad) la Iglesia ¿qué dice? (me refiero a que los católicos la deben escuchar). ¿Cuándo hay vida humana? ¡Ay, ay, don Francisco! Y eso del mal menor... no vale ni como disculpa. En la anterior ley el aborto era un delito (si bien despenalizado en algunos supuestos y, en realidad, hacían lo que les daba la gana y nunca pasaba nada, pero era un delito) en la nueva es un derecho (hasta ciertas semanas y, como en la anterior, harán lo que les de la gana, pero es un derecho) ¡Hay diferencia ¿no? ¡ay, don Francisco, ay! Y lo de dejárselo a éllos, bien dejados están: votaron y se acabó.
Y cuando quede nítido lo de las riquezas de Bono ¿qué va a decir? ¿Que es un bulo, como lo de Fidel?
No hay como ser socialista para ayudar...se
Moisés, lo de votar Bono a favor del aborto, puedo decir que, como suele hacer,se infiormaría de expertos en el tema y hay algunos, como Laín Entralgo y otros que dudan de que haya vida humana muchas semanas más de lo que parece. Así que esta cuestión debería dejársele a ellos. Quiero recordar que Bono votó esta ley como un mal menor, convencido de que con ella se producirán menos abortos que con la anterior.
Un cordial saludo
Hypatia, veo que estás muy versado en el tema del jubileo judío. Sería importante saber trasladar esto a nuestra cultura actual, sobre todo en los países donde los terratenientes se apoderan de las tierras de los indígenas con una codicia desaforada y hasta se edifican su capilla o Iglesia en sus grandes fincas. Todos ellos son esclavos del sistema capitalista y no saben que no se puede servir a Dios y al dinero.
Un saludo
Estimado don Francisco:
Lo del Sr. González Ruiz, lo dejamos para mejor ocasión, si le parece.
De la santidad de Pablo Iglesias (salvo la única opinión que vale: la de Dios) ya hemos hablado
De la fortuna del Sr. Bono, él no lo desmiente (hasta la fecha) ni lo puede desmentir porque está en los Registros de la Propiedad y Mercantil y él mismo reconoce en su escrito al Fiscal General del Estado que ha INGRESADO un millón de euros en el año 2.008. No sé por qué no lo cree Vd. Eso no tiene nada que ver con que lo haya adquirido de modo lícito. Pero no se puede negar lo que él mismo afirma.
Ser cristiano y socialista yo no lo he puesto en cuestión (ahora). He hablado de votar a favor del aborto (se sea socialista o no) y de comulgar con bizcocho (se sea socialista o no).
Saludos cordiales
Desconozco si esta costumbre existía en otras culturas vecinas de Israel y Judea pero, no se si se llegó a cumplir, tenía el propósito de remediar, reparar las desigualdades que el ejercicio de la normal actididad económica, no me atrevería a llamarla capitalista, producía.
Copio:
El año del Jubileo, según la ley de Moisés, era una fiesta solemne y pública , que se celebraba cada 50 años, durante este año les eran devueltas a sus dueños las tierras vendidas y recobraban su libertad los esclavos. Es el año después de siete ciclos de siete años cada uno. Este año tenia un gran significado para la vida económica del pueblo de Israel pues las transacciones se hacían tomando en cuenta el tiempo que faltaba para el año del jubileo; por ejemplo para la compra venta de tierras, se consideraba el número de cosechas que se podían lograr antes del año del jubileo.
Moisés, ayer conversé un poco con José Bono, porque hizo la clausura organizada en Pozuelo de Alaccón por el ESIC y Religión Digital. Él hizo referencia a eso que dices de si se puede ser cristiano y socialista. Nos hizo ver su forma de proceder en conciencia formada.Yo creo que se puede ser no sólo cristiano sino tambien santo. Le dije que el famoso escriturista González Ruiz en su libro "Los santos que nunca serán canonizados", incluye a Pablo Iglesias como uno de esos santos. (Por cierto, D. Manuell Gónzéz que fue obispo de Málaga era su tío y es beato, es decir, está en proceso de canonización). Bueno, Bono me dijo que sabía de la existencia de ese libro.
Todo eso que se dice de su fortuna no lo creo, entra en el enredo de la acusación mutua de ambos partidos mayoritarios. Ese es el lado oscuro de la política que la desprestigia. Qué lástima que la socidad no sea lo que su nombre indica, sino todo lo contrario, por culpa de los políticos, porque se autogobernaría. Un saludo
Respecto de los pobres, el capitalismo y el socialismo, acabo de leer que el Sr. Bono (socialista pata negra y católico conspicuo que vota a favor del aborto y comulga con bizcochos) ha presentado un escrito al Fiscal General en que, entre otras cosas, dice que en el año 2.008, HA INGRESADO más de un millón de euros (¡en sólo un año y con el paro de casi cinco millones de personas en España!). Aparte sus propiedades (que si las ha conseguido de forma honrada, no tengo nada que decir, salvo que no nos sermonee con lo del neoliberalismo, etc.). Más tiene en Suiza Fidel, si vamos a comparar.
Miércoles, 30 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes