El Blog de Francisco Margallo

Miguel Hernández ¿un cristiano anónimo?

24.02.10 | 10:00. Archivado en poetas
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El especialista en Sagrada Escritura, J.M. González Ruiz, en su libro Los santos que nunca serán canonizados incluye a Miguel Hernández. Por eso me siento obligado a dar a conocer su faceta religiosa y cristiana en el centenario de su nacimiento que se conmemora este año (1910-1942). Una vida segada en plena juventud.

Miguel, gran poeta universal, era un hombre del pueblo, del campo, y nunca separó esta condición de su poesía, cosa que no hace la burguesía instalada, apostilla el escriturista, para impedir que el pueblo, el verdadero, tenga el protagonismo que le corresponde. Muy joven llega a Madrid con algunos ejemplares de la revista El Gallo Crisis fundada por su amigo Ramón Sijé, pero descubre que este estilo no cuadra con sus nuevos amigos.

Neruda cónsul de Chile en Madrid entonces le dijo abiertamente: “Querido Miguel, siento decirte que no me gusta El Gallo Crisis. Le hallo demasiado olor a Iglesia, ahogado en incienso”. Y le dice en otra ocasión: “Celebro que no te hayas peleado con El Gallo Crisis, pero esto te sobrevendrá a la larga. Tú eres demasiado sano para soportar este tufo satánico”.

Miguel nunca se desprendió de su sentido religioso de la vida, pero las circunstancias que le rodearon le impusieron la separación entre el verdadero mensaje del Evangelio y los símbolos religiosos que a la sazón pretendían agotar la representatividad de la Buena Noticia del profeta Jesús de Nazaret.

Eso explica que su intento (esencialmente evangélico) de comprometerse con los explotados, los oprimidos, sus compañeros de clase y de infortunio, lo llevara a despojarse de aquellos símbolos “sagrados”:

Vengo muy satisfecho de librarme
de la serpiente de las múltiples cúpulas,
la serpiente escamada de casullas y cálices…
Me liberé de los templos: sonreídme.
Sonreídme, que voy
adonde estáis vosotros los de siempre,
los que cubrís de espigas y racimos la boca
del que(nos escupe),

Los que conmigo en surcos, andamios, fraguas, hornos,
os arrancáis la corona del sudor a diario…

González Ruiz dice que no trata de presentar a Miguel Hernández como un “cristiano que se ignora así mismo”: hay que asumirlo como fue, como él mismo se reveló, como se cantó a sí mismo y a las personas que lo rodeaban. Se trata de ser fiel al proyecto ecuménico de Jesús de Nazaret que dijo que “tenía ovejas en otros rediles” distintos del redil oficial y conocido.

No se trata de reubicar a Miguel Hernández en el mismo redil sociológico en que nació y vivió. Hay que recibir su mensaje como parte esencial de ese Evangelio que no todo él se proclama dentro de las fronteras de los rediles oficiales, sino que por decisión del mismo Dios desborda y trasciende los confines establecidos.

En la poesía que M. Hernández dedica a la muerte del torero Sánchez Mejías, observa G. Ruiz un lenguaje profundamente religioso:

Mas ¿qué importa que acabes?...¡No acabamos
todos aquí, criatura!
¿No es allí el sitio donde Todo empieza?...

Y cumpliendo con el deseo testamentario de su “Canción Última”, le dejamos tal como él quiso ser despedido:

DEJADME LA ESPERANZA
-----------
¿Qué os sugiere el deseo testamentario de guardar la esperanza en la situación calamitosa en la que se le dejó morir?

¿No se atisba en la crítica que hace a la Iglesia
junto a sus amigos obreros una gran decepción ante ella por considerarla alejada de los princios esenciales del Evangelio?

¿Se le puede considerar un cristiano anónimo que conservó hasta el fin el sentido religioso de su primera fe cristiana?

6 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por lucas 09.12.10 | 23:28

    Coincido totalmente en tu conclusion,lo mismo vale para mi Garcia Lorca y Machado.

  • Comentario por Nicolás de la Carrera [Blogger] 10.10.10 | 12:09

    No conocía esta inclusión de Hernández en el santoral de González Ruiz. Muy interesante. Y estoy de acuerdo. Has hecho un buen resúmen de su vida. Un abrazo


  • Comentario por Moisés 27.02.10 | 15:10

    ni ante la evidencia.

    Lo de "anónimo" no lo entiendo. Anónimo es lo que no tiene nombre o se desconoce porque el autor lo quiere ocultar. De Miguel Hernández se conocen su nombre, los apellidos, de dónde era, cuándo nació, cuando murió, su retrato, su vida, que fué comisario con El Campesino, que le ayudaron muchos falangistas, varios sacerdotes, como mínimo un obispo (Almarcha)... en fin: cualquier cosa menos anónimo.
    Lo de la "vida segada" en plena juventud, como la de tantos, pero no porque le mataran, sino porque se murió.
    "Se le dejó morir", como a tantos en aquellas épocas, de tuberculosis (no se había descubierto aún ningún medicamento contra esa enfermedad. Estreptomicina en 1.948, Hidrazida del ácido isonicotínico en 1.952 -que cambió la faz de la enfermedad- y tantos otros posteriores)

    Hay que cuidar las palabras; no las podemos usar para arrimar la sardina a nuestra previa ascua.

    Con todo afecto, de verdad

  • Comentario por Moisés 27.02.10 | 14:56

    Dado que, al parecer, llego tarde, me doy prisa.

    "Tengo otras ovejas que no son de este aprisco, y es preciso que yo LAS TRAIGA, y oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor" (Jn 10,16).

    a) no sé si estará bien traducido ni sé si Jesucristo dijo éso, porque yo no estaba allí, cuando entonces, que diría Umbral
    b) Dice que esas ovejas de otro aprisco es preciso que Él LAS TRAIGA, es decir, que no quiere dejarlas en el redil en que están, sino TRAERLAS al rebaño que YA TIENE (si al Sr. González Faus no le parece mal)
    c) Para un cristiano es claro que TODAS las ovejas (y también los cabritos) son de Jesucristo (que es Dios) pero están fuera de su rebaño y LAS QUIERE TRAER.
    d) lo de "oficial" no lo he podido leer; seguro que se le olvidó a San Juan porque si el Sr. González Faus dice una cosa, sin duda que es cierta (se lo habrá dicho Jesucristo personalmente).

    Era un general tan bizarro que no se rendía ni ante la evidenc...

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 27.02.10 | 10:09

    Moises, has llegado tarde a la cita con Miguel Hernandez y con poco éxito, porque, como refiere el escriturista G.González, Jesús dijo que tenía otras ovejas en otros rediles. Aclara asimismo que él no tiene la intención proselitista de presentar a Miguel Hernández como a un "cristiano que se ignora a sí mismo"...solamente se trata de ser fiel al proyecto ecuménico de Jesús de Nazaret que dijo expresamente que "tenía ovejas en otros rediles" distintos del redil oficial y conocido. Efectivamente el Evangelio desborda y trasciende los confines establecidos.

  • Comentario por Moisés 26.02.10 | 17:47

    No pensaba escribir nada, pero ya que me he puesto...
    No sé qué manía tienen muchos de decir que son cristianos los que no lo son y no querían serlo.

    Aclaremos un punto esencial. Sólo Dios juzga el interior de cada cual y sólo Él sabe donde poner a cada cual en la otra vida (el que no crea en élla, peor para él). Por éso decía un día que, si Dios nos lleva allí (Él lo quiera), acaso encontremos en sitios preferentes a Stalin, Hitler... Antonio Machado, Miguel Hernández, el locatis del P. Las Casas, etc.

    Nosotros juzgamos el exterior (y no todo) y no sé qué afán tienen de hacer que figuren como cristianos gente que (salvo el bautismo, en algunos) no lo era.

    Quieren matar a Dios (mejor, que se haya muerto o, mejor aún, que no exista), quieren desprestigiar a los que gobiernan la Iglesia (bien o mal), exaltar a los enemigos de la Cruz...; si no son creyentes, pues muy bien; si lo son, hacen muy mal.

    Vamos a dejarnos de utopías y v...

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