
Creo que no estamos suficientemente concienciados de que la ayuda a los países en vía de desarrollo es una cuestión de justicia y no de caridad solamente.
En este momento de crisis severa, en los países desarrollados se celebran muchos debates sobre la posibilidad de disminuir la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de los países pobres.
Esta polémica no debería existir porque la crisis actual la han producido los países desarrollados y las peores consecuencias las están sufriendo los países empobrecidos por las grandes potencias. Como se ha dicho, la ayuda al desarrollo no es un lujo que nos podemos permitir sólo en tiempos de bonanza, es decir, cuando nos sobra la riqueza.
En los países ricos el Estado está haciendo grandes inversiones para sostener los mercados y volver de nuevo a la situación anterior de crecimiento económico salvaje. Esto es un error, la verdadera reflexión que debería hacerse es sobre si hay que seguir alimentando un modelo de desarrollo que mantiene en la pobreza o indigencia al 80% de la Humanidad.
¡Ojalá! la crisis fuera el comienzo de un nuevo planteamiento que trate en profundidad el modelo de libre mercado y de consumismo desorbitado que está poniendo en peligro al planeta y a todos los que lo habitamos. Ya es hora de concebir la Ayuda al Desarrollo, no como una limosna cuando nos sobra riqueza, sino como una política social planetaria que vela por un desarrollo armónico para todos los pueblos a la vez que cuida por la salud de la naturaleza. De esta manera la economía no estaría sujeta a los vaivenes ocasionados por la mala gestión y el afán de lucro.
La ayuda al Desarrollo es una obligación de los países desarrollados para que sea posible el derecho a la salud en los pueblos en vía de desarrollo (Ver Teresa González, en Médicos del Mundo Núm 24). (WWW.medicosdelmundo.org
Busqué a mi alma.
A mi alma no la pude ver.
Busqué a mi Dios,
mi Dios me eludió.
Busqué a mi hermano
y encontré a los tres .
Ricardo (Uruguay)
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Sebastián Mora, Secretario General de Cáritas Española, ha declarado a RD que observa en la Ley de Extranjería muchos puntos xenófobos y de exclusión. Se muestra asimismo muy crítico con el sistema que nos ha llevado a la crisis actual y con las políticas de inclusión social que priman lo económico sobre las personas que lo están pasando muy mal.
"La crisis, dice, nos afecta a todos ciudadanos e instituciones y para salir nos necesitamos todos" "La crisis no ha surgido de la nada, no es una teja que se haya caído del tejado porque haga viento. Responde a un modelo económico y social con el que estamos conviviendo hace muchos años".
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Entre vosotros, lectores, hay especialistas en temas económicos, mercantiles y sociales ¿qué añadiríais a esta reflexión para sacar del subdesarrollo a los pueblos empobrecidos?
¿Es una cuestión política que pueden solucionar los países desarrollados nada más? ¿O está el problema también en los mismos pueblos subdesarrollados?
¿Qué diferencia veis entre pueblos pobres y empobrecidos? ¿Cambia esto mucho las cosas?
Espero que entre todos aportemos un poco de luz en favor del desarrolo de todos los pueblos.
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Siento, don Francisco, decírselo: estoy en total y absoluto desacuerdo con Vd. y, permítame la respetuosa insolencia, Vd. habla de un teórico desideratum que no ha existido, ni existe, ni existirá porque es imposible: está en contra de lo íntimo del hombre; dicho de otra manera: está contra el hombre (por muy buena voluntad que se le suponga).
Las consecuencias de todos los pensadores que cita ya han sido probadas: comunismo, pobreza, falta de libertad, goulags, tristeza... Querían un hombre "nuevo" (como los fascistas) y logrado un hombre desgraciado, sin esperanza.
Hasta Felipe González (menudo punto filipinino) decía que prefería correr el riesgo de apuñalado en el Metro de Nueva York que vivir en la URSS)
Y no me hable de la Teología de la Liberación (por cierto: ¿qué fué de Cardenal?). Fracaso por lo mismo, redentores "contra" el hombre.
Utopía de Tomás Moro: ¿está Vd. seguro de que está escrita en serio -salvo, quizá, la primera parte-?
Otro
de la Iglesia, a principios del siglo XIX, los primeros socialistas OWen, Fourier, Saint-Simon etc presentan una nueva forma de utopía, que no era de inspiración cristiana, pero que se asemejaba mucho a la del renacimiento. Después Marx y Engels ofrecen un socialismo científico basodo en la utopía de una sociedad sin clases...Esta sería una solución a la crisis actual si pudiera hacerse realidad. Pero hoy por hoy tampoco se ve en el horizonte. Pero hay que mantener viva la esperanza cristiana.
de la economía feudal a la primera industrialización. Los utopistas, Tomás Moro y Campanella, sobre todo, advierten ya el carácter deshumanizador de la acumulación de riquezas en el incipiente capitalismo, que permite decidir a quienes las poseen sobre la vida de los hombres que les están sometidos. Esto les lleva a criticar la vida inhumana que implanta la nueva economía y en ella seguimos. Es hora de cambiar.
Al menos eso es lo que pide el Evangelio. Los dos utopistas culparon a la propiedad de esta situación y desde su fe cristiana proyectaron nuevos ordenes sociales. Lástima que en la vida de la comunudad cristiana no haya habido más amantes de la utopía. Hoy se han sucitado en América Latina con la teología de la liberación. Son conocidos los obispos Helder Cámara, Proaño, Romero, Casaldáliga y algunos otros. Entre los teólogos: G. Gutirrez, L. Boff, I. Ellacuría, J. Sobrino etc, que no han sido bien vistos por el Vaticano, poco propicio a la utopia en esa época.
Fuera...
No, don Francisco, no me remonto al pecado original. Digo que los cristianos justifican la EVIDENCIA DEL EGOÍSMO HUMANO con el pecado original; en lo demás no entro, ni viene al caso.
Yo digo: el hombre es egoísta (es más Jesucristo recalca el mandato antiguo: amar al prójimo como a uno mismo; más no exige).
Por eso, en estas cuestiones sociales y económicas, no hay que irse por las ramas.
Quisiera puntualizar alguna cosa más, pero me parece un abuso. Otra vez será.
Y en lo de la utopía... hechos, realidades, qué ha ocurrido en el mundo, cómo podemos (de verdad, ajustándonos a las posibilidades) mejorar a los humanos.
La Iglesia, con las encíclicas pontificias y la doctrina social, muy bien: que hay que ser buenos, que no se puede explotar, que hay que ayudar, etc. La almendra de la cuestión: cómo se hace; cual es el mejor modo de hacerlo (no deseos, hechos). Y fuera fanatismos. Abiertos a la realidad, poniendo el alma en el trabajo y, los...
Sí, Moisés, yo pensaba en tí al decir hay especialistas en el tema entre nosotros, por tanto eres con razón el interpelado. Has hecho una buena exposición y los lectores tendrán que juzgar. Yo particularmente disiento de algunos puntos. Por ejemplo, cuando hablando de la malicia innata del hombre te remontas al pecado original. El mito del paraíso hoy los teólogos progresistas, que están másl día llegan a decir que la serpiente tenía razón, cuando siempre se la ha considarado la culpable del castigo divino. Esto es motivo de un post aparte y lo haré pronto para aclaralo. Hay una frase que resume un poco el tema: Hay que conocer el bien y el mal como Dios y no permanecer como animales en el paraíso.
Sobre el "buenismo" de la comunidad se nota también tu poco aprecio a la utopía, que tanto valoran tambien los teólogos mencionados, porque está muy ligada a la esperanza cristiana. La utopía nace precisamente a propósito de los conflictos que se originan en la transición de la...
Respecto del "buenismo comunitario", recordemos cómo vivían los primeros cristianos (bienes en común, llenos de amor a Jesucristo y los hermanos) y que acabaron como el rosario de la aurora - no olvidar a Ananías y esposa para saber cómo es la gente-.
Otro ejemplo: el franciscanismo que, tras el Capítulo de las Esteras, al tomar Fray Elías las riendas porque aquello se hundía, hizo que hasta el propio San Francisco de Asís tuviera que marcharse decepcionado. ¡Y eran amantes de la pobreza y estaban al servicio de Dios e imitación de Jesucristo!
En la economia de mercado se piensa que todos los hombres son egoístas y hay que desconfiar de todos, y muy principalmente de los que mandan, que tienen más ocasiones de ser malvados... y lo suelen ser... siempre o casi. Por éso (y ahí está la madre del cordero) hay que poner LEYES estrictas, severas, y, SOBRE TODO CUMPLIRLAS, caiga quien caiga, especialmente los poderosos. Y cambiar los gobernantes cada poco y éllos lo sepan.
el hombre es bueno por naturaleza y la sociedad le corrompe. Base totalmente falsa.
- el defensor de la economía de mercado (y, en lo político, la democracia liberal que la sostiene), cree que el hombre es egoísta (todos los hombres, desde su nacimiento, salvo escasímas excepciones). El cristiano tiene un apoyo para pensar así: el pecado original.
Las economías planificadas, al tener una base falsa, todo deviene en falsedad y mentira, con las secuencias ineluctables de RUINA para el pueblo y FALTA DE LIBERTAD para el ciudadano. No hay un sólo caso en la historia en que no haya ocurrido. Citemos sólo, los pueblos (tan civilizados) de Alemania (Oriental) y resto dentro del "telón de acero", hasta 1.989. En América hispana, citemos Cuba, con más de medio siglo de pobreza, tiranía y falta de libertad (ni siquiera pueden salir de la Isla libremente). Aquí, la consigna es "Socialismo o muerte"; y se dan las dos cosas, salvo para los dirigentes.
Me siento interpelado y aunque, como es lógico, no tengo receta alguna para arreglar el mundo, quiero centrar un poco la cuestión.
Supongamos dos cosas (como hipótesis, solamente):
- que todos estamos de acuerdo en que es una gran injusticia que haya relativamente pocas personas que tienen mucho y muchísimas personas que tienen muy poco, algunas casi nada.
- que los dirigentes de todo el mundo desde los más altos a los más bajos, tienen buena voluntad para arreglar la situación.
En el aspecto económico y social, sólo conocemos dos modelos posibles (con todas las infinitas gradaciones entre uno y otro):
- Economía planificada desde los Poderes
- Economía de mercado
Las bases en que se apoyan los defensores de cada modelo (supuesto, repito, que tengan buena voluntad y sean honrados -hipótesis, en la realidad, no solamente muy discutible sino, en general, falsa):
- Los defensores de la economía planificada dicen creer que el hombre es...
Así es, Lenadro, si nosotros lo pasamos mal, cuánto peor lo pasarán en esos países, que está empobreciendo cada vez más el sistema económico que tenemos. La cuestión social que tanto defiende R. Zapatero es necesario atenderla no sólo en España, sino a nivel mundial. La misma doctrina social de la Iglesia tampoco se tiene suficientemente en cuenta. La jeraquía eclesiástica debería divulgarla más y recordársela a los grandes empresarios. No basta la caridad sin justicia. Bienvenido a la tertulia.
Un cordial saludo
Estimado Francisco:pues para mi modesto entender ademas de ser de justicia esa ayuda al desarroyo es en estos momentos cuando mas necesitados deben estar pues si para nosotros se esta poniendo dificil imajinate para esos paises .Aunque la receta majica para salir de esta crisis la tiene el señor rajoi y la culpa de todos los males sin mezcla de bien alguno(eso dicen algunos que dicen que son creyentes)la tiene el señor Zapatero
Miércoles, 30 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes