El Blog de Francisco Margallo

Vestigios de una sociedad cristiana

15.02.10 | 10:05. Archivado en Sociedad
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Portada del libro
de Francisco Margallo
sobre teología conciliar
Ed. S. Pablo (Madrid)

El Concilio Vaticano II,tan reciente y tan olvidado, nos ha dado materia abundante para construir una sociedad más humana y más justa. La teología de él surgida nos recuerda que el cristianismo no es sólo una oferta de salvación puramente interior.

Desde sus orígenes fue y sigue siendo un movimiento liberador que abriga la esperanza de que se haga realidad en el mundo una sociedad en la que no haya marginados y todos los ciudadanos puedan vivir como merece su dignidad. El intento en nuestros días de reducir el cristianismo a la interioridad de cada uno y al recinto del templo, según pretenden algunos movimientos espiritualistas actuales es, como mínimo, desvirtuarlo.

Del dinamismo social y público de su fe nace para el cristiano el compromiso sociopolítico de hacerse presente allí donde se decide el futuro de hombres y pueblos, sobre todo, de los que no pueden hacer oír au voz. En este sentido, la fe cristiana es un fuerte clamor de justicia y libertad que no se debe apagar. El cristiano verdadero mira siempre al futuro, a los problemas, los suyos y los de toda la sociedad.

La Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual del Vaticano II nos ha hecho tomar conciencia de que las cuestiones públicas no pueden estar al margen de la fe cristiana. Por el contrario, han de activarse, para que el reino de Dios que permanece oculto a causa de las injusticias de los hombres dé paso a una sociedad y un mundo nuevos.

Aunque no dijera nada, dado que la comunidad política se basa en un noble sentido de responsabilidad y dedicación al bien común, no hay duda que el cristiano está llamado a ser un ejemplo vivo de ciudadano con una conducta intachable, atento siempre al bien común y la paz social, Por tanto, no le está permitida la neutralidad política, sino que ha de tomar partido contra la injusticia y en favor de la libertad humana, para que desaparezca la brecha tan grande que existe entre las clases sociales. El mensaje del Evangelio al que hemos de dirigirnos siempre nos llama a una comunión de vida compartida.

Se ha llegado a decir que si no prestamos atención a la cohesión social en los pueblos no hay redención del hombre de nuestro tiempo. Es una tarea que pertenece a la esencia de la fe cristiana, que es histórica y no puede ser ajena a las realidades humanas asumidas por la encarnación de Jesucristo.

La teología posconciliar, deshaciendo el dualismo creado por una teología limitada al ámbito dogmático y sobrenatural, quiere poner en relación la utopía política de la transformación del mundo y la fe cristiana, porque las dos se unen en una síntesis humana común.
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A la luz de todo este mensaje del Concilio y de la nueva teoloía que nace
de él es lógico que nos preguntemos:

¿Somos conscientes de que el Concilio presta más atención a la vida del mundo que a las verdades eternas en las que tanto insistía la espiritualidad anterior a él?

¿Creéis que los cristianos hemos prestado suficiente atención a este mensaje del Concilio? ¿Estamos comprometidos en algún movimiento social en favor de una sociedad cohesionada, más solidaria?

Las custiones públicas no pueden estar al margen de la fe cristiana.
Se dice que algunos obispos han pensado en crear un partido político para católicos, por no estar de acuerdo con algunas leyes del Gobierno.
¿No veis esto como un deseo de volver a la época imperial de Constantino y del nacionalcatolicismo español de unión Iglesia-Estado?

El Concilio pide la separación Iglesia y Estado, sin que esto signifique ruptura entre ambos. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto?

7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Moisés 17.02.10 | 19:14

    A Trento no se puede volver porque ya pasó irremisiblemente.... y ahí quedó. No veo que se arroje como insulto el querer quedarse CON Trento, NO EN Trento.También es Tradición. Y lo anterior a Trento. Y el Vaticano I más tarde y antes del II. Y los Apóstoles y, lo que es sustancial, Jesucristo. Ése sí que es TODO; es Dios. El Cristianismo es la adhesión PERSONAL a Jesucristo. ¿Cómo era (es) Jesucristo? ¿Qué quiere de nosotros? Más concretamente: ¿qué quiere de mí? Lo demás, palabrería.

  • Comentario por Gabriel Sánchez 17.02.10 | 13:11

    La primavera eclesial que represento el postconcilio, como recepción del pueblo de Dios de ese derramarse del Espiritu que fue el Concilio Vaticano II, que continuo en Latinoamerica con la Conferencia General del episcopado Latinoamericano de Medellin y que dio lugar a las comunidades eclesiales de Base y a la Teologia de la Liberación...entiendo yo que esa recepción hecha por todo el Pueblo de Dios forma hoy parte de deposito de lo entregado (la Traditium) de la Ekklesia...

    A pesar de los impulsos interpretativos de algunos, que quieren volver a Trento...es decir los restauracionistas neotrentinos.- Gabriel

  • Comentario por Moisés 16.02.10 | 14:43

    Respondiendo a las preguntas y frases últimas:
    1.- no lo creo
    2.- de sobra
    3.- yo, no
    4.- de acuerdo
    5.- si es cierto (que no lo creo), muy mal
    6.- no
    7.- así debe ser

    Quiero recordar que, además del Vaticano II, ha habido más Concilios. Que hay vida antes y después del Concilio VII. Que el VII no ha añadido ninguna "Verdad"; sólo nos da "una" interpretación de cómo nos debemos comportar los cristianos en sociedad (que no es poco, pero no es todo). Que han pasado más de cuarenta años y no vamos a pasarnos el resto de la vida lamentando que no se hayan cumplido "todas" las esperanzas de "algunos". Que vamos a Dios (aunque algunos no lo crean o no lo quieran).
    Ecuménicos saludos.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 15.02.10 | 16:05

    con la mentalidad moderna actual secularizada. que tambien debe ser evangelizada, porque el cristianismo tiene vocación de encarnación en todas las épocas de la historia. Lo contrario es recortar alas al Espíritu. Creo que la jerarquía, teólogos, eclesiásticos y promotores de movimientos cristianos, en lugar de apartarse del Concilio y de la teología de él sugida, deberían dirigirse a ello y conocerlos en profundidas, particularmente la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual, que es la que más se ha puesto a dialogar con el hombre de hoy. Todo su mensaje es de suma actualidad. Pero como ha dicho muchas veces el cardenal Madariaga de Honduras el Concilio está por estrenar. Lamentable.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 15.02.10 | 15:43

    Manuel R_H, has captado tan exactamente el mensaje de la teología conciliar que lo que se me ocurre es repetir un párrafo que aparece en el post:

    "Del dinamismo social y público de su fe nace para el cristiano el compromiso sociopolítico de hacerse presente allí donde se decide el futuro de hombres y pueblos, sobre todo, de los que no pueden hacer oír au voz. En este sentido, la fe cristiana es un fuerte clamor de justicia y libertad que no se debe apagar".

    Quiero decir también que esta teología es ecuménica porque la inicia un teólogo católico el alemnán JB. Metz, discípulo predilecto de Karl Rahner, junto a dos protestantes muy conocido J.Moltmann y H. Cox. Los tres siguen el consejo de Juan XXIII al convocar el Concilio: dejemos de discutir quién tiene o no razón, sencillamente unámonos.
    No concibo que muchos jerarcas y teólogos católicos se resistan a seguir esta teología, que es la única que puede conectar

  • Comentario por Manuel_RH 15.02.10 | 13:43

    ....... Sin embargo, no creo que esto deba hacerse ni por imposición ni por oposición a quienes en partidos políticos u otras asociaciones, no entiendan nuestro punto de vista ó vean el mundo de otra manera. La religión no se debe convertir en una opción política, sino más bien en el alimento integral que, voluntariamente aceptado individualmente, impregne nuestra vida social y política de una eficacia que invite tambien a otros a seguirla. En este sentido es nefasta la conducta de quienes, (desde distintos partidos) diciéndose seguidores y defensores de la religión católica, demuestran estar al servicio de otros intereses más mundanos.

  • Comentario por Manuel_RH 15.02.10 | 13:41

    Creo, D.Francisco, que nuestra antígua tradición religiosa nos ha impulsado a creer en un Reino de Dios que comienza sólo más allá de la muerte; y que a cambio del gozo inefable que nos espera podríamos dar por bien empleada la miseria y sufrimiento que la injusticia nos pueda acarrear en esta vida transitoria. Pero tenemos que caer en la cuenta de que el Reino de Dios comienza aquí y ahora. . Jesús así lo indica:” Si yo hago estas cosas entre vosotros, es que el Reino está entre vosotros” (cito de memoria). No creo que sea osado, pues, decir que es misión de nuestra Religión restablecer la humanidad caída, colaborar para buscar las condiciones de toda índole que nos devuelvan al Paraíso (espiritual y material) que Dios creó para todos nosotros, del que sólo nos separa nuestra estúpida connivencia con el mal...........

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