
Fotografía de Bonhoeffer
en la portada del libro
Cristianismo y Secularidad
Francisco Margallo Bazago
Capítulo Sexto
Teología y muerte cultural de Dios
3. ¿Crisis o purificación de la teología?
(Cont.)
3.1. Hacia una nueva imagen de Dios
Sea cual sea la realidad ontológica de la existencia de Dios, ésta no será percibida como natural por un número cada vez más creciente de hombres en el mundo. En este sentido, es decir, como fenómeno cultural, Dios habrá muerto en la conciencia viva de los hombres.
Salvo los más radicales, para quienes muerte de Dios significa ateísmo, inexistencia de Dios, todos coinciden en decir que nos encontramos en una época en que debe surgir una nueva imagen de Dios. No se sabría decir cual, pero es necesario esperar de alguna manera en Dios, y apostar porque se presentará con una imagen muy diferente a la que estamos acostumbrados.
Ante este fenómeno cultural de la muerte de Dios en las conciencias y en la espera de una nueva imagen, es necesario hacer un trabajo, no de sociología ni de filosofía, sino de teología. Se tratará de tener siempre presente en el esclarecimiento de la fe este hecho cultural de la muerte de Dios. Por eso no debemos extrañarnos de ver frecuentemente expresiones como ateísmo cristiano, interpretación secular del evangelio, teología radical, época postreligiosa y postcristiana etc..
Expresiones que no pretenden necesariamente convencernos de que el evangelio no tiene nada que decirnos, sino al contrario, se trata de terminar con una manera metafísica de ver a Dios, para reconstruir una teología o discurso sobre Dios que sea conforme a las exigencias de la fe auténticamente cristiana.
Leonardo Boff nos ofrece la siguiente explicación de esta teología radical: algunos discípulos de Bultmann radicalizaron las posiciones del maestro. En efecto, la desmitificación alcanza en ellos no sólo al contenido del NT, sino a conceptos fundamentales como la imagen de Dios.
H. Braun, exégeta y teólogo de Maiz, cree que se debe excluir la objetivación de Dios, porque no es objeto de conocimiento ni existe como las demás realidades. Dios acontece en la vida humana, es el acontecimiento que permite surgir el amor y en el que el malo y el desesperado recobran la esperanza y atisban un futuro mejor. Por su parte,la teologa Dorotea Sölle afirma: la aceptación de la divinidad no es un presupuesto para ser cristiano. Se puede ser ateo y cristiano. Y P. van Buren ha sugerido que se descarte definitivamente el nombre de Dios.
A Leonardo Boff le resulta evidente que estos teólogos no difunden un ateísmo vulgar. Así en Braun Dios continúa desempeñando una función, puesto que es el símbolo para el comportamiento que Cristo exige: amor desinteresado y una actitud de servicio al prójimo ilimitada. Donde esto se dé, dice, éste Dios está presente.
Entre los teólogos norteamericanos más destacados en esta corriente teológica, junto a Altizer, figura Hamilton, muy influenciado por Bonhoeffer y que, como él, no parece tener mucha necesidad de religión. En cambio, sí proclama muy fuertemente el retorno de Dios, del verdadero Dios. De manera que su muerte no significa tanto la ausencia de una experiencia de Dios como la experiencia de la ausencia actual de Dios. Y, en el tiempo de espera, un dato que se subraya en estos autores es una vuelta más intensa a Cristo.
William Hamilton fundamenta esta teología radical en la experiencia de la muerte de Dios, aunque considera que hay muchas maneras de leer y explicar esta experiencia. Con todo, piensa que lo importante en dicha teología no es una teoría de la desaparición de Dios, sino una interpretación del cristianismo sin Dios. La muerte de Dios es un mito, dice, y no tenemos necesidad de mitos.
El verdadero problema que ella plantea lo sintetiza en las siguientes preguntas ¿qué esperáis? ¿cómo realizáis vuestra actividad? ¿funciona el Dios cristiano como una realidad presente o no? Si no funciona es algo de lo que hay que prescindir y esto entraña una ardua tarea teológica y prácticamente, puesto que pensar y vivir en cristiano sin Dios es harto difícil.
Ya en su primera obra The New Essens of Christianity Hamilton se muestra preocupado por todo lo que puede poner en duda la fe cristiana, sobre todo el dolor tal como se muestra en la historia humana. En ese momento el teólogo tiene muy presente el recuerdo de los crímenes de Auschwitz cometidos por cristianos. A partir de 1963 evoluciona hacia una afirmación de la muerte de Dios. Su centro de atención ya no es Dios, sino el hombre y el mundo:
"El cristiano debe asumir sus responsabilidades mundanas, participando plenamente en los problemas de los hombres, esforzándose por realizar un orden social mejor y más justo. Esa actitud debe denominarse cristiana en cuanto que depende de la figura histórica de Cristo". El teólogo baptista está de acuerdo en que la espiritualidad de la teología radical en este momento es la política .
Bibliografía
A. Gesché, "A propos de la theologie de la mort de Dieu". Collectanea
Mechlinensia 54, 1969
L. Boff, Jesucristo el Liberador (Buenos Aires 1975)
W. Hamilton "En torno a la teología radical, Conc. 29 (1967)
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Cristianismo y Secularidad
Manual de Nueva Teología Políica Europea
Ed. Tirant Lo Blanch, Valencia 2007
Por Francisco Margallo
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Moisés y Epicteto, como todo esto es relativo y de depende con el cristal que se lo mire, yo no digo quién tine o no tiene razón. Además, como sois libres podeís creer lo que os parezca. Pero os recomiendo que leaís más detenidamente este capítulo que tiene varias páginas todavía y los dos capítulos restantes.
Saludos.
Mateo 20:16: " Así los últimos serán los primeros, y el primero último: pues muchos serán llamados, pero pocos serán elegidos ".
Nuestra respuesta debería ser la humildad y el no resentimiento a la gracia de Dios.
Se acuerdo en TODO con Moisés y al 85 % con el Blogger.
Saludos.
para el bien de la humanidad. No lo creo. Puede haber alguna excepción, como en todo, pero como se enteren en el partido lo echan.
Los parlamentarios, 7 años y pensión máxima vitalicia (aprobado por unanimidad)
Los partidos políticos que vivan de sus cuotas. Los sindicatos y la CEOE, lo mismo.
Ya sabe mi opinión sobre la organización de los políticos, como lo digo en los "Consejos..."
Además, los políticos, cuando lo hacen mal, no les pasa nada. En una empresa, si lo hacen mal, los echan. Ya sabe: menos Franco y más pan blanco.
Vd., don Francisco, es demasiado bueno (¿se puede ser demasiado bueno?).
Y el "nombre" para Dios, lo trajo Jesucristo: Padre.
Y no me tiente, don Francisco, porque soy de "tecla"fácil y enseguida escribo.
Por supuesto, don Francisco, que se trata de una "muerte cultural". De modo objetivo,si Dios existe, no puede morir. A pesar de éllo, hay que tener exquisito cuidado con las palabras, siempre, desde luego, pero en estos temas más. Muchas personas quieren, ya que no matar, que Dios no exista. Los cristianos tenemos que aguzar nuestras mentes y afilar los conceptos. Y luego, pienso yo humildemente, recordar que Jesucristo muchas, muchas veces, dice a sus apóstoles: no tengáis miedo; tened fe.
A mi me preocupa la "socialización" política e ideológica del cristianismo. Recuerdo a Netchaieff en su "Catecismo Revolucionario": "Contra los cuerpos, la violencia; contra las almas, la mentira". Lo he visto, lo he observado, lo he leído... La mentira, lo peor (Satán es el Padre de la Mentira, dice Jesucristo). La verdad sobre todo y la libertad. Por encima de todo. Los "liberadores" me asustan. Les he visto, les veo...
Y no sé de nadie trabajando en un partido político ...
Moisés,no olvides que el capítulo sobre la muerte de Dios de estos teólogos se refiere a la muerte cultural de Dios, es decir, que al mundo laico y secularizado actual la palabra Dios no le dice nada, está muy desprestigiada, por eso se anda buscando un nombre nuevo acorde con el pensamiento de este hmbre. Tú que tienes mucho ingenio puedes sugerir algún nombre.
Lo de cristiano ateo es una realidad hoy como lo era entonces y lo aclara San Mateo en el cap. 25 cuando habla del juicio final con palabras de Jesus:... venid benditos de mi Padre porque tuve hambre y me disteís de comer...fui peregrino (emigrante) y me acogísteis y estos extrañados le dijeron cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer... y él les respondió: cada vez que hicisteis con uno de estos a mí me lo hicisteis. Estos son los justos para Dios, aunque no le conocieran. Y eso ocurre mucho hoy con gente que trabaja en ONGs o en un partido pol. por hacer un mundo más humano etc Se los llama tambien cristianos anón...
Aunque sea asunto muy serio (el más serio, sin duda: en realidad el único) ¿me permitirán que el escrito lo tome un poco a broma?
¿Se podrá aplicar a los (algunos, por supuesto) teólogos, lo del antiquísimo dicho de que no hay ninguna tontería que no haya dicho un filósofo?
"Se puede ser ateo y cristiano". Pues, no; no se puede. Para los cristianos, Jesucristo es Dios. Jesucristo todo lo conduce a Dios. Si no es Dios, no es nada (sólo un hombre paradójico).
Jesucristo le dice ¡a Judas! que pobres siempre habrá. Si es Dios, como creemos, podría hacer a todos ricos (lo malo es que, luego, a ver quién le serviría el café a ZP); no lo hace ¿por qué? yo no lo sé. Cuando me muera espero que me informen.
A Jesucristo le quieren hacer socialista, pero no se deja.
La muerte de Dios; pues ya me avisarán para asistir al sepelio... si me da tiempo.
Gracias, Epicteto, por comunicarnos esa doctrina tan auténtica y de tanta actualidad de Bonhoeffer, que supo predecir cual había de ser el lenguaje para anunciar el reino de Dios en un mundo secularizado.
..para repartir bien la riqueza, la solidaridad y lograr la verdadera paz en el mundo entero.
Saludos.
Las diversas circunstancias en las que hoy día se ora por la venida del reino,
nos fuerzan a una implicación completa en la sociedad para intertar transformarla, a ser
solidarios con el mal y caritativos con la culpa del hermano, y a no hacerlo en soledad sino en una acción comunitaria.
No es ya tiempo tampoco de sustraerse a la mundanidad de la tierra imaginando utopías o
moralizando simplemente con recetas.
“Venga a nosotros tu reino” es la plegaria de la comunidad cristianan de
los hijos de la tierra que fijan su mirada esperanzada en la resurrección de Jesucristo.
Así es como
viene el reino de Dios a nosotros: con la ruptura de la sentencia de muerte, con la
resurrección para la vida actual y para la futura.
Dios no ha muerto en absoluto. Los hombres somos los que hemos muerto y debemos despertar con nuevas teologías entrañables y humanas en busca del bien común. Una refundación completa de los sistemas económicos, par...
Dietrich Bonhoeffer escribió desde la cárcel de tegel en 1944 y para el día del bautizo de su
sobrino: “No nos toca a nosotros predecir el día –aunque el día vendrá- en que los
hombres serán nuevamente llamados a pronunciar la Palabra de Dios de tal modo que el
mundo quede transformado y renovado por ella. Será un lenguaje nuevo, quizá
totalmente arreligioso, pero liberador y redentor como el lenguaje de Cristo; los
hombres se espantarán de él, pero a la vez serán vencidos por su poder. Será el lenguaje
de una nueva justicia y de una verdad nueva, el lenguaje que anunciará la paz del Señor
con los hombres y la proximidad de su reino”
Bonhoeffer se encontraba preso desde abril de 1943, bajo la sospecha de
participar en la oposición a Hitler.
Debemos hacer todo lo posible para que este idealismo profético se cumpla hoy en el mundo.
Viernes, 17 de febrero
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