En el contexto de la economía sostenible y de competitividad que se está preparando en España, sería bueno que nos hiciéramos la siguiente pregunta ¿dónde radican los verdaderos poderes de decisión en la macroeconomía del mundo actual, que tantas vidas humanas está sacrificando?.
Donde quiera que se encuentren ¿pueden los que han decidido seguir a Jesucristo entrar en este centro de poder? Es evidente que no. Pero, haciendo posible la cuadratura del círculo, nos encontramos con que muchos que se consideran cristianos tienen un papel muy relevante en ese lugar sin que la Iglesia haga lo más mínimo para que abandonen la comunidad cristiana. (Ella sabe que en los países en desarrollo el hambre mata muchas más vidas que el aborto en los países desarrollados. ¿Por qué no denuncia enérgicamente esta situación?)
“Si en la primitiva comunidad había una serie de profesiones a las que había que renunciar
para poder ser bautizado , por ejemplo, gladiador, soldado…etc”. ¿puede un cristiano situarse en estos círculos de poder que tienen las manos manchadas de sangre?.¿No merecen estos la excomunión, es decir, la expulsión de la comunidad cristiana? ¿O es que tenemos dos varas de medir?
Con la caída del marxismo hace unas décadas, el mundo se encaminó hacia una sociedad de libre mercado, un capitalismo de signo anglosajón, culpable ciertamente de la crisis económica actual, que está recrudeciendo la pobreza en el mundo. ¿ Es esto irreversible y definitivo a lo que hemos de asociarnos todos, cristianos y no cristianos?
Evidentemente no mientras la economía mundial no dé un giro notable en sentido contrario al actual. Un signo esperanzador es que no sea ya el G-8, los países más insolidariamente enriquecidos, los que dirijan la economía de todo el mundo. Parece que va a ser el G-20 quien la dirija y lo va a hacer de otra manera distinta y consensuada, porque estarán dentro de este grupo países en desarrollo, como Brasil y la India, para que haya un equilibrio económico más equitativo.
El sistema neoliberal se ha mostrado incapaz de integrar a todos los países en una economía que satisfaga las necesidades de todos los ciudadanos del mundo. Sólo ha satisfecho a un 20% de la población mundial y esto es abiertamente injusto. ¿Estaremos como se ha dicho en el inicio de una integración, modificada ciertamente, del comunismo?
A los cristianos no nos debería extrañar esta palabra porque la comunidad judía que se formó en el entorno de Jesucristo practicaba la comunión de bienes, de tal manera que los bienes de cada uno eran de todos, estaban al servicio de la comunidad.
La misma teología emanada del Vaticano II sostiene que no puede hablar con propiedad de una salvación de la historia y en la historia, si no reconoce la necesidad de que se transformen los sistemas económicos y políticos imperantes, verdaderos monstruos que están sacrificando tantas vidas humanas.
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Torre, yo y todos los lectores, estoy seguro, te agradecemos mucho tu erudita y constructiva intervención en la tertulia.
No me dí cuenta ayer de tu comentario por haber estado en la Feria de Madrid en el V Congreso Internacional de "educared", funadación Telefónica.
El factor de la historia a que te refieres para contrarrestar el individualismo y el estatalismo, es muy valorado por la teología surgida del C. Vaticano II, porque ve en ella el mejor lugar de la revelación del Dios bíblico y cristiano.
La cercanía de la Iglesia con el poder imperante en el mundo la denuncia el magnificat de la Virgen María cuando dice en el Magnificat: "ha derribado a los poderosos de sus tronos, y ha levantado a los humildes" (Lc. 1, 52...) (Después una piedad desviada y paganizada la representa con corona, manto real y llena de joyas. El símbolo se ha convertido en su contrario). Es urgente una revisión del lenguaje, de los símbolos y del lugar de la Iglesia en el mundo al lado de los humildes.
... mismo hombre, le sería a éste imposible tener en cuenta todo al mismo tiempo, sin haber acumulado la experiencia que se deriva de la práctica en el transcurso de un largo periodo de la historia". Esta idea es esencial: es la expresión de la imposibilidad teórica de la planificación marxista. ¡Menos Estado y más libertad para el individuo!
Nunca podré estar de acuerdo con la Iglesia actual, que promueve el estatalismo y se sienta al lado de los poderosos.
Don Francisco, entiendo su preocupación por los desequilibrios actuales. Resulta bochornoso, pues están provocados por la intervención de los poderosos sobre las vidas de gente indefensa. El estatalismo imperante origina todo este sufrimiento.
Decía Cicerón (De re publica, II, 1-2) hablando de Roma que "el motivo por el que nuestro sistema político fue superior a los de todos los demás países era éste: los sistemas políticos de los demás países habían sido creados introduciendo leyes e instituciones según el parecer personal de individuos particulares tales como Minos en Creta y Licurgo en Esparta... En cambio, nuestra república romana no se debe a la creación personal de un hombre, sino de muchos. No ha sido fundada durante la vida de un individuo particular, sino a través de una serie de siglos y generaciones. Porque no ha habido nunca en el mundo un hombre tan inteligente como para preverlo todo, e incluso si pudiéramos concentrar todos los cerebros en la cabeza de un m...
Miércoles, 30 de mayo
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