Nueva Teología Política Europea (curso)
03.11.09 @ 19:00:39. Archivado en Teología política
Capítulo Quinto
Teología política y secularización
Una vez más Metz repite incansablemente que el proceso de secularización del mundo moderno se ha iniciado en occidente bajo el impulso de una ley cristiana, aunque esto no aparezca como evidente.
He aquí su razonamiento: "Así como la asunción liberadora y definitiva del mundo por parte de Dios permaneció oculta intramundanamente en la cruz del Hijo, así también su objetivación histórica universal en el proceso de secularización de los tiempos modernos no estará nunca a disposición nuestra de una manera puramente intramundana o intrahistórica, ni será penetrable por nosotros en este sentido...Y a medida que avance su secularidad el mundo se encerrará más en sí mismo y nosotros tendremos que sufrir inmersos permanentemente en la noche de la cruz" .
Una forma mística de enfocar el problema, que debería llevarnos a los cristianos a ser más recatados y humildes en las manifestaciones de nuestra fe, en lugar de esgrimir ciertos derechos propios de situaciones de cristiandad ya superadas y que no han beneficiado nada al cristianismo, sino más bien lo contrario.
Como ha quedado suficientemente claro, Metz comparte con Bonhoeffer y Cox la convicción de que esforzarse por devolverle la religiosidad a la sociedad actual es inútil. La sociedad será cada vez más secularizada, de modo que si la amamos y queremos comprenderla y comunicarnos con ella, hemos de hacerlo en su "inexorable secularidad". Lo que nos obliga a hablar de Dios en una forma secular. Esta es la tesis del libro que ha dado fama a Harvey Cox, La ciudad secular.
La liberación, pues, del mundo secular por medio del acontecimiento de Cristo tal como se está desarrollando y acabamos de describir, no va en dirección opuesta al plan de Dios sobre el mundo, sino que tiene una comprensión más profunda de él, aunque no se explicite claramente. En esta compleja situación el cristiano tiene un papel importante que desarrollar como mediador. ¿Cómo?
Asumiendo el mundo secularizado que le toca vivir, porque en él hay una "patria" cristiana y el creyente no tiene que sentir miedo de integrarse en ella. Estas son las razones con las que Metz explica su tesis:
1) La relación del hombre con el mundo es como una reproducción, en la fe, de los desposorios de Dios con la humanidad y de la asunción liberadora del mundo en la encarnación de Jesucristo. El creyente ha de asumir el mundo secularizado, a pesar de que el contacto con el mundo no se realice ya directamente desde la fe, porque éste se ha independizado de ella.
2) Aunque la diferencia entre la fe del creyente tradicional y el mundo se va ensanchando cada vez más, éste, si es auténtica su fe, asume esa diferencia y vive su fe desde ella como si de ese modo lo liberase. Ciertamente ya no aparecerá el mundo como liberado por nuestra fe, porque en la secularidad el mundo se manifiesta como algo pagano y profano, a pesar de haber sido alcanzado por la encarnación de Cristo. De modo que la reproducción, en la fe, de la asunción liberadora del mundo por Dios en Jesucristo, permanecerá oculta para nosotros en su secularidad
3) Una de las cruces de nuestra fe que hemos de soportar hoy es ésta, precisamente porque asumimos la secularidad del mundo y constatamos que está ciego para ver nuestro acto de fe. También Pablo tuvo que soportar esta cruz en su día (Gal 6,14). Pero esta fe crucificada es la que hace libre al cristiano en el mundo tal como lo expresa S. Juan: Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe (1 Jn 5, 4 6) .
Metz ha percibido con toda evidencia quela historia humana, en la medida que libera al mundo para la verdadera humanidad, es historia salvífica de Dios.
Clarividencia que es compartida por Schillebeekx, independientemente de que los hombres sean o no conscientes de la estructura salvífica de la gracia, ya que Dios actúa en todo lo humano: toda la historia profana está bajo la guía del Dios liberador de la creación. El teólogo holandés había hecho, tiempo atrás, una reflexión que esclarece el tema que tratamos.
Refiriéndose a la historia de occidente decía en aquella ocasión: mediante la secularización, el mundo y la sociedad han sido sustraídos de la tutela de la religión y de la Iglesia, lo que lleva consigo su desacralización. De esta manera el hombre comienza a proyectar el mundo y a proyectarse a sí mismo sobre un futuro creado por él.
Esto pone al descubierto también la fuente en donde la religiosidad se había alimentado en el pasado: la impotencia que el hombre sentía para desenvolverse dentro del mundo. Por consiguiente, la secularización no es sólo un fenómeno cultural, sino que desde el punto de vista religioso tiene como consecuencia muy importante la distinción entre el "Dios de la religión" y el "Dios de la fe".
Bibliografía
JB. Metz, Teología del mundo
Ed. Sígueme 1970
E. Schillebeeckx, Los hombres relato de Dios ,
Ed Sigueme 1990
Id. Dios futuro del hombre
Ed. Sígueme 1970
---------------------------
Cristianismo y Secularidad
Manual de Bueva Teología Política Europea
Ed. Tirant lo Blanch Valencia 2007
Por Francisco Margallo bazago
---------------------------
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Francisco Margallo
autor
Contacto


