Nueva teología política europea (curso)
30.06.09 @ 10:40:28. Archivado en Teología política
Capítulo cuarto
Nuevo lenguaje para una nueva teología
6.Lenguaje secular y trascendencia de Dios en la historia
(continuación)
El concepto de Dios, aclara Schillebeekx, siempre ha estado vinculado a la cultura dominante; también en la cultura secular el nuevo concepto de Dios, en cuanto a su contenido y representaciones, estará determinado por ella. Y, ciertamente, no estará vuelto hacia el pasado.
Cornelius Van Peursen da un paso más y no duda en prescindir de la palabra Dios por algún tiempo, si es necesario, para no confundir más a Aquel, que se ha revelado en Jesucristo, con los dioses de la mitología o la deidad filosófica.
No sería la primera vez que esto ocurre en la historia de la fe bíblica. Recordemos diversos nombres en ella: El Elyon, Elohim, El Shaddai y Yahvé. En Éxodo 6, 23 podemos leer: "Y Dios (Elohim) dijo a Moisés: "Yo soy Yahvé. Yo me mostraré a Abraham, a Isaac y a Jacob como El Shaddai (Dios Poderoso), pero por mi nombre Yahvé no me mostraré a ellos".
Si llegara a darse tal situación, el nombre que emerja no sea posiblemente el actual, pero esto no reviste importancia, porque el hecho de nombrar está asociado a un ámbito sociocultural y no hay ninguna lengua santa y ni siquiera la palabra Dios es sagrada. Todas las lenguas son históricas, por tanto nacen y mueren. Dios, es decir, lo que esa palabra encierra, seguirá viviendo por los siglos de los siglos, después que dicha palabra haya dejado de existir en nuestras lenguas actuales.
En todo caso la teología adecuada para hacer frente a este problema es la teología política, porque su pretensión no es hablar de un Dios a partir del fundamento contingente de la Biblia, sino la de anunciar al único Dios revelado en Jesucristo. El Dios del cristianismo no es únicamente el Dios de Israel y de los cristianos, sino el Dios y Señor de todos los hombres. No es de extrañar, pues, que la nueva teología política esté rodeada de polémica, como vamos a ver a continuación.
7. Polémica entorno a la teología política
A pesar de las razones señaladas hasta aquí en favor de una teología políticamente mediada, existe mucha polémica entorno a ella. Ya la misma formulación "teología política" no es del agrado de todos por diversas razones. He aquí algunas:
1) Pesa mucho la herencia que ha dejado la época constantiniana, que sobrevivió en algunos países modernos bajo la denominación de confesionalidad católica oficial. El nombre de teología política evoca en muchos cristianos la reedición de un nuevo capítulo de las alianzas entre política e Iglesia, en que ésta asume funciones de mantener y conformar el Estado católico, olvidando o acallando muchas veces su propio mensaje.
Lo extraño es que, a pesar de que la nueva teología política surge en oposición a esta situación, suscite recelos y sea rechazada. Como se ha dicho con acierto, un buen título, aun antes de que sea conocido su contenido, puede suscitar controversia y confusión. Metz reconoce que el concepto de teología política es ambiguo y se presta a malentendidos, además de hallarse tarado históricamente.
Por eso, él insiste en que se entienda por teología política dos cosas fundamentales: primero, un correctivo crítico frente a una tendencia extrema de la teología actual a la privatización, y segundo, el intento por formular el mensaje escatológico en las condiciones en que se encuentra hoy la sociedad .
Es cierto, sin embargo, que nos encontramos frente a una concepción crítica de la teología que reacciona frente a sí misma. Por tanto, dadas las reacciones negativas que produce frecuentemente la expresión "teología política", yo optaría simplemente por "teología del mundo" que es el título del libro más significativo de Metz al respecto. En España la sola mención de teología política parece evocar el nacional catolicismo del régimen de Franco.
El obispo José Ma Setién se ha referido a lo espinoso del tema en los siguientes términos: La idea fundamental del nacional catolicismo consiste en hacer de la fe y de la vida religiosa de la comunidad un elemento constitutivo de la nación. En España consiste en hacer del catolicismo un factor constitutivo de la unidad política y cultural de la nación.
Bibliografía
H. Cox, Laciudad secular, Barcelona 1968
E, Schillebeekx, La nueva cultura como ocasión para un nuevo concepto de Dios, en Dios futuro del hombre, Salamanca 1970.
J. Moltman, Esperanza y planificación del futuro, Salamanca 1971
---------------------------------------
Cristianismo y Secularidad
Manual de Nueva Teología Política Europea
Ed. Tirant lo Blanch Valencia 2007
Por Francisco Margallo
-----------------------------------------
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Francisco Margallo
autor
Contacto


