Memoria penitencial
Indígena
_Yo vivía en la pura desnudez,
jugando, plantando, amando,
engendrando, naciendo, creciendo,
en la pura desnudez de la Vida...
Blanco
_Y nosotros te revestimos
con ropas de malicia.
Violamos tus hijas.
Te dimos por Moral
nuestra Hipocresía
Indígena
_Yo tenía mis pecados,
yo hice mis guerras...
Pero no conocía
la Ley hecha mentira,
el lucro hecho Dios.
Blanco
_Y nosotros te revestimos
con ropas de malicia.
Profesión de fe de Pedro Casaldáliga
Dios quiere que nos amemos, que seamos felices.Pero para ello Jesús tuvo que luchar,tuvo que afrontar las clases sociales de su tiempo, el Poder, fuera el Poder romano, el Poder de los fariseos o el Poder de la Ley.
El se vió atacado, y su fidelidad al Padre y a los hermanos, a la "buena noticia", al Evangelio, lo llevó a los tribunales de Pilatos. El análisis que hizo, naturalmente, lo llevó a la muerte.
Ahora bien, porque dió la Vida, dió vida más que nadie El, que es la resurrección y la Vida. Su muerte se convirtió en resurrección para todos. Y desde entonces no hay ninguna muerte que sea simplemente muerte.
Estoy pensando en el P. Rodolfo Lukembeim, en el P. Joao Bosco Penido Burnier, y en tantos otros de esta región...No son muertes simplemente naturales, ni muertes simplemente "padecidas". Son muertes vividas, porque tienen una función vivificadora.
Lo cual también se puede decir del Che, o de cualquier otro que cayera por un ideal político de transformación. El Che dió su vida fuera de una perspectiva de fe religiosa explícita, pero nadie negará su generosidad. Es evidente que dió su vida sintiendo que la vida continuaba.
Che Guevara
(Por lo menos tu ausencia es bien real",
gime otra canción...¡Oh la Presencia
en Quien yo espero apasionadamente!
...A estas horas tú sabes bastante
de encuentros y respuestas).
Descansa en paz. Y aguarda, ya seguro,
con el pecho curado
del asma del cansancio;
limpio de odio el mirar agonizante;
sin más armas, amigo,
que la espada desnuda de tu muerte.
(Morir siempre es vencer
desde que un día
Alguien murió por todos, como todos,
matado, como muchos...)
Ni los "buenos" -de un lado-
ni los "malos" -del otro-,
entenderán mi canto.
Dirán que soy poeta simplemente.
Pensarán que la moda me ha podido.
Recordarán que soy un cura "nuevo".
¡Me importa todo igual!
Somos amigos
y hablo contigo ahora
a través de la muerte que nos une;
alargándote un ramo de esperanza,
¡todo un bosque florido
de iberoamericanos jacarandás perennes
querido Che Guevara!
Pedro Casaldáliga, obispo
Al acecho del Reino
y Me llamarán subversivo
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia