El Blog de Francisco Margallo

Dios laico y virtudes públicas en Ortega

13.11.08 | 10:12. Archivado en Filosofía de Ortega
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Capítulo VI

Teología social y educativa

Cultura y religión

Comenzábamos este capítulo hablando del problema español, cuyo porvenir se disputan dos poderes espirituales: la cultura y la religión. Pues bien, como puede verse en la obra de Ortega, la primera es más fecunda que la segunda, porque todo lo que la religión puede dar lo da la cultura con creces.

En consecuencia, los teólogos no deben olvidar que "la idea de Dios halla en su interpretación social el máximum de reverberaciones".Siempre que estéis juntos me tendréis entre vosotros, dijo Jesús.

No hay afirmación más rica en promesas y más significativa de la misión del Hijo, dice con gran unción y respeto el laico Ortega."Dios es el cemento último entre los hombres, el aunador, el socializador: es el fondo armonioso del cuadro humano sobre el cual se dibujan las siluetas individuales, ásperas nerviosas y enemigas: Homines ex natura hostes, solía repetir Spinoza.

Tras la antigua alianza del Padre, viene el Hijo, todo temblor y ardor de llamas, a instaurar una teología democrática. No quiere nada con los hombres solitarios que se hacen fuertes en el islote calvo de su orgullo, sino que entra en las ciudades y busca en las plazas las aglomeraciones".

El individuo en sí mismo es siempre una caricatura. Por eso los griegos pusieron en las tragedias los coros para dar resonancia a las emociones de los protagonistas. Con este bagaje cultural clásico Ortega quiere convencernos de que "el individuo se diviniza en la colectividad". ¿Acaso, se pregunta, no es este el sentido de la humanización de Dios, del verbo hecho carne?.

Antes de este evento sólo valía la moral, la moral intelectual o guerrera de algunos individuos, que era estimable. Fuera de ellos ser hombre o piedra era indiferente. Pero al encarnarse Dios la categoría del hombre (hombre-mujer se entiende) se hace insuperable; si Dios se ha hecho hombre lo más que se puede ser es hombre o mujer.

Hoy lo más grande es poseer la infinita herencia democrática de lo general humano. Y así parece amonestarnos Jesús: "no te contentes con que sea ancho, alto y profundo tu yo: busca la cuarta dimensión de tu yo, la cual es el prójimo, el tú, la comunidad" (Teología social I, 520-521).

Para el filósofo vitalista Ortega, entre las muchas relaciones en que se desarrolla la vida social de hombres y mujeres ocupa un lugar preponderante la relación educativa. La importancia que da al tema puede colegirse de la imagen que emplea al hablar de la educación. La compara a la encarnación del hijo de Dios. "Tal es la divina operación educativa merced a la cual la idea, el verbo se hace carne" (Educación I, 508).

Posiblemente la Iglesia participe de la misma sensibilidad de Ortega al defender sus derechos en este campo, pero lo hace desde una óptica bien distinta, es decir, reduccionista o privatizante. Nuestro filósofo-teológo trata, por otra parte, de sensibilizar a los padres para que no se desentiendan de la educación de sus hijos descargando su responsabilidad en los educadores escolares exclusivamente, como ocurre con mucha frecuencia.

Les reprocha esta postura irresponsable de poner a sus hijos en manos de un hombre o una mujer que desconocen completamente y sin saber qué idea tendrán del hombre y de la mujer los que van a humanizar a sus hijos. La impronta que deje en ellos, les dice, será indeleble (Ibid., 510).

Ortega presta tanta importancia al tema de la educación, porque en ella el hombre sale de su aislamiento y entra en contacto con otros hombres, porque lo que cuenta realmente en la vida no es el hombre como individuo, sino el individuo socializado, es decir, en comunidad con otros individuos. El hombre aislado, dice, no puede ser hombre. Sólo existe realmente la comunidad, la muchedumbre de individuos influyéndose mutuamente.

El alma del individuo, pasando por la familia se disuelve en el alma del pueblo. Como hemos visto ya en otro lugar, Ortega defiende la pedagogía social en oposición a la individual que considera un proyecto estéril, porque el hombre es el individuo de la sociedad, no de la especie biológica (Pedagogía social como programa político. El hombre, individuo de la humanidad I, 512-514).

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Hago saber a los nuevos lectores que los martes estamos
siguiendo un curso sobre Teología política europea, que
es la teología surgida del C. Vaticano II. Comenzó el día
25 de octubre. Podéis ver las entregas primeras los martes
a partir de ese día.
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4 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 17.11.08 | 12:04

    JBM, sí Ortega estaba muy familiarizado con el alemán, pasaba grandes temporadas en Alemnia y hasta manifiesta haber querido quedarse a vivir allí. He de decirte en cuanto a la originalidad, que era de familia de periodistas y toda su obra la tenía ya esparcida en muchos peródicos. Como buen periodista asimilaba todo lo que veía. En el tema religioso estaba muy influenciado por la teología de la escuela de Tubinga. Hasta el punto de que yo veo coinciedencias entre lo que él dice y la doctrina vertida en Gaudium et spes del Vaticano II. La razón es que Arnol, un teólogo de esa escuela tuvo mucho protagonismo en la redacción del documento conciliar. Y hacía décadas que esas ideas ya pululaban en Alemania cuando Ortega andaba por allí, lo que explica que él las diera a conocer en sus artículos mucho antes del Concilio. Ideas que aquí a no pocos les resultaban chocantes y hasta blasfemas posiblemente.

  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 17.11.08 | 11:39

    Miguel Angel, comprendo tus buenos y sinceros deseos y sí estoy dispuesto a probar mi posible conversión, pero el profetismo propio de mis escritos está muy arraigado, por lo que es difícil erradicarlo. Pero bueno, un rayo de luz como a Pablo puede llegarme también, aunque yo me siento identificado e incluso iluminado por esa segunda etapa de su vida, que es la que intento seguir.
    Profeta, etimologícamente, significa hablar en nombre de, pro-femi, hablar por. Tu definición es más profana, es decir se refiere a adivinos paganos más bien, creo intuir.
    Sí tenemos pendiente una cita. Hasta pronto.

  • Comentario por JBM 14.11.08 | 17:17

    Me parece muy bien todo lo que pones en nombre del admirado Ortega y no me cabe duda alguna de que sus afirmaciones están sacadas de sus obras.Lo que ocurre es que yo estoy muy "mosca" con Ortega y,por ejemplo,"La rebelión de las masas".Hay toda una generación de filósofos y de pensadores españoles que sólo sabían alemán ellos, o eso se creían ellos,y su originalidad es menos de lo que les atribuimos normalmente.

  • Comentario por miguel angel 13.11.08 | 21:41

    Querido Paco: No se ya como dirigirme a tí que te proclamas "profeta"Por cierto palabra que su significado primitivo es "el que está, o vive, fuera de sí.A lo mejor en eso coincidimos. Ahora bien ¿Cómo comparas cultura con religión cuando son ámbitos de magnitud diferente? Me gustaría hablar contigo de todo lo que estás publicando. A lo mejor te convertías en un nuevo Pablo.
    En cuanto a lo del SR. ZApatero mejor sería que se dedicara a quitar el hambre de las gentes que gobierna, ¡ah, y que predicase con el ejemplo. Un abrazo

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