El Blog de Francisco Margallo

De la Educación para la Ciudadanía a la Educación Permanente I

05.09.08 | 10:30. Archivado en Educacion
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En vísperas del comienzo del curso escolar varias autonomías han vuelto a negar la asignatura Educación para la Ciudadanía , llegando a decir que los alumnos no están obligados a asistir a las clases y que basta con que presenten algún trabajo en su lugar. Esto ha provocado que la ministra de Educación salga a la palestra para decir que esta asignatura es tan obligatoria como las Matemáticas y que se incumple la ley con todos los subterfugios que se están buscando con tal de no asistir a estas clases. Esa es también la razón para que aquí insistamos una vez más en el tema.

En mi opinión el debate que ha propiciado la polémica en torno a la asignatura en cuestión ha agudizado el ingenio de los grandes teólogos y educadores del país, que la sitúan en un marco más amplio. En lugar de limitarla a la infancia y a la juventud exclusivamente, la encuadran en la Educación Permanente que el tiempo que nos toca vivir exige hoy a todos los ciudadanos sea cual sea la edad que tengan.

Yo en algún momento puse la génesis de dicha asignatura en la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual del Concilio vaticano II, que habla de la necesidad y urgencia de educar cívicamente a todos los ciudadanos, particularmente a los jóvenes, para que puedan cumplir sus deberes con la sociedad (GS 75, 6). La Nueva Teología Política Europea, que es la surgida del Concilio da un paso más y habla de educar cívica y políticamente a los ciudadanos.

Para el teólogo Joaquín García Roca de la Universidad de Valencia, no bastan los espacios educativos tradicionales. La educación no empieza y acaba ya en la escuela y nadie sobra en esta tarea: la familia, el maestro, asociaciones civiles, religiosas, culturales, deportivas y de toda índole.

Se desbordan también los tiempos: la educación no afecta hoy sólo a la infancia, la adolescencia o a la juventud, sino que se proyecta a lo largo de toda la vida, “para socializar aspectos nuevos de la realidad, adquirir destrezas para convivir colectivamente, mejorar las propias competencias y actualizar el propio desarrollo personal”.

Para los que mejor han estudiado el tema recientemente, “es necesario actualizar y enriquecer ese primer saber, adaptándose a un mundo en permanente cambio mediante la educación permanente”. La educación recupera así la riqueza que procede de lo informal y nacen nuevos escenarios para la educación popular, las campañas de alfabetización de adultos, la educación no formal, la educación a distancia.

Y si el aspecto educativo trasciende al aula y a un período determinado de la vida, hay que replantearse también la responsabilidad de lo público y lo privado, para acceder a la producción comunitaria de la educación. La educación se vincula ya a más actores, a otras fuentes y a otros escenarios.

En este contexto, recuperar el sentido de lo público en el ámbito educativo supone: “anteponer la preocupación por la igualdad y la justicia a la preocupación por la reproducción de los valores del propio grupo, con el compromiso inequívoco por la universalidad de la enseñanza como derecho garantizado”.

Supone, además, “la apuesta por la calidad en referencia exclusiva a las capacidades de las personas y en contraposición al acceso elitista…necesita apropiarse de todas las posibilidades dignas de ser tenidas en cuenta y de las capacidades que tiene un grupo humano, tanto si esas potencialidades pertenecen a la llamada sociedad civil como al mundo empresarial, el mundo religioso, como a las organizaciones solidarias”.

Por eso el sentido primigenio de lo público no puede identificarse con lo estatal, ya que hay una realización del Estado que es absolutamente privada, y hay otro sector privado, que puede considerarse público-social asimismo y está presidido por el bien común y los intereses colectivos.
(Ver Joaquín García Roca en “Público y Privado en el Ámbito Educativo”, Éxodo nº 94 Junio 08; Francisco Margallo Bazago, Cristianismo y Secularidad. Manual de Nueva Teología Política Europea, Ed. Tirant lo Blanch, Valencia 2007;ver asimismo blog de francisco margallo en www.periodistadigital.com, dia s 21-5-08 Educación ciudadana en el Vaticano II y Despedida al cardenal Cañizares 19-7-08.


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