Evangélicamente revolucionarios
inexorablemente políticos IV
Derribó a los poderosos de sus tronos
y ensalzó a los humillados;
a los hambrientos los colmó de bienes
y a los ricos los despidió con las
manos vacias. Lc 1, 52-53).
Para que los pobres recuperen su dignidad perdida, tiene que realizarse el milagro que pide la Virgen en el magnificat.
Según Pedro Casaldáliga, la realización de este milagro sólo es posible mediante el compromiso político de todos los ciudadanos del mundo. Por eso él se siente obligado a decir que la vía más adecuada, políticamente, es el socialismo democrático, que no es el partido tal o cual ni de una nación determinada.
Aunque pueda darse un poco en tal o cual partido de tal ocual nación, pues las diferentes experiencias son las que posibilitan una experiencia más perfecta dentro de la relatividad de todas las cosas, la iglesia incluida.
En este sentido, hemos de superar la vinculación de la fe a un tipo de programas políticos. Pero deberíamos, necesariamente, vincular siempre la fe a un compromiso sociopolítico también. Este compromiso se traduciría incluso en partidos, y para ello cada uno verá.
¿Por qué no? Lo mismo que puedo tener opiniones y actitudes en biología, en medicina, en literatura, mucho más puedo y debo tenerlas en política, que es mucho más vital para unaa convivencia más armónica en la sociedad.
"Yo no podría vivir una vida religiosa si no me identificara con toda la humanidad y eso no lo podría hacer si no tomara parte en política. La totalidad de las acciones humanas hoy en día constituye un todo indivisible.
Uno no puede dividir el trabajo social, económico, político y estrictamente religioso, en compartimentos impermeables...Yo no podría vivir un solo segundo sin religión...
Mi actividad política y todas mis otras actividades son consecuencia de mi religión...Y no estoy hablando de sectarismo". (Pedro Casaldáliga. Las Causas que dan sentido a su vida, Mueva Utopía, Madrid 2008).
Juan Pablo II
Deja la Curia Pedro
Deja la Curia, Pedro,
desmantela el sinedrio y la muralla,
ordena que se cambien todas las
filacterias impecables
por palabras de vida, temblorosas.
Vamos al huerto de las bananeras,
revestido de noche, a todo riesgo,
que allí el Maestro suda la sangre
de los Pobres.
La túnica inconsútil es esta humilde
carne destrozada,
el llanto de los niños sjn respuesta,
la memoria bordada de los muertos
anónimos.
Legión de mercenarios acosan la frontera
de la aurora naciente y el César los
bendice desde su prepotencia.
En la pulcra jofaina Pilatos se
abluciona, legalista y cobarde.
El Pueblo es sólo un "resto"
un resto de Esperanza.
No lo dejemos solo entre guardias
y príncipes.
Es hora de sudar con Su agonía,
es hora de beber el cáliz de los Pobres
y erguir la Cruz, desnuda de certezas,
y quebrantar la losa -ley y sello- del
sepulcro romano
y amanecer
de Pascua.
Diles, dinos a todos
que siguen en vigencia indeclinable
la gruta de Belén,
las Bienaventuranzas
y el Juicio del amor dado en comida.
!No nos conturbes más¡
Como Lo amas,
ámanos
de igual a igual, hermano.
Danos con tus sonrisas, con tus
lágrimas nuevas,
el pez de la Alegría,
el pan de la Palabra,
las rosas del rescoldo...
...la claridad del horizonte libre,
el mar de Galilea ecuménicamente
abierto al Mundo.
Pedro Casaldáliga
Me llamarán subversivo
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia