
Evangélicamente revolucionarios
Necesariamente políticos III
Desde la necesidad de cambio personal unido al de las estructuras sociales, para evitar los dualismos en la vivencia de la fe, Pedro Casaldáliga nos ofrece la receta: "Creo que la socialización del mundo puede ser un intento real de vivir en sociedad cristianamente".
Y cree que la sociedad capitalista es la negación radical de ese intento. El capitalismo no es cristiano. El socialismo sí puede serlo. Si mañana aparece otra forma mejor de ser políticamente cristianos en la vida real, que siempre es política, los cristianos debemos asumirla. (
YCJ, 181)
La verdadera revolución definitivamente transformadora de la sociedad humana es tanto psicológica como como sicio-político-económica. Pero hemos de transformar simultáneamente, para evitar escapismos dualistas en la fe, tanto las personas como las estructuras.
(EDP, 167)
Se dice, como subterfugio, que la opción por los pobres ha de ser "preferencial y no excluyente". Esto pide una explicación: Si la opción por los pobres es ponerse al lado de los pobres y contra su pobreza, la opción por los ricos deberá ser asímismo ponerse al lado de las personas pero contra su lucro y privilegios.
Siempre le ha dado mucho recelo a P. Casaldáliga ese "preferencial" de la opción. Considera poner albarda sobre albarda si se le añabe un "no excluyente" a la opción.
La salvación de Cristo es universal, se ofrece a todos. Pero pasa por el reconocimiento efectivo del prójimo como igual, como hermano con todas las consecuencias que eso tiene. Nadie es igual cuando se ve obligado a vivir de forma tan diferente
El desequilibrio entre una y otra clase social es dar el nombre del Padre a la blasfemia. Los ricos en cuanto ricos se excluyen del Reino.
Por lo que hay que encontrar la forma de que Cristo sea la hermandad de todos, haciendo bajar un peldaño de su pedestal a los ricos y elevando en la misma proporció a los pobres mediante la justicia social.
Esto lo dice más expresivamente con este poema:
Si Cristo es
la riqueza
de los pobre,
¿Por qué no es
la pobreza
de los ricos
_para ser
la hermandad
de todos?
(ERF, 135)
Y, aunque resulte repetivivo, no me resisto a poner el poema que titula
BIEBAVENTURANZA DE LA CONCILIACION PASTORAL:
Biebaventurados los ricos,
porque son pobre de espíritu.
Bienaventurados los pobres,
porque son ricos de Gracia.
Bienaventurados los ricos y los pobres,
porque unos y otros son pobres y ricos.
Bienaventurados todos los humanos,
porque allá, en Adán, son todos hermanos
Bienaventurados, en fin,
los bienaventurados
que, pensando así,
viven tranquilos...
porque de ellos es el reino del limbo
(FVC, 31)
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Os recuerdo que martes y jueves sigue el curso "Dios laico y virtudes públicas en Ortega". Los miércoles "Todo sobre Pedro Casaldáliga"
Feliz verano a todos, pero en el blog no descansamos, nos relajamos. Un cordial saludo.
Martes, 14 de febrero
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
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Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
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