Federico Mayor Zaragoza ha escrito lo siguiente sobre el obispo catalán, que lleva 40 años en el Matogrosso brasileño: "Pere Casaldáliga representa la cristiandad genuina, la que respeta la igual dignidad de todos los seres humanos, la de las manos tendidas, la de la austeridad extrema. Casaldáliga simboliza en su propio aspecto la frugalidad, la sencillez perseverante, la solidaridad, la entrega, el desprendimiento".
Para convivir, compartir, desvivirse. Como Cristo, que se des-vivió por los demás. Ha escrito en uno de sus versos:
"¿Qué daréis por sacramento
si no os dais en lo que deis?"
"¡Qué bien si se lograra, al menos, un término medio entre su sombrero de paja y la mitra orlada de piedras preciosas del Vaticano! Podemos comprender que, en determinados contextos históricos, se ofrecieran a la Divinidad grandes monumentos, edificios, oro, perlas riquísimos encajes y bordados...
Pero ahora sería acercarse a la palabra de Jesús si los máximos ministros de la Iglesia se situaran como Pere, con Pere, en la vanguardia de la justicia y la caridad. Don Pere, como el acero, afilado pero no frágil, como los juncos de Sao Felix do Araguaia,6oo habitantes al final de la década de los 60, 25.000 actualmente.
Pere Casaldáliga, brazos abiertos, corazón abierto, puertas abiertas llegó allí -"por la ruta del mar iluminado", como ya preveía en su poema escrito en Baldar, Galicia, en julio de 1952- al poco de ser ordenado sacerdote, "junto al montón de paja de mi vida". Los cristianos debemos ser vigías permanentes, alerta, mirando más allá de la vida y de la muerte, con nuestro candil de aceite develado". Se apaga toda luz. Y es sólo noche"...
"En la oquedad de nuestro barro breve
el mar sin nombre de su luz no cabe.
Nadie lo ha visto a Dios. Nadie lo sabe".
Se apaga toda luz, atardece..."pero es nuestra hora.
Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.
Es tarde
pero somoso nosotros
esta hora tardía.
Es tarde,
pero es madrugada
si insistimos un poco".
Luz y esperanza frente a la adversidad extrema. Como Samuel Ruíz, como Helder Cámara, como monseñor Romero, como el maestro universal Pablo Freire, como todos los que se han adelantado a su tiempo, situando la misericordia en el centro de su comportamiento cotidiano sin vallas ni baluartes para protegerse.
"¡Malditas sean todas las cercas...! ¡Malditas sean todas las leyes,
amañadas por unas pocas manos
para amparar cercas...!"
Sí, como todos los que siguen de cerca , para suavemente endurecerlos, los pasos de sus congéneres. Y los propios. Teniendo siempre en cuenta que todos los seres humanos son capaces de crear. Todos en-diosados por esta facultad desmesurada que los distingue del resto de la creación
Como Jesucristo, cerca de la gente, de los más necesitados.
"Esta es la tierra nuestra
...la tierra de los hombres
que caminan por ella
a pie desnudo y pobre.
Que en ella crecen, de ella,
para crecer con ella,
como troncos de espíritu y de carne".
En 1968, cuamdo aún la juventud de la posguerra europea luchaba por unos ideales con los que construir un mundo nuevo, Pere, misionero claretiano, llega al corazón del Mato Grosso después de un largo viaje a través de la selva.
Sao Felix, (sede del obispado) sin luz, sin agua, sin cloacas, sin teléfono...y, por ello, Casaldáliga comprendió desde el principio que, le cito, de la excelente
entrevista mantenida recientemente con la periodista Montse Ponsa, "mientras la Iglesia pretendía hacer misión redentora, el pueblo reclamaba escuelas, trabajo, un techo... todo estaba por hacer y sólo contábamos con nuestras manos".
Aislamiento, incomunicación, malaria, tuberculosis..., como retos, pero con la colaboración de la comunidad los "parroquianos" con su experiencia, su sabiduría local. Y Pere Casaldáliga aglutinándolos, haciéndoles comprender que todos juntos podrían.
Y reduciendo las asimetrías y los desgarros sociales -alli, aquí, en todas partes las distancias se han mantenido, los pocos prevaleciendo sobre los muchos-, va conformando el escenario, en el que, con infatigable, intrépida y hábil acción, Don Pere lima aristas, convence a hacendados poco propicios a repartir equitativamente.
Jesucristo vino a liberar, a dar alas. La teología debe referir el Dios luminoso que ha dotado a la humanidad de sus misteriosas facultades creadoras y no el Dios antropomórfico e institucionalizado. Son "palabras de vida temblorosas" las que debe transmitir la Iglesia con la cruz "desnuda de certezas".
A los que siguen aferrados -y aherrojados-en fórmulas de ayer aplicadas a los desafíos de hoy, a los que dejan que el rito oculte las esencias, les conviene leer este libro, prodigiosamente concebido y realizado por el padre Benjamín Forcano, para conocer la "versión humana", la "visión Casaldáliga" porque se sentirán mucho mejor, conocedores, comprometidos, implicados.
"Hemos de aprender -ha declarado Pere Casaldáliga- a caminar y rezar juntos. Hemos de acabar con la violencia y el rencor. No puede aceptarse que el puñetazo del pasado siga siendo la perspectiva del futuro". Y añade: "Habremos de vivir con una doble Iglesia: la vaticanista y la evangelizadora, es decir, la militante".
"¿Por qué temen la teología de la liberación? se pregunta. Pues porque temen la infiltración de otras ideologías. Todos tenemos la nuestra...porque las ideas manan sin cesar...El gran secreto es amar". Esta es la recomendación del obispo Pere Casaldáliga. Este es el mensaje cristiano. Este y no otro. Amar sin límite.
"Por ese mero hecho
de ser también obispo,
nadie me va a pedir
-así lo espero, hermanos,
que deje yo de ser
un hombre humano..."
Yo me atengo a lo dicho
la justicia,
a pesar de la ley y la costumbre,
a pesar del dinero y la limosna.La humildad,
para ser yo verdadero.
La libertad,
para ser hombre.
Y la pobreza,
para ser libre.
La fe, cristiana,
para andar de noche,
y, sobre todo,para andar de día.
Y, en todo caso, hermanos,
yo me atengo a lo dicho:
¡la esperanza!
La palabra, la paz en la misma aurora de la voz de la gente, de quienes estaban silenciados, súbditos, y ahora se disponen a ser ciudadanos plenos, participativos, dispuestos al diálogo con todos, incluidos los que piensan exactamente lo contrario.
Diálogo que excluye tan sólo a los que imponen sus opiniones por la fuerza. Pero con todos los demás, hablar. Aunque les pese a los que siempre han pensado que su voz es indiscutible, que sus decisiones deben ser obedecidas a ciegas.
Jesucristo, el gran revolucionario de la igualdad, de la solidaridad, del amor, representa la "explosión espiritual" que anhelaba Federico García Lorca en sus declaraciones a la "Voz" en el mes de abril de 1936. "El mundo está detenido ante el hambre que asuela los pueblos. Mientras hay desequilibrio económico, el mundo no piensa. El día en que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución."
"Lo que sucede, ha dicho con finura Pedro Casldáliga, es que somos santos cuando ayudamos a loa pobres...y comunistas cuando nos referimos a las causas de la pobreza...La justicia es la clave, con todo lo que comporta: educación, sanidad, techo para todos".
La realidad no puede transformarse si no se la conoce. Y la realidad se la conoce y se vive estando con la gente en su vida cotidiana. No en concentraciones festivas, manipuladas, donde la apariencia no refleja la verdad que subyace. No en la ditancia, dentro de los muros de las instituciones. Hemos conocido a través de imágines "la verdad incómoda" de la situación del medio ambiente.
Pero lo urgente ahora es conocer cómo vive y muere la gente en Africa y en otros países pobres y empobrecidos de la tierra. No podemos seguir mirando hacia otra parte, mientras tiene lugar el genocidio silencioso, en medio del olvido y desamparo, de 60.000 personas al día al tiempo que se invierten 3.000 millones
en armas.
Sin la movilización generalizada de la sociedad civil la economía de guerra actual no se sustituirá por la economía de la solidaridad, del desarrollo generalizado, de la nutrición, de la vivienda para todos.
(Continuaremos el próximo miercoles)
El texto de Mayor zaragoza puede verse en Introducción al libro Pedro Casaldáliga editado por Utopía, Madrid 2008
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He leído con gran atención todo lo dicho por Mons.Don Pedro Casaldáliga y es excelente,es más por años he deseado oír algo así.Son los comentarios más reconfortantes y evangélicos.Les ruego,si es posible,darme el e-mail de Mos.Casadáliga porque necesito orientación.Soy sacerdoteEl Señor les bendiga y les guarde.P.Jesús
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia