El Blog de Francisco Margallo

El Estado socialista

05.07.08 | 10:00. Archivado en Ciencia, Socialismo
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Esribo este artículo pensando en los jóvenes del PSOE, que van a formar parte de la dirección del partido, para que sepan lo que han dicho del socialismo algunos de los mayores pensadores españoles.

Desde la aparición del socialismo con Marx y Engels los más conspicuos pensadores del mundo, en nuestro caso J. Ortega y Gasset y Manuel de Unamuno, no han hecho más que verter elogios en su favor. Le consideran el único sistema que puede dar una solución a los problemas de la humanidad.

Particularmente Ortega, bajo el influjo de sus maestros de Marburgo, Hermann Cohen y Paul Natorp, en un arrebato entusiasta del que nunca se arrepintió dijo: "Es hoy una verdad científica adquirida para in aeternum que el único estado social moralmente admisible es el estado socialista: si bien no he de afirmar que el verdadero socialismo sea el de Carlos Marx, ni mucho menos que los partidos obreros sean los únicos partidos altamente éticos.

Mas en esta o la otra interpretación, frente al socialismo toda teoría política es anarquismo, porque niega los supuestos de la cooperación, sustancia de la sociedad y régimen de la convivencia". La vida privada no tiene sentido: "el hombre es todo él social, no se pertenece; la vida privada, como distinta de la pública, suele ser un pretexto para conservar un rincón al fiero egoísmo".

En un Estado idealmente socializado lo privado no existe, todo es público, popular, laico. La moral se hace asimismo pública, moral política, la moral privada es estéril, porque no sirve para crear y engrandecer ciudades (Socialización de la escuela I, 517-518; La escuela laica, I, 519). Y, culminando el proceso de secularización que el socialismo supone, ha escrito:

"Los pensadores eclesiásticos parecen querer olvidar que la idea de Dios halla en su interpretación social el máximum de reverberaciones". 'Siempre que estéis juntos me tendréis entre vosotros`-dijo Jesús-. No creo que haya apotegma (dicho) más suave, más rico en promesas, más signifcativo de la divina misión del Hijo...Dios es el cemento último entre los hombres, el aunador, el socializador..." (Teología social I, 520-521).

Ortega, pues, no duda, en presentar el socialismo como teología social y democrática o como la secularización política de la comunidad religiosa. Y para explicar el credo socialista hace suya la tesis de Unamuno, según la cual, el socialismo es un movimiento cultural y un método, más que una doctrina.

No hay en él dogmas, sino tendencias, propósitos. Tampoco puede haber en él ortodoxia ni heterodoxia, ni excomuniones, pero sí disciplina, pues sin disciplina no hay método.

El socialismo es un método para el gradual mejoramiento de las condiciones del trabajo humano, tendente a poner al hombre en condiciones de ahondar más y más en la cultura, en el conocimiento de la vida y del universo.

Por todo lo dicho algunos concluyen admitiendo la adscripción de Ortega al socialismo. Se basan, además, en lo que dijo al crear la Liga de Educación Política en 1913: "Creemos que nuestra Asociación marchará junto al socialismo sin graves discrepancias" (Prospecto de la "Liga de Educación Política Española I, 300-303).

El 1 de mayo de ese mismo año Ortega hace una declaración de sus convcciones socialistas en la revista El socialista en estos términos: "El socialismo es una realidad tan profunda que contiene en sí varios pisos o estratos, es la pluralidad de la que ha hablado Roridguez Zapatero en el XVII congreso.

Sería empequeñecerlo creer que todo él se reduce a uno solo de ellos. El estrato del Socialismo que más se ve porque ocupa la superficie es el Partido socialista. Bajo éste se halla el Socialismo como proyecto ideal de reforma humana.

Pero no conviene, en mi entender, confundir estos dos órdenes de Socialismo, so pena de renunciar al valor incalculable que encierra el Socialismo en su integridad.

El Partido Socialista es el instrumento del Socialismo, y está constituido por no pocas afirmaciones que le son tal vez necesarias, pero que huelgan en el Socialismo como proyecto de solución a las enfermedades actuales de la sociedad.

Así, el Partido Socialista pone al frente de su idelogía la lucha de clases, que el Socialismo, es decir la organización socialista de la comunidad, comienza por excluir. Hay, pues, de un lado el Socialismo como idea política, y de otro el Socialismo como táctica de unos hombres férvidos para llevar aquella al triunfo.

Pero aún hay otra tercera calidad en el Socialismo. Así como el Partido Socialista es sólo un medio para la organización socialista del mundo, es esta a su vez un medio, una táctica que sigue la historia para obtener ciertos resultados maravillosos, acaso no previstos hoy por los proletarios militantes.

Y como el Socialismo puede irse sin desdoro por cien caminos distintos, yo no vacilo en declarar que la sospecha de esos resultados maravillosos ha sido quien, en definitiva, me conquistó años hace para el Socialismo. El caso es en su primera apariencia burdamente paradógico: yo soy socialista por amor a la
aristocracia"
.

Pero aclara seguidamente lo que eso significa: "estado social donde influyen decisivamente los mejores". Y sigue aclarando: no se entienda gobierno de los mejores, porque esto empequeñecería la cuestión.

No importa que no gobiernen, "lo que importa es que, gobernando o no, las opiniones más acertadas, más nobles, más justas, más bellas adquieran el predominio que les corresponde en los corazones de los hombres"

Pero para esto es necesario que haya tales opiniones, por lo que hay que suscitar hombres sabios, justos y de sentimientos delicados. "La humanidad no puede vivir sin aristócratas, sin fuertes hombres óptimos. Si pudiera vivir sin ellos, el Socialismo carecería de sentido...

Es en esta integridad del socialismo donde hay que encuadrar el nuevo proyecto entorno al aborto y la eutanasia, que va a tratarse en el congreso que está desarrollándose este fin de semana en Madrid. Ambos temas están en manas sabias y honestas, como son el Ministro de Sanidad y el nuevo Presidente de la Junta de Extremadura. Se trata, por otra parte, de ponerse al nivel del resto de Europa.

4 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por miscato 24.11.09 | 21:14

    Margallo:completamente decepcionante.No lo esperaba.No ves a dos pasos el vacío ético que acompaña al socialismo:zETAparado,Bibiana,Pajín...¡Qué dices!De pena

  • Comentario por Javier 24.07.08 | 17:35

    Yo creo que no habría que olvidar que los mayores elogios de Ortega al socialismo (de una candidez e inocencia singulares, y rechazando el marxismo y la lucha de clases) los hizo en los primeros años del siglo XX, antes de que existiera ningún régimen socialista propiamente. Todas las utopías son bonitas sobre el papel, pero a menudo fracasan y se ensombrecen cuando se llevan a la práctica, especialmente por la violencia y la imposición. No es de extrañar que tras comprobar la realidad del socialismo "real", el fracaso social y económico que supuso,la ruina moral en que derivó en los países donde se aplicó, y en lo que afecta al propio Ortega, el radicalismo de su vertiente española, se retirase desencantado de la vida política ("¡No es esto, no es esto!")
    Usted será un ferviente defensor del socialismo, no lo dudo ni lo critico. Lo paradójico (se escribe con "j", por cierto) es que un enamorado del socialismo más puro como usted, ponga como ejemplo a Rodríguez Zapatero o al PSOE...

  • Comentario por miguel ángel 05.07.08 | 22:46

    Oye,¿ no te parece un poco raro que ningún conspicuo socialista de estos que tu hablas, citen jamás a Ortega? Si hombre este Ortega, extraordinario escritor, que afirma de la república socialista "no es esto, no es esto" y luego en plena borreachera socialista se exilia, y abomina de todo lo dicho antes. Cuando hablas de socialismo, no lo haces como una persona"cogitante" sino como un forofo sectario que entra en contradición consigo mismo. Luego tu comentario sobre la propuesta de ampliación del aborto es de aurora boreal. ¿Cúal es tu ideario Margallo?
    Hay cosas de producen vergüenza ajena. Es decir como en media Europa se mata al nasciturus, lo virtuoso es sumarse a la mayoria: ¡qué asco!

  • Comentario por Layna 05.07.08 | 13:29


    Una aportación extraordinaria...

    Muy paradogicamente owenita desde lo continental...

    Reciba un cordial saludo.

Miércoles, 30 de mayo

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