El Blog de Francisco Margallo

Laicidad constitucional

02.06.08 | 10:00. Archivado en Laicidad
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

El jesuita José María Martín
Patino
, asesor permanente del cardenal Tarancón, ha declarado recientemente que, si se avanza en la libertad religiosa, se avanza en la laicidad en una buena dirección.

El mismo día Martinez Sistach, cardenal de Barcelona, abogaba por una laicidad positiva y abierta a la luz de la Constitución española de 1978. "Esta ley fundamental, escribe, no quiso apostar por ninguna de las soluciones extremas siguientes: ni una España confesional ni tampoco una España laicista". Optó por una postura intermedia. Se estableció la aconfesionalidad del Estado.

Y para evitar la expresión hiriente de la Constitución republicana, se eliminó la formulación negativa tal como estaba prevista en el borrador (El Estado español no es confesional)que podría presentar un asidero a una interpretación laicista).

Para significar esta voluntad de los legisladores se mantuvo la expresión negativa de la frase, pero se elimina el adjetivo confesional y, en forma si no técnica al menos aséptica, se dirá en el artículo 16 de la Constitución que "ninguna confesión tendrá carácter estatal". De esta manera, la Constitución de 1978, representa para él una solución novedosa en la situación actual.

Unas recientes declaraciones del presidente del Gobierno a la Cadena SER solventa el problema al decir: "Es increíble que se acuse al Gobierno de perseguir la libertad religiosa". El Ejecutivo, añadió, mantendrá los acuerdos con la Santa Sede, ya que se basan en la indicación constitucional que reconoce una relación especial con la Iglesia católica, aunque reconoce que tales acuerdos son evaluables.

Añadamos a esto que ha aparecido en la editorial Herder de Barcelona un libro de Mariá Corbí titulado Hacia una espiritualidad laica. El autor, para evitar malas interpretaciones, se cura en salud diciendo que no pretende poner punto final a la religión. Simplemente es testigo de una realidad que se está produciendo y la analiza e interpreta.

Es hora, pues, de tomar el tren de la historia y no dejarlo pasar, porque la sociedad es ya prácticamente laica y cada vez lo será más. Es decir, si amamos a los seres humanos tal como son y queremos comunicarnos con ellos, según el precepto evangélico, hemos de hacerlo en su inexorable laicidad, porque no entiende otro lenguaje que este.

Valor positivo de la laicidad

Hoy se impone hablar de Dios de manera no religiosa, porque hablar religiosamente quiere decir hablar de forma metafísica o abstracta por un lado, y por otro, de forma individualuista y ninguna de las dos conectan con el mensaje bíblico y menos aún con el lenguaje laico de nuestro tiempo
(D. Bonhoeffer, Resistencia y sumisión).

Hervé Chaigne ha constatado que los que rechazan las tesis de la laicidad y secularidad del cristianismo son los más radicales defensores de la teología y espiritualidad existencial-personalista, que no beneficia a la encarnación del cristianismo en el mundo (H. Chaigne, "Hacia un cristianismo secularizado", en AA.VV. La fe, fuerza histórica.

Para H. Cox, el existencial-personalismo es un síntoma propio de filosofías y teologías fenecidas, que no participan en el espíritu que amanece sino que simbolizan lo viejo que fenence. Y precisamente las cuestiones que interesan al hombre laico actual son funcionales y prácticas para su vida en el mundo ( H. Cox, La ciudad secualar).

AsimismoLa nueva teología política emanada del Vaticano II no acepta la ruptura de los cristianos que, nortálgicos del pasado y los privilegios que gozaron, se limitan a frenar el proceso de laicidad y secularidad del mundo actual, que permite al mundo ser él mismo sin sometimiento a ninguna deidad. En este sentido, lo decisivo para la fe no es la creencia en sí misma, sino el lugar que uno elige en la pugna entre el oprimido y el opresor ( E. Schillebeeckx, El hombre relato de Dios). Esta es la cuestión.

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Francisco Margallo [Blogger] 16.06.08 | 12:46

    Efectivamente, Gabriel, una Iglesia poderosa y rica es la mayor negación del Evangelio que puede darse.

  • Comentario por Gabriel Sánchez 03.06.08 | 23:34

    Estimado Paco...te cuento que en mi paìs a principio de siglo y gracias a el Presidente Batlle y Ordoñez, pasamos todo el proceso hacia un estado laico, justamente, la escuela publica es LAICA-GRATUITA Y OBLIGATORIA- los principios Valerianos (José P.Varela-reformador de la educaciòn en el Uruguay- por allà por 1876)...Eso nos hizo una Iglesia pobre, sin poder y segun mi punto de vista màs evangelica.- Gabriel

Miércoles, 30 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Sindicación