El reciente discurso de Benedicto XVI en la ONU el pasado día 18 me ha hecho retrotraerme al atentado de las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de sptiembre del 2001, en que el presidente Bush comienza una batalla contra el terrorismo, cuyas nefastas consecuencias padece aún el mundo.
El entonces presidente de la República Francesa, Jack Chirac, le sugirió que fuera la ONU quien coordinara la lucha contra el terrorismo. Y en una conferencia de prensa junto a Kofi Annan antiguo presidente del ONU, el mandatario galo afirmó: "la acción militar no puede ser la única solución, hay que montar una auténtica acción coordinada a medio plazo contra el terrorismo, algo que sólo la ONU es capaz de hacer".
Un comunicado de la Unión Europea, aprobado por los quince socios que eran en aquel momento, exigió una acción coordinada entre todos ellos y, previamente, Nicole Fontaine, presidenta del Parlamento Europeo, pidió a Estados Unidos que no procediera unilateralmente.
Y es que los EE.UU.,ham ido siempre por libre en sus operaciones de castigo desoyendo las declaraciones de la Organización de Naciones Unidas.
Era esta una buena ocasión para tomar conciencia de que cualquier acción militar debería tener cobertura legal internacional no sólo de la OTAN, sino tambien de la ONU.
El Papa en su reciente discurso en la sede central de la Otganización ha dicho: Todos los Estados Miembros "esperan de la Institución que lleve adelante la inspiración que condujo a su fundación, la de ser un 'centro que armonice los esfurzosde las Nacionea por alcanzar los fines comunes' de la paz y el desarrollo (cf Carta de las Naciones Unidas, art. 1-2-1-4)"...
"Los principios fundacionales de la Organización -el deseo de la paz, la búsqueda de la justicia, el respeto de la dignidad de la persona, la cooperación y la asistencia humanitaria- expresan las justas aspiraciones del espíritu humano y constituyen los ideales que deberían estar subyacentes en las relaciones internacionales"...
"Esto es más necesario aún en un tiempo que que experimentamos la manifiesta paradoja de un consenso multilateral que sigue padeciendo una crisis a causa de su subordinación a las decisiones de unos pocos, mientras los problemas del mundo exigen intervenciones conjuntas por parte de la comunidad internacional..."
Como podemos observar, el Papa coincide con las opiniones expuestas al principio de este artículo. ¿Habá tomado nota en presidente norteamericano de las afirmaciones diplomáticas del Pontifice?.Esperemos que sí.
Los comentarios para este post están cerrados.
Esto que dices, Gabriel, es muy importante, sobre todo para los países del Tercer Mundo, que han vivido y viven aún bajo unas dictaduras muy duras. Los mandatarios han de tomar conciencia de que la sociedad es antes que el Estado y éste ha de estar al servicio del pueblo y no al revés, como sucede en los Estados no democráticos. La voz del pueblo es la voz de Dios, reza el dicho popular y la sana política lo corrobora.
A mi me parecio suavemente firme esa posiciòn, puede reprocharsele de demasiado diplomatico, uno esperaba oir la voz fuerte del profeta, pero oyo la voz clara del teòlogo...sin lugar a dudas, debe cuestionarse la teoria del mundo unipolar y de la tutela mundia...y es hora de que, dejemos paso a las dinámica colectivas, en donde todos los paises tengan protagonismo...no obstante, parece necesario insistir...con voz profetica sobre el asunto.- Gabriel
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia