Italia fue en la antigüedad junto a Grecia uno de los pueblos donde la democracia dió sus primeros pasas. Sus habitantes tenían claro lo que debía ser el ciudadano. Hoy ni se lo preguntan, mejor dicho, no tienen capacidad de preguntárselo. Hay quien se empeña, forzando la cuadratura del círculo y sabiendo que demos significa pueblo, en hacer de la democracia una aristocracia o gobierno de la clase privilegiada económicamente.
La clase popular, que es mayoritaria y el fundamento de la democracia, está al margen de ella o pinta bien poco. Berlusconi, uno de los hombres más ricos del mundo, tiene atrapada en su red mediática a la sociedad italiana. Los medios de comunicación de los que es prácticamente dueño y señor difunden un pensamiento unidimensional.
Es decir, el pueblo italiano ha sido despersonalizado, desposeído de su voluntad por la capacidad que tienen dichos medios para hacerlo. Se ha dicho que su poder "desafía, manipula y corroe el poder de los ciudadanos y su capacidad de recibier información y competencia para elegir con conocimiento de causa entre los diversos candidatos y programas" (Gianfranco Pasquino).
La Estética democrática que está muy emparentada con la Etica, ambas proceden de la misma raíz, está en horas bajas en los pueblos que la vieron nacer. La democracia italiana tiene que cambiar con urgencia su look, como ha pedido Bertroni contrincante de Berlusconi. No sólo por el bien de Italia sino también de Europa la política debe cambiar en Italia.
Los analistas políticos coinciden en decir que una gran empresa no se adapta bien a la democracia.Tanta riqueza en una sola persona ofende al pueblo. Además, el bien común que es el cometido de la actividad política, no es bien gestionado por manos que tienen cuentas pendientes con la justicia.
En el rico Occidente se está instalando en el poder una aristocracia, que más que servir al pueblos, se sirve del escaparate del pueblo para defender y exhibir sus intereses de clase privilediada. La clase popular, alienada y desentendida de lo que traman los políticos, está quedando prácticamente fuera de la democracia, lo que no deja de ser una paradoja y un motivo de preocupación.
No debemos ser ajenos a este fenómeno. Le deseamos a Italia que en las elecciones que está celebrando hoy se acerque un poco a la políica actual española.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia