_La polémica está servida
El Papa Benedicto XVI, que se manifiesta cada vez más como el teólogo Ratzinger que lleva dentro, ha reavivado el antiguo conflicto entre Ciencia y Religión, que el Concilio Vaticano II quiso zanjar de una vez por todas.
El Concilio lamenta que en el transcurso del tiempo se haya llegado a establecer oposición entre ciencia y fe. (Los interesados pueden ver los números 33, 34 y 36 de la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual). Durante siglos la ciencia ha tenido que soportar tantos combates que le han causado una profunda herida, la cual no cicatrizará si nos empeñamos en hurgar en ella.
Por este contencioso muchos científicos han abandonado el mundo religioso, cosa que a algunos les produce desasosiego, porque no conciben ningún hombre/mujer que aspire a realizarse plenamente, que pueda renunciar sin dolor a dicho mundo. Y es que existe un sentido de lo religioso como hay un sentido estético, del olfato o el tacto.
Se ha dicho, en contra de lo que se cree hoy, que el científico es por naturaleza un hombre religioso. Para Goethe, el hombre/mujer es productivo mientras es religioso, cuando le falta la vena religiosa se ve reducido a imitar, a repetir en arte, en ciencia, en todo. ¿Por qué entonces la desconfianza obsesiva de la Iglesia hacia el científico?. El científico es el más directo colaborador de Dios en la creación continuada en la historia, pero en ningún caso se siente usurpador del lugar que le corresponde al Creador.
En la rica imaginación de Ortega viene a ser como la versión moderna del monje antiguo, porque como un místico tiene que retirarse a su intimidad para formarse idea de las cosas y poder dominarlas. La emoción de lo divico ha sido con frecuencia el lugar de la ciencia, y posiblemete lo sea siepre, porque todo hombre/mujer que piense "la vida es una cosa seria" es un hombre profundamente religioso.
La verdadera irreligiosidad, para Ortega, es la falta de respeto a lo que hay por encima de nosotroa y a nuestro lado. Pero por encima de la ciencia está la vida, que la hece posible, de ahí que un crimen contra las condiciones elementales de la vida no pueda ser compensado por aquella. La ciencia sirve siempre a la vida, aunque a veces los desconfiados no lo crean así. ¿Qué otro sentido puede tener sino acercarse más y más a la solución de los problemas que se vayan presentando en nuestras vidas?.
Hoy no se concibe la desconfianza de la Iglesia hacia la cienci, porque la fe del carbonero se considera una idiotez. El creyente que piensa pide otra cosa. El que hace quinientos años el contenido de la ciencia viniera de los concilios no es obstáculo para que hoy se crea en la capacidad de la ciencia. Es una característica de nuestro tiempo y signo de una fe madura. Es cierto que la ciencia se ha independizado, pero no está en oposición a la fe.
Como colofón de toda esta disertación en favor de la ciencia y del científico quiero citar a un cardenal muy famoso del Renacimiento. Es Nicolas de Cusa, quien llama al científico "Dios de ocasión"; es verdad, añade, que a veces sus creaciones se vuelven contra él, porque gozan de existencia propia, pero ese es el inconveniente de ser creador. También al Dios bíblico le ocurrió ya eso: creó al hombre y el hombre se volvió contra él.
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podamos comprender lo que observamos… medir, normar, experimentar, son herramientas útiles e irrenunciables, que nos enfrentan a una inconmensurable realidad…los abordajes de la misma, tienen otros aspectos, sentir, espiritualizar (recordando que el hombrees cuerpo y espíritu indisolublemente unidos) , meditar.-
Por esto, que todas las herramientas del hombre, son necesarias y complementarias, salvo cuando su uso, se realiza, no para conocer, liberar, construir, sino para imponer, oprimir, destruir (que la religión y la ciencia siempre serán complementarias, como lo son los ojos y el corazón para el hombre (corazón como metáfora del lugar donde se alojan los sentimientos) Porque el hombre para avanzar necesita de ambos… y porque ambos le permiten ser…humano.- Gabriel
La ciencia es una construcción ἐπιστήμη (epistemológica), el proceso de validación del conocimiento científico, que llevo a las formulas matemáticas que probaron que volar era imposible, nos muestran que los criterios de validación del conocimiento científico son un proceso.-
Para decirlo más claramente, tomamos los fenómenos que acontecen a nuestro alrededor y en base a una serie de relaciones que damos como validas, determinamos leyes para su comportamiento, pero como una vorágine demencial, la capacidad de acumular datos que ha desarrollado el ser humano, transforman a la ciencia, como una constante hipótesis de trabajo…
Esta claro que el hombre intenta, como si fuera un instinto, conocer y relacionarse (interactuar), con la realidad, que para conocerla, la ciencia es una herramienta, no la única…de lo que se trata aquí, es de subir los escalones uno a la vez, de tal manera que podamos comprender lo que observamos...
Bien venido, Jesús a esta familia plural, que hemos comenzado
la andadura hace poco más de una semana.
Bien venido, Jesús a esta familia plural, que hemos comenzado a andad hace poco más de una semana.
¿Cuando se va a convencer la IGLESIA DE ROMA que sin ciencia no hay evolución? Religón y ciencia deben ir de la mano en aras de un progreso que favorezca a millones de personas en aras de ir disminuyendo las enormes diferencias de tipo cultura, social,etc, Este Papa cada vez más hace recordar sus tiempos del SANTO OFICIO.
...eclesiales cercanas a la Pascendi... obligan a perder la fe a quienes ya no pueden ser manipulados con la fe del carbonero.
Desde mi adolescencia nunca conseguí entender por qué la Iglesia, hace siglos, hace décadas o ahora, se empeñaba en adherirse siempre a la postura contraria a la novedad científica (la que fuera) para más tarde terminar admitiéndola sin remedio por la fuerza de la evidencia y ´cristianizándola´ Y, claro, sin importar cuántos ridículos se hayn hecho uy cuántos cadáveres se dej en el camino.
A mí, desde casi niña, cada una de esas controversias fe-razón del pasado lejano o del presente me reforzaban la fe. Si se me hiciera creer en un Diod-mago que se carga caprichosamente las leyes de la Naturaleza que Él mismo ha creado, entonces sí perdería la fe.
La Evolucion de las especies, la astyrofísica contemporánea, los conocimientos genéticos, la arqueologóa o la paleontología... no hacen sinio reforzar mi fe en un Dios personal y providente.
En cambnio, quienes aun hoy en día reivindican posturas eclesiales cercanas a la Pascendi... obligan a perder la...
Entre los científicos también hay maliciosos que alteran los datos para abonar sus prejuicios. Pero el científico de raza es honesto y se atiene a la objetividad de sus observaciones y experimentos. Este nunca puede ser opositor sino aliado de la religión sincera y sin prejuicios.
No hay oposición entre ciencia y religión. Cada una en su ámbito. Es necesario releer lo que dice el Vaticano II a este respecto.
Desde que tenemos conocimiento del ser humano hasta nuestros días, se ha producido un caminar lento del desarrollo de la inteligencia humana, de la ciencia y del progreso. En este momento las cosas van más deprisa, no hay quien detenga este torrente de conocimientos y descubrimientos.
La ICAR siempre ha querido poner puertas al campo o diques a los torrentes, cosa inútil, como ha demostrado el paso de la historia. Pero la estrategia por parte de la Iglesia al analizar el pasado es de amnesia.
En definitiva, miedo al progreso y desconfianza en el ser humano.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia