¿Irán como objetivo?
14.02.12 @ 05:22:17. Archivado en Artículos en Diario Sur
Los nubarrones parecen instalados en el Medio y Próximo Oriente y el satélite de la geopolítica no nos transmite, por ahora, tiempos mejores. A diario nos llegan noticias de decenas de muertos en Irak ya abandonada a su suerte. De Siria, las crónicas vienen cargadas de desolación y preludio de guerra civil con repercusión en Líbano, en donde los hizbolás, poder dentro del poder, se inquietan al ver sus vías de comunicación que nutren a su “ejército” a punto de cerrarse por las fronteras con aquel país vecino. Los estrategas están poniendo sobre las mesas de las grandes decisiones “Irán como objetivo”. Los herederos del antiguo imperio persa son los más fieles protectores de las minorías chiíes en el mundo árabe-musulmán, dando apoyo logístico a Hizbolá y a Hamás palestino de Gaza en una alianza aparentemente antinatura. Jordania queda cercada pero reafirma su “opción democrática”, con la mitad de su población de origen palestino, juega a la neutralidad mediadora. Israel, en este contexto, está moviendo muchas fichas no solamente en esta subregión sino en el corazón mismo del poder de los Estados Unidos y su invisible presencia es evidente en la campaña de las elecciones presidenciales norteamericanas. Turquía está vigilante y muy activa con su modelo de “democracia islámica”, su potente economía, su gran ejército y, además, como miembro de la OTAN.
Pasaron los tiempos de aquella atroz guerra (todas las guerras son atroces) entre Irán e Irak para solventar el poder hegemónico en el Medio y Próximo Oriente. Quedaron atrás aquellos tiempos en que las autocracias, con abundancia de petróleo, eran cortejadas por inversores y embajadas Occidentales. Ahora todo está revuelto pero siguen brotando los hidrocarburos y el gas que necesitan transitar por itinerarios despejados y seguros. Irán busca la hegemonía total a través del arma nuclear a punto de salir de sus hornos. Israel ya la posee y no dejará que nadie le haga la competencia “desleal”, esgrimiendo razones de seguridad nacional e incluso de supervivencia. Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU e Israel decidieron el boicot al petróleo iraní (algunos países han bloqueado cuentas bancarias de Irán). El panorama es preocupante. Irán amenaza con bloquear la vía marítima por donde transita el 70% del petróleo. Ya se han colocado en esos mares importantes barcos de guerra de los USA, Reino Unido y Francia, sin duda en coordinación con el Estado Mayor israelí. ¿Irán como objetivo? Los hechos parecen confirmarlo, aunque de momento se trate de esa primera fase de “presiones” para llegar a una negociación. Los frentes se han diversificado (Siria, Irak con agitación de Al Qaeda y proyecto de división del país, e Irán) .Los movimientos apuntan la prioridad a Irán, lo que podría desencadenar efectos en cascada (abrir un proceso democrático en Irán, aislar a Hizbolá y a Hamás y reforzar a Israel en sus negociaciones con Líbano; con Jordania ya mantiene relaciones diplomáticas) en todas las direcciones, incluyendo el Mediterráneo y sentando en la mesa de decisiones a Rusia y a China. Sobre las modalidades de ataque a Irán queda abierto un amplio abanico de probabilidades, incluso la guerra tecnológica combinada con algún que otro bombardeo puntual para destruir únicamente las plantas nucleares en la espera idílica de que, al mismo tiempo, se produzca una insurrección popular que pida democracia y “primavera persa”. Esto último es la gran incógnita ya que puede darse el efecto contrario: unidad nacional contra el “enemigo exterior”. Así pues, “Irán como objetivo de guerra” debe plantear divisiones entre los estrategas políticos y militares, entre Israel y Estados Unidos. ¿Habrá guerra liderada por los Estados Unidos ante de las elecciones presidenciales? ¿Atacará Israel y arrastrará a sus principales aliados en una guerra que es muy probable se sepa cómo comenzar pero que se ignoran sus múltiples consecuencias en todo el Medio y Próximo Oriente? De haber guerra, no será nuclear.
No es de esperar, en tal supuesto bélico, una reacción desorbitada en los países del norte de África ocupados en sus transiciones democráticas con gobiernos islámicos que más bien miran al “modelo turco” (Egipto, Libia, Túnez y Marruecos, quedando Argelia como neutral) con enormes tareas de reconstrucción nacional, de cohesión social y de desarrollo económico, en particular el turismo. Además, esos países son de obediencia suní lo que en nada facilita la solidaridad con el Irán chií.
Cierto es que a río revuelto, ganancia de pescadores: los grupos terroristas y sobre todo Al Qaeda pueden intentar agitar en Europa y en los Estados Unidos. Pero se dirá que son “efectos colaterales”. En Mali, país democrático por excelencia en el África subsahariana, el norte desértico está volviendo a ser ocupado y atacado sistemáticamente por grupos de tuareg armados hasta los dientes, incluso con armamento pesado, por armas encontradas en el caos incontrolable de la que fue guerra de Libia. Mi amigo y ex ministro de Estado del primer gobierno democrático de Mali, Baba A. Haidara, que en la década de los 80 firmó la paz con los tuareg, debe estar muy inquieto y, a ciencia cierta, apesadumbrado. Los dos cooperantes españoles que llevó Al Qaeda-Magreb a esa zona, también
Comentarios:
Pakistan, que tiene bombas atomicas, nunca fue considerada por Israel como un "peligro existencial" dado que nunca amenazo con utilizar ese arma para "borrar a Israel".
Dado que Turquia, A. Saudita, Kuwait, etc no tienen bombas atomicas, no existe ninguna excusa para la busqueda de ellas por parte de Iran, salvo si pretende amenazar- utilizarlas en contra de Israel.
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Francisco J. Carrillo
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