Desafío nuclear y viejos conflictos
03.10.07 @ 17:37:23. Archivado en Artículos en Diario Sur
¿Adónde llevará al mundo la opción nuclear generalizada como fuente de energía que puede convertirse también en arma de destrucción de la humanidad? Siempre nos quedará una duda, que el gran especialista español en energía solar (malagueño por demás), que es el profesor Antonio Luque, podría ayudarnos a despejar.
HACE apenas unos días sobrevolaba, una vez más, las tierras del Islam. Ya perdí la cuenta de los despegues y de los aterrizajes envueltos en tormentas de arena o en sol abrasador. Al llegar a un aeropuerto (¿para qué dar santo y seña si de nada sirven hoy?), dos personas, Mahmud y Omar, por orden alfabético que era también el jerárquico, me dieron los habituales ósculos de paz.
El primero me dijo, supongo en son de sorna de no muy buen gusto: siempre llegas después de haberse marchado Solana y siempre precedes a Condi Rice. No presté la menor atención a esas palabras sin sentido alguno.
No soy noticia. Nunca lo fui salvo en tres o cuatro ocasiones en donde la perfidia amistosa y condescendiente de los otros hizo posible que saltara mi nombre a los teletipos. (Aunque siempre reivindico haber sido el primer español, hace ya un montón de años, al que le publicaron en honrosa casa editorial el primer libro con el que se introdujo (y se descubrió) en la península ibérica la cuestión palestina, incitado y prologado por ese gran arabista e intelectual de cuando había intelectuales que fue Maxime Rodinson).
Pero la pareja que me recibía en el aeropuerto insistía en considerarme como «un mediador más» que, según ellos, llevaría el agua a su molino lo que implicaba de entrada que no sabían muy bien lo que es un trabajo de mediación. Una vez me atreví a dar una brevísima definición del 'mediador de conflictos': el que busca el consenso entre verdugos y víctimas en un proceso en donde se suelen intercambiar papeles y roles a condición de que no vuelva a llegar la sangre al río.
En el Oriente Próximo solamente hay una salida: la paz ahora, la paz ya. Incluso llegué a oir de persona autorizada: «Pronto (que en política puede ser un vocablo intemporal) Mahmud Abbas abrirá despacho en Jerusalén-Este», lo que implicaría la creación del Estado de Palestina. En toda la región árabo-mediterránea se constata una multitud de fuegos sostenidos. Eso ya lo sabemos. Como también sabemos que muy pocos tienen la osadía de pronunciarse en favor de que el petróleo iraquí sea para los iraquíes. ¿Qué ha sido de los hidrocarburos de Irak?
Se emite la crónica cotidiana del número de muertos, estimación hecha muy a la ligera, porque hay más de los anunciados. Se especula muchísimo y se ignora mucho más. Hace ya meses que en estas mismas páginas dejé entrever la hipótesis (para mi era una certeza) de que Israel negociaba con Siria y con Irán cuando todavía el presidente Bush abrigaba el escenario de un ataque militar contra Damasco y contra Teherán.
Pues bien, sentados están ya en sendas mesas de negociación 'bilateral' israelíes y sirios, israelíes e iraníes. En temas tan serios, Israel no se dejó presionar por el gobierno estadounidense. Israel forma parte del 'club atómico' e Irán, casi casi, a no ser que ya haya conseguido elaborar el primer prototipo de bomba atómica persa. Israel sabe que Siria es un contrapeso en los equilibrios de la región, no solamente en relación con Irán sino también con Irak. Lo es también como importante dique de contención para frenar la expansión de Al Qaeda.
Por su parte, Irán también detesta a Ben Laden y a sus kamikazes. Pero lo que más le interesa a Israel en relación con Siria, es que 'neutralice' al Hizbolá libanés (el precio podría ser, de nuevo, el control de el Líbano por Siria, ya que el verdadero ejército organizado en el País de los Cedros es el del movimiento Hiezbolá), y que corte el suministro (mensaje para Siria e Irán) de armas al Hamás palestino hoy parapetado en la banda de Gaza.
Tampoco es descartable que los israelíes mantengan conversaciones 'secretas' con los dirigentes del Hamás.
Todos los esfuerzos se concentran en estos momentos en la creación de un Estado palestino: muchos 'mediadores' o 'intermediarios' internacionales: el 'cuarteto', lo que no impide las 'acciones por libre' de Putin, Javier Solana, Ban ki Mon, Condoleza Rice, Tony Blair con mejor imagen para Israel por sus buenas relaciones con Bush que para los árabes, sin duda la secretísima diplomacia vaticana está y no está presente, sin olvidar al ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, con buenas entradas en el Líbano, y al ministro español Miguel Angel Moratinos, probablemente el mejor conocedor de todas y cada una de las sensibilidades que se mueven en el ajedrez del Próximo Oriente.
Israel, con Bush y Blair, están apostando a fondo a la carta del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, en Cisjordania, en contra del llamado secesionista gobierno 'también legal' de Hamás en Gaza, al que Israel se ha 'aproximado' en conversaciones puntuales. La apuesta (como si de un casino se tratase) es de acelerar el Estado de Palestina en Cisjordania, intentando no aislar a Hamás en Gaza.
Según el modesto entender del que este artículo suscribe y que sigue este tema (y no precisamente desde una mesa de despacho de cualquier Gran Vía) desde 1964, proceder a un 'nuevo reparto' de Palestina, es decir, escindirla, abriría otro largo periodo de inestabilidad regional. Palestina, grosso modo, está integrada por Cisjordania, la banda de Gaza y, dato este último esencial para la paz, Jerusalén-Este como capital del nuevo Estado de Palestina.
Cualquier otra fórmula, como la del 'divide y vencerás' que ya no presenta validez operativa, llevaría a que toda Palestina arda en llamas y terminaría haciendo que Hamás caiga como fruta madura en los brazos de Al Qaeda (lo que también podría ocurrir con Hizbolá, si Siria pacta con Israel, a espaldas de Hizbolá, una nueva distribución de los poderes hegemónicos en la región con Damasco como potencia regional). Toda operación estatal palestina sin Hamás será un gran error estratégico. Y toda paz en el Oriente Próximo sin Hizbolá, también.
Los análisis cada vez son menos abundantes y las percepciones demasiado marcadas por la inmediatez. De ahí las enormes dificultades para, simplemente, comprender los acontecimientos en Palestina y en el arco arabo-musulmán mediterráneo, esa área cultural del mundo que dicen fué cuna de grandes civilizaciones y de tres creencias guiadas por un Libro.
Nosotros mutamos con el tiempo. Y nos sorprendemos al descubrir que, tras la liberación por Kadafi de las enfermeras búlgaras y el médico palestino, hay una inconmensurable contrapartida: Francia, según todos los indicios, transferirá tecnología nuclear a Libia como también desea hacerlo a Marruecos (y lo desearía en un Líbano estabilizado).
Es el gran mercado del siglo XXI: la energía nuclear, en donde Francia entra en competición, diría feroz, con los Estados Unidos que tienen a todos, digo bien a todos los países del Mediterráneo (con la excepción momentánea de Siria, pero Israel lo está arreglando), como aliados de alta prioridad, cual es el caso de Argelia (petróleo y gas), así que Jordania, Turquía, Marruecos, Túnez, Libia (petróleo en abundancia), Egipto... Por su parte, Irán sigue adelante con el enriquecimiento del uranio.
India y Pakistán, ambos miembros del 'club atómico' también podrían 'exportar' tecno-conocimientos... (Me decía uno de mis interlocutores musulmanes pero visceralmente anti-islamista: ¿qué ocurriría si los generales islamistas camuflados en el ejército paquistaní dan un golpe de Estado y se hacen con el poder, incluído naturalmente el atómico? La opción 'energía nuclear' para el desarrollo ya no hay quien la pare. América Latina no será una excepción, ni algunos paises africanos -al igual que los arabo-musulmanes- como Nigeria, Sudáfrica, Gabón....
¿Adónde llevará al mundo la opción nuclear generalizada como fuente de energía que puede convertirse también en arma de destrucción de la humanidad? Siempre nos quedará una duda, que el gran especialista español en energía solar (malagueño por demás -hagamos un poquito de localismo- y amigo), que es el profesor Antonio Luque, podría ayudarnos a despejar: ¿Por qué el mundo es tan timorato, sobre todo en esas zonas tan soleadas, en relación con la generalización de la energía solar como fuente energética de desarrollo?
Tengo para mí una respuesta pragmática pero no menos inquietante: el control del comercio internacional de la energía nuclear genera uno de los mayores beneficios estratégicos en el planeta Tierra, al tiempo que está modelando un nuevo equilibro de las ya 'grandes potencias nucleares' con sus 'satélites depositarios de energía nuclear'.
Estamos pues ante una nueva distribución de zonas de influencia político-comercial y militar, con un fuerte contenido estratégico. Sin duda, ya estamos situados ante los nuevos resortes de un equilibrio al que se dió luz verde para su generalización a través de la venta llave en manos de plantas de energía nuclear productoras de electricidad hoy, de bombas atómicas mañana.
Una gran parte de los movimientos de las potencias intermedias y de las superpotencias atómicas (incluída la orientación de los procesos de globalización y la resolución o no resolución de conflictos) está movida o condicionada por el nuevo mercado de 'lo nuclear' que no tardará en descabellar a las zigzagueantes políticas de algunos paises miembros del cartel del petróleo.
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En este ultimo caso (parte de ella) como ve usted la separacion de las distintas partes.
Atte. Zamir Shimshon.
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Francisco J. Carrillo
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