Ok Google – Cómo adaptarse a la búsqueda por voz

Hola de nuevo, esta vez un poco más tarde de lo habitual. Enero ha sido un mes ajetreado y con mucha planificación para este año.

Retomo el tema de la búsqueda por voz: Actualmente es uno de los campos en crecimiento según las previsiones realizadas para SEO en 2017.

Los orígenes de la búsqueda por voz

Google desarrolló su producto de búsqueda por voz en 2008, pero no fue hasta 2011, momento en el que apareció Siri (de la mano de Apple) cuando realmente este tipo de búsqueda se empezó a tomar en serio.

Estos primeros momentos fueron horribles, sólo servían búsquedas en inglés, no se reconocía bien la voz, tardaban más al tener terminales bastante antiguos y de bajo rendimiento.

El despegue de los móviles

El verdadero despegue de la búsqueda por voz viene de la mano del aumento considerable del consumo de internet vía dispositivo móvil. De hecho, a mediados del año pasado Google confirmó que el 20% de las búsquedas realizadas desde estos dispositivos es por voz.

¿Por qué utilizamos cada vez más este tipo de búsqueda? Muchas veces no tenemos las manos libres, otras nos da pereza escribir o escribimos muy lentamente. Quien no ha tenido que contestar un chat mientras andaba… Pararse a escribir no es una opción, por lo que grabamos el mensaje.

Además, cuando hacemos una búsqueda por voz no tendemos a ahorrar palabras, de modo que utilizamos queries ligeramente diferentes.

Entonces…¿Cómo optimizamos las webs para la búsqueda por voz?

Lo primero es tener un sitio web bueno para móviles, que cargue correctamente, que se vea y que se use bien.

Además, Google ha realizado múltiples actualizaciones desde el 2008, pero la que nos importa aquí es la actualización Hummingbird. Desde esta actualización el contexto de la búsqueda empieza a formar parte de la propia búsqueda.

Dentro de ese contexto, la estructuración del contenido y toda la ayuda semántica que podamos ofrecer (rich snippets) son claves, del mismo modo que las queries o búsquedas ahora son diferentes: Pasamos de hablar en idioma google a utilizar frases completas y semánticamente correctas.

Esto se traduce en responder preguntas y empezar a utilizar múltiples términos long tail.

Para ver un ejemplo, podéis utilizar la herramienta Hypersuggest en la pestaña W-Questions (la última de la derecha).

Configurando bien la herramienta (idioma, país y las preguntas) podéis obtener múltiples preguntas que actualmente se hacen en Google y por lo tanto al responderlas podréis estar optando a una optimización natural valorada por google y perfecta para la búsqueda por voz.

Esto lo debemos añadir a la estrategia SEO y de contenidos que hayamos estado desplegando de modo que sea un plus para nuestros usuarios y por otro lado dando una segunda vida a nuestro contenido confeccionado con el mayor mimo posible.

 Dentro de poco un experimento con todo este proceso explicado paso a paso.

¡Hasta pronto!

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Velocidad de carga, los factores olvidados

Esta entrada está basada en un estudio muy reciente de Neil Patel sobre 143.827 URLs, es decir, es un estudio complejo pero bastante ilustrativo sobre factores que normalmente no miramos y pueden marcar la diferencia.

La velocidad de carga importa

Si, eso está más que claro, hace tiempo que nos bombardean con la velocidad de carga y si sois usuarios de WordPress veréis que existen multitud de plus instituciones orientados a bajarla.

Además, la tendencia a cargar rápido, las AMP pages y muchas otras actualizaciones de Google están orientadas a la velocidad.

Qué sabemos sobre la velocidad de carga

Además de ser un factor importante, también es un factor de incremento de las conversiones, algo a tener muy en cuenta.

Pero al bucear un poco en la herramienta de Google sobre la velocidad de carga (PageSpeed Insights) vemos como el tema se complica por segundos sin llegar a darnos una pista para poder actuar sobre nuestra web.

Dentro de la velocidad de carga hay otros parámetros como son sobre todo los plug-ins (cantidad instalados y activos), el tamaño de las imagenes, el cacheo de página, el tiempo de respuesta del servidor, el tiempo del primer Byte (TTFB), ratios de renderizado, la ubicación del servidor donde se aloja nuestra web, el tiempo de DNS, las descargas paralelas (desde más de un host), la codificación de las cabeceras, el contenido estático, la compresión o vinificación de código, las redirecciones y otros muchos pequeños factores.

Hay webs como por ejemplo Varvy.com donde se muestran montones de soluciones y explicaciones para este tipo de situaciones.

Cómo se ha hecho el estudio

El estudio se ha basado en 5 métricas después de analizar todos los datos de todas las URLs, y estas son:

  • Tiempo de primer byte (TTFB): Cuando nuestro navegador obtiene una URL, envía un mensaje al servidor preguntando por el documento HTML en esa URL. Esto mide la cantidad de tiempo que el primer bit de una página web se envía a nuestro navegador. Si esta medida es rápida, indicará que el resto de la página cargará pronto.
  • Visualización completa: Esto ocurre cuando la renderización del sitio ha acabado y el sitio web es totalmente visible para el usuario.
  • Documento completo: Aunque el sitio web sea visible completamente, existen operaciones por detrás (en el fondo o en background) que añaden funcionalidad es a la página. Una vez se descargan todos estos scripts, el servidor indica que el HTML se ha cargado completamente. Esto es lo que habitualmente nos ofrecen las herramientas online y lo que se conoce por tiempo de carga.
  • Totalmente cargado: Una vez el documento HTML ha completado su descarga en nuestro navegador, el código asíncrono comienza a funcionar y empieza a cargar más elementos. Esto no estorba al usuario que ya ha podido empezar a navegar por la página, por lo que no se considera dentro del tiempo de carga. Esta métrica se mide cuando toda la actividad de carga de la web ha parado por 2 segundos.
  • Número de peticiones de archivos: Cuando el sitio web se ha cargado, todavía quedan por cargar archivos como CSS, JS o imágenes.

Para poder hacer el test necesitamos una web que en este caso nos ha “prestado” un amigo cercano (gracias Alex) al ser un sitio relativamente nuevo y destinado a pruebas, el sitio web es relativo a juguetes de la patrulla canina (si sois padres sabréis de qué hablo). Y por otro lado, necesitaremos la herramienta de medida de tiempos, que en esta ocasión es webpagetest.org.

Para el estudio se recolectaron los datos de resultados sobre Chrome ejecutado en windows con una resolución de 1024×768 (desktop). Se generaron 5.000 palabras clave con un volumen mínimo de 10 búsquedas mensuales y se tomaron los primeros 30 resultados de Google para tomar todas las URLs del estudio. Se necesitaron dos días en 100 servidores virtuales de Amazon (AWS) para poder realizar el test.

Resultados del estudio

Se confirma del resultado que una web más rápida en cuestión de carga está correlacionada con rankings más altos en Google, pero ahora viene lo interesante: En el estudio se ha encontrado que a partir de la posición 6, las webs son de media un 20% más lentas que la URL de la posición 1.

 

Además, si se mejora el tiempo de visualización y de documento completo se contribuye directamente a mejorar la posición en los SERPs.

Pero la mayor correlación del estudio se encuentra en el tiempo de primer byte, es decir, esta métrica si que está correlada perfectamente con los puestos 1º, 2º y 3º.

Los datos medios de todas las métricas estudiadas son los siguientes:

 

De modo que nos podamos hacer una idea de los tiempos que deben cumplir nuestras webs.

Haciendo un poco de historia

Inicialmente, Google si podría haber considerado una métrica simple como el TTFB, pero actualmente y por lo que se desprende de este estudio, el tiempo de documento completo y tiempo de visualización son las variables que pueden cambiar el comportamiento y mejorar los rankings.

Aún así, el TTFB es uno de los factores que continúa siendo más fuerte a la hora de que Google tome nuestra web como una web rápida y tiene un impacto similar al de variables menos significativas o de menor correlación como son las otras dos variables vistas significativas (documento completo y tiempo de visualización).

Por lo que como conclusión y sabiendo que podemos actuar sobre el TTFB directamente mejorando así nuestra web, vamos a intentar dar unas pautas para mejorar en TTFB.

Manos a la obra, ¿cómo mejoramos nuestro TTFB?

Pues lo primero es meter nuestra web en la herramienta webpagetest.org desde el servidor más cercano a nuestra posición. En los resultados del test veremos lo siguiente:

Se puede comprobar como el TTFB (o tiempo para el primer Byte) es de 1,433 segundos.

Lo importante aquí es saber si necesitamos o no hacer mejoras según nuestros datos, en este caso:

Estamos en el 4º escalón, no en el último pero lo que está claro es que no estamos bien.

Lo que podemos hacer para mejorar (puedes pasar esta lista a tu desarrollador) es aplicar unas cuantas o todos estos pasos:

1. Usar un CDN
2. Optimización de código de aplicación
3. Optimizar las llamadas a bases de datos
4. Reducir el número de peticiones HTTP
5. Asegurar un tiempo rápido de respuesta del servidor
6. Utilizar un método de cacheo RFPL (responde first, process later)

En nuestro caso y al ser una web en wordpress, le comenté a Alex poner en marcha el CDN de imágenes gratuito del plus in Jetpack (photon) y el plugin de cacheo W3 Total Cache con unas cuantas configuraciones propias.

Después de aplicar la solución propuesta, tenemos una respuesta como sigue:

0.256 segundos, no está nada mal, por encima de la media y lo que da una oportunidad para aparecer en primera página.

El procedimiento a seguir para cada página que queramos posicionar sería testar cada landing y compararlas con las de los competidores para asegurarnos que en cuestión de velocidad de carga estamos dentro de los márgenes que nos permitan estar pujando por las primeras plazas.

Si nuestro site se basa en un CMS (content manager system) no haría falta que mirásemos todas las páginas, pero mirarlas individualmente nos puede desvelar alguna que otra sorpresa.

A modo de resumen

La velocidad importa, pero es un factor entre muchos otros. Lo que si es importante es saber que si no cumplimos unos mínimos, nuestra página se va a ver relegada a posiciones mucho más bajas.

Lo importante es entrar dentro de la media del sector en cuestión de velocidad y no dejarlo de lado, ir mejorando el resto de factores de posicionamiento mientras la velocidad se va mejorando paulatinamente.

Por eso es importante intentar optimizar el TTFB primero en vez de luchar por todas las variables, lo que no asumirá en una espiral de esfuerzo con poca recompensa.

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Y lo que nos trajo el social media en 2016

De nuevo y por cerrar un poco el ciclo del anterior post, voy a comentar también los cambios que trajo este año (y que puede que sean tendencia) en las redes sociales.

Video en directo

Las aplicaciones como Periscope que nos permitían hacer un streaming de vídeo en twitter y poder así transmitir en directo además de guardar el contenido ya han levantado el vuelo.

Como siempre, los primeros en hacerles caso a todas estas nuevas técnicas son los especialistas en marketing. De hecho, Alex Navarro dentro de su iniciativa Quondos junto al resto de profesores implicados han realizado 100 periscopes que puedes ver de forma gratuita con formación en diversas especialidades del marketing online.

Estamos acostumbrados a los periscope de los famosos o de los deportistas, pero si buscáis un poco podéis ver vídeos de zonas que os interesa conocer o que tenéis curiosidad por ir como turistas.

El vídeo en Facebook

El vídeo, hablando en general, es una de las vías de obtención de tráfico más importantes ya que actualmente no está demasiado explotado en España y Youtube no deja de ser el 2º buscador con más tráfico actualmente.

Por otro lado, Facebook continúa siendo una de las fuentes de tráfico también a tener en cuenta y una de las herramientas predilectas para formar y mantener una comunidad.

Si juntamos las dos cosas tenemos un montón de posibilidades que se nos abren, desde mostrar el estado actual del tiempo para animar a que los potenciales usuarios nos visiten, dar una noticia en directo, ofrecer un producto en exclusiva, la verdad es que podemos hacer casi todo lo que se nos ocurra.

Esta apuesta de Facebook viene de sus propios estudios en los que augura que en el 2020 un 75% de los datos consumidos en movil serán vídeo.

Los Chatbots

Como ya comenté en el anterior post los chatbots han llegado para quedarse. Aquí me quiero centrar en Facebook y cómo su anuncio sobre que admitía chatbots desarrollados específicamente para su plataforma Facebook Messenger ha hecho que actualmente haya más de 11.000 de diversa índole: Desde bots para atención al cliente y envíos a bots para pedidos y muchos más.

Las empresas ven en estos programas de IA un alivio a su departamento de atención al cliente y según se vayan desarrollando y aunque sea un programa al otro lado se irán haciendo más y más eficaces.

Contenido que desaparece

Cada vez somos más conscientes de lo que internet y las redes sociales almacenan de nosotros. Aunque todavía no estamos muy versados en administrar la privacidad de nuestras redes sobre qué y con quién queremos compartir cosas, cada vez nos damos más cuenta de que no es bueno que todo se quede almacenado en un sitio ajeno a nosotros y que casi todos los años cambia las condiciones de privacidad (que nunca nos leemos) haciendo que las aceptemos sin mirar sin dejarnos acceder a lo que ya habíamos almacenado antes.

Es por estas razones por las que las redes sociales en las que desaparece el contenido una vez se consume están triunfando. Del mismo modo que la encriptación de los mensajes hace o aparenta que la comunicación es privada, el que un mensaje desaparezca hace que no nos pueda “poner en un compromiso” más adelante dejándolo todo donde debe estar… en el ámbito privado.

Snapchat y su crecimiento este año es uno de los ejemplos de este tipo de redes que están triunfando.

Espero que os haya gustado, ¡muchas gracias por llegar hasta el final!

 

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Tendencias SEO para 2017

Lo primero es lo primero: Me llamo Carlos, y retomo la labor del blog que comenzó Ernesto para seguir dando respuestas a preguntas que hagáis o para contar los problemas y retos a los que nos enfrentamos en el marketing digital. Podéis saber más de mi en la página Sobre Mi.

En este post vamos a ver lo que a muchos SEOs les encanta hacer cuando acaba el año: Predicciones.

Este tipo de post sirve para orientar (y desorientar en su mayoría) a directores de marketing, propietarios de negocios con una web y todos los que se adentran a formar parte de este maremagnum y necesitan que su web funcione.
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La clave de la comunicación online en la que quizás no habías reparado

El público no lee igual en Internet - Ernesto del Valle

 

El público no lee igual en Internet. Y esto no es una opinión. Es un hecho científicamente demostrado, cuyas consecuencias no podemos obviar.

¿Estamos haciendo lo suficiente al respecto?

Si la gente lee de otra manera, hay que escribir de otra manera

Lo cierto es que el público en Internet no lee, “escanea” (conclusión literal a la que llegó el investigador de la usabilidad Jakob Nielsen).

En cierto modo, esta lectura casquivana era ya característica en el lector de prensa de toda la vida, mucho antes de Internet. Bien saben los periodistas que la mayoría de la gente solo lee los titulares y destacados. En la Red, esta pauta de conducta es llevada al extremo.

En este otro artículo explico con detalle por qué la gente lee de manera diferente en Internet (con enlaces a diversos estudios): Cómo escribir para Internet (I)

La herencia maldita de la imprenta

En la Edad Media, los copistas se preocupaban por la forma. Sus páginas eran obras de arte, concebidas no solo para la transmisión del conocimiento, sino también para el deleite visual. Aquellos esforzados guardianes de la cultura, o de lo poco que quedaba de ella, entendieron que para llegar al corazón del lector, la forma era importante. Para ellos, el texto cumplía más funciones que la mera codificación del lenguaje.

…La invención de la imprenta acabó con todo esto. La máquina de escribir y la impresora matricial, remataron la faena.

Por desgracia, aún hoy seguimos presentando nuestros textos con criterios decimonónicos.

La herencia y la educación (no renovada) pesan. Pesan mucho.

¿Acceder al conocimiento implica sacrificio?

Nos han acostumbrado a “digerir” interminables bloques macizos de texto como peaje de acceso al conocimiento. Cuando somos niños, nos disimulan el puré con tropezones, añadiendo muchas ilustraciones al engrudo.

Sin embargo, Internet ha puesto por fin el dedo en la llaga. Ahora el lector sabe que hay otra forma hacer las cosas.

El lector digital exige más por menos esfuerzo, porque puede y debe hacerlo.

Internet no es una transposición virtual del papel

Hacer en una pantalla de ordenador o dispositivo móvil lo mismo que en un papel es un sacrilegio. Reproducir en un soporte virtual los limitados esquemas de comunicación que teníamos disponibles en los medios físicos es como encender puros con billetes de 500 Euros.

Los códigos de comunicación han cambiado. La tolerancia del lector es menor; sus hábitos son diferentes. El canal, es otro.

Lo cierto es que necesitamos aprender a presentar la información escrita en Internet, empezando por la manera como el autor organiza las ideas, continuando con las decisiones estilísticas y terminando por la estructura formal del texto.

A estas alturas, este debate debería estar superado (y de hecho en algunos contextos lo está), pero creo que nos queda mucho camino por recorrer.

Hace muchos años, me dijo un profesor:

“No se demuestra más rigor, más creatividad, ni más talento, por escribir párrafos de 20 frases repletas de subordinadas. Si escribes como Kant, nadie te leerá, y además, no eres Kant.”

Si esta frase ya era cierta hace 15 años, hoy, con mi tablet en la mano, puedo asegurar que es endiabladamente certera. Por eso, prefiero escribir con:

  • Frases cortas
  • Párrafos de una idea
  • Abundantes epígrafes
  • Listas de puntos
  • Destacados ex profeso

Además, mira, te pongo un emoticono 😉

Conclusión

Estoy convencido de que el texto jugará un papel diferente, más rico, en la comunicación del futuro. La imagen no será su rival, sino su mejor aliada.

Veremos en años venideros textos más destilados, más esenciales, más estructurados, más eficaces, más puros…

Borges nunca escribió una novela porque afirmaba que no hacían falta tantas páginas para contar una historia.

A Borges le habría gustado ver lo que está por venir. A muchos maestros del circunloquio y a algunos profesionales que piensan que los aspectos formales son tarea de otros, no les gustará.

Gracias por leer hasta aquí. Espero que esta humilde aportación te haya dado algunas ideas útiles. Déjame tu opinión, y si crees que estas reflexiones merecen la pena, usa los botones sociales para compartir.

Nos vemos en la Red 🙂

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Por qué algunas empresas sacan partido a las redes sociales y otras no

Por qué algunas empresas sacan partido a las redes sociales y otras no - Ernesto del Valle

 

Las decisiones de la PYME española en materia de inversión en medios sociales suele estar condicionada por la búsqueda de resultados inmediatos y fácilmente medibles, expresados en forma de ventas.

¿Tiene sentido? Sí y no.

La clave está en el tráfico

Vender a través de la Redes Sociales no es vender “en” las redes sociales.

Las empresas que ya han aprendido las reglas del juego, bien sea por propia experiencia o por la intervención de agencias especializadas y consultores, lo saben:

Las redes sociales NO son el lugar donde vendes, sino el espacio desde donde diriges tráfico, físico o virtual, al lugar donde SÍ vendes.

Por otra parte, no debemos olvidar los objetivos de branding (comunicación de marca). Aunque a muchas medianas y pequeñas empresas les cueste “verlo”, lo cierto es que:

El hecho de que un potencial cliente conozca y valore una marca HOY es el primer paso para conseguir una venta MAÑANA.

Muchas empresas, agobiadas por la crisis, toman decisiones como si no hubiera “un mañana”.

Medir y medir

Desde un punto de vista analítico, el verdadero problema está en la dificultad para poner en relación directa el conocimiento de la oferta por parte del cliente con la decisión de compra.

Cuando un cliente acude a un espacio físico a comprar, ¿cómo saber si lo ha hecho gracias a la información que ha visto en Internet? ¿Cómo saber si un cliente te elige a ti y no a otro gracias a tu inversión en tu marca?

Estos dilemas no son nuevos; hace más de un siglo que son el caballo de batalla de las agencias de publicidad, especialmente de aquellas especializadas en empresas pequeñas y medianas.

Montar una estrategia analítica sólida y pensar “2.0”

Con una analítica bien montada, es posible saber cuántas visitas procedentes de las redes sociales “convierten” en la web de una empresa (compran o se registran, según el caso).

Otra forma de “medir” eficazmente el retorno, y de paso incrementar las ventas, es la publicación de ofertas (sólo en las redes sociales), ya sea para espacios físicos u online. Una vez lanzada la oferta limitada al canal, es fácil medir. Por ejemplo: ¿cuánta gente acude reclamando una oferta publicada solo en Facebook?

Por otro lado, es obvio que la publicación aislada de ofertas “light” no funciona. Para movilizar a la audiencia se requiere un determinado nivel de constancia y una agresividad que, en muchos casos, no son compatibles con la “cultura” de la empresa tradicional.

Por poner un ejemplo práctico de comunicación orientada a tráfico que convierte, mira la página de Facebook de la popular web “El Armario de la Tele”.

Las promociones funcionan

Según un estudio de IAB Spain reciente (V Estudio Anual de Redes Sociales), el 77% de los usuarios afirman seguir a las marcas en las redes sociales para estar al tanto de descuentos y promociones.

De hecho, en mi sector es sabido que hay auténticos profesionales cazadores de ofertas y cupones. Un hobby muy rentable 😉

En algunos comercios de jóvenes emprendedores (sí, esos con la mentalidad adecuada), se pregunta a los clientes, cuando están pagando en la caja, cosas como estas: “¿Cómo nos conociste? ¿Nos sigues en Internet? ¿Nos dejas tu correo para que te avisemos de las ofertas?”.

Hay muchas empresas que, por falta de metodología analítica, no son conscientes de todo lo bueno que les trae, o les podría traer, Internet. A veces, es tan sencillo como preguntar y ser un poco más proactivos.

Google Places

El servicio “Places” de Google, un gran desconocido del pequeño (y no tan pequeño) comerciante español, ha tenido un impacto muy apreciable en las ventas de muchos negocios.

Salir en los resultados de Google y de Google Maps cuando alguien busca en tu zona los productos o servicios que vendes, no es un asunto baladí. Es un “must” absoluto. Sin embargo, por sorprendente que parezca, pocos emprendedores saben que pueden (y hasta cierto punto “deben”) inscribir su negocio local en Google Places.

No basta con publicar “gratis” en el muro de Facebook

Publicando los contenidos y ofertas en su muro de Facebook, las empresas solo llegan a un pequeño porcentaje (cada vez menor) de los seguidores. Hay estudios que afirman que, de media, ese porcentaje ya es de solo el 6% (Facebook Zero: Considering Life After the Demise of Organic Reach – social@Ogilvy).

Esto significa que para llegar a audiencias amplias y segmentadas con una estrategia específica en Facebook, hay que invertir en soluciones “de pago”. La mayoría de las empresas con presencia en las redes sociales, no lo hacen.

Conclusión

¡Formación e información!

Falta formación digital en PYME española. Hay numerosas excepciones, por supuesto… Y claro, esas excepciones, por el hecho de serlo, juegan con ventaja 😉

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¿La mejor titulación? “Licenciado en Actitud”

Ernesto del Valle - Formación y nuevas tecnologías - La actitud es lo que cuenta

¿Qué es lo que más valoran los líderes en un colaborador? Cuando un joven no tiene experiencia, ¿qué le convierte en candidato a tener su oportunidad? En una sociedad que rinde culto al talento, ¿aún valoramos en su justa medida la “actitud”?

Lo que realmente espera un líder de su equipo

Los grandes triunfadores de nuestro tiempo, en los negocios, en la investigación y en las artes, a menudo restan importancia a sus propios méritos y ensalzan el valor de sus colaboradores.

Este gesto de modestia, frecuente en entrevistas y casi obligado en ceremonias de entrega de premios, suele tener sus propios códigos. Hace tiempo me propuse descubrirlos, y en el camino me llevé alguna que otra sorpresa.

Te propongo un  ejercicio:

La próxima vez que veas a un prohombre ensalzando a su equipo, presta atención a sus elogios. ¿De qué tipo son? ¿qué palabras escoge y qué palabras evita? Observarás, como yo lo he hecho, que en la mayoría de los casos lo que alaba son características relacionadas con la actitud y los valores.

A todo colaborador se le supone que sabe hacer su trabajo; a todo aprendiz, se le supone que aprenderá; es la actitud lo que realmente marca la diferencia, porque…

…La actitud crea vínculos en el terreno de las emociones.

La pasión no se enseña ni se aprende

La primera vez que me propuse estudiar cómo los líderes elogian a sus equipos, lo hice con una idea preconcebida: esperaba escuchar y leer alabanzas relacionadas con el talento. Me equivoqué. Los elogios que encontré con más frecuencia hablaban de:

“Entrega”, “pasión”, “fidelidad”…

Donald Trump dejó muy bien definida esta visión en una de sus frases más citadas:

“Solo trabajo con los mejores, no se trata de los mejores currículums sino de la actitud correcta” Donald Trump

Hace muchos años, uno de mis mejores maestros me dijo:

“A todo se aprende en esta vida, pero la actitud se tiene o no se tiene.”

La persona que pronunció esta frase me brindó una de las primeras oportunidades profesionales que tuve en mi carrera, cuando aún era muy joven y muy inexperto. Aunque por aquel entonces sabía incluso menos de lo que sé ahora, una actitud correcta bastó para merecer, a los ojos de mi mentor, la oportunidad que tanto necesitaba. Y es que:

Un buen líder se interesa por las personas, y no se deja impresionar por un CV caro.

El enfoque RRHH: actitud y empleo

Los mejores reclutadores suelen prestar una atención muy especial a determinados aspectos relacionados con la actitud del candidato. Siempre lo han hecho, pero desde que el mundo se ha vuelto más “social” y más “conectado”, han aparecido aspectos nuevos:

  • Actitud frente a las nuevas tecnologías
  • Actitud frente a la diversidad
  • Actitud en las relaciones dentro de estructuras muy horizontales (equipos poco jerarquizados)

En el entorno de las nuevas tecnologías, que es el que conozco bien, puedo asegurarte que el esquema básico en un proceso de selección sigue un modelo muy simple y muy directo, basado en el mix cualificación+actitud :

  • ¿Tiene experiencia el candidato en este trabajo? En caso negativo ¿tiene talento y base suficientes para aprender con un plazo y coste razonables?
  • ¿Tiene la actitud adecuada?

Atención a la clave “oculta” de este esquema de selección:

En torno a la cuestión “¿sabe hacer el trabajo?” hay cierto margen de maniobra; en torno la cuestión “¿tiene la actitud adecuada?”, no.

En el fondo esto tiene toda la lógica del mundo. En todas las actividades pioneras a lo largo de la historia, esta ha sido la norma:

Al pionero lo define su actitud, nadie es experto en ser pionero.

…Y para bien o para mal, las nuevas profesiones relacionadas con las nuevas tecnologías tienen aún un carácter pionero innegable: la mayoría no existían hace 10 años.

Si actúas como si algo fuera posible, acabará siéndolo

¿Estás de acuerdo con este epígrafe? Esa idea resume, más o menos, lo que muchos conocen como “el campo de distorsión de la realidad de Steve Jobs”.

Para hacer cosas que se creían imposibles, para alcanzar las metas más elevadas, hay que creer que es posible y actuar como si fuera posible. Un gran líder es capaz de crear el clima propicio para que su equipo participe de su visión hasta ese punto.

Cuando un equipo tiene pasión, se le nota por su actitud. Sin embargo, hay personas que se apasionan de manera natural, personas que se apasionan sólo si se dan las condiciones adecuadas (aquí entraría la mayoría de la gente) y personas que no se apasionan jamás. Estas últimas, de alguna forma, se sienten compelidas a poner distancia entre ellas y su trabajo, entre ellas y los demás.

No estoy cualificado para entender o explicar por qué hay personas incapaces de apasionarse o de involucrarse, cuál es el origen de este rasgo de su carácter, o si se puede corregir, pero de una cosa estoy seguro: existen. ¿Has conocido a alguna persona de este tipo?

Networking es Actitud

A los jóvenes norteamericanos se les enseña que “relacionarse con los demás y conocer gente” es un epígrafe irrenunciable en el check-list de cosas por las que se tienen que esforzar en esta vida para triunfar y ser felices, junto a otras como “comer sano y hacer ejercicio regularmente” o “leer”.

De hecho, socializarse más es uno de los típicos buenos propósitos para el nuevo año que después mucha gente (en países anglosajones) se lamenta de no haber cumplido.

Pocas cosas hay en la vida más beneficiosas para mejorar nuestra actitud que conocer gente y ver mundo. En el ámbito del empleo y de los negocios, crear y cultivar relaciones profesionales (¡y personales!) es la mejor manera de mantener nuestra actitud sana y lustrosa. No lo dudes:

El networking (crear redes de contactos profesionales) es una actividad que demuestra actitud y que crea actitud. Practícalo.

El efecto off-side

Con frecuencia he comprobado cómo las personas con peor actitud son víctimas del efecto “off-side” (fuera de juego).

No tengo claro si estar “fuera de onda” es consecuencia de una mala actitud, o si por el contrario es la causa. Tiendo a pensar más bien lo segundo. Veamos un ejemplo:

Conocí a un veterano del marketing que se vio desplazado de su empresa, hasta el punto de perder el empleo, a medida que los jóvenes del área online iban ganando terreno en la estrategia y el presupuesto de la marca.

Este veterano, escarmentado, finalmente se recicló profesionalmente para desempeñar funciones en marketing online. Sin embargo, en el terreno personal, seguía manifestando un rechazo visceral por las nuevas tecnologías, y en especial por las redes sociales.

Esta actitud es fácilmente detectable para los expertos en Recursos Humanos 2.0, y constituye una razón de peso para excluir a este veterano de los procesos de selección. Él se siente injustamente excluido, y ese sentimiento lo enroca aún más en su actitud negativa hacia el entorno en el que, paradójicamente, aspira a ganarse la vida.

Al final, se ha visto arrojado a un círculo vicioso del que no puede salir.

Una conclusión

Si quieres mejorar tu actitud profesional de manera natural y honesta (porque no se trata de impostarla), el mejor consejo de cuantos se ven por ahí, en mi opinión, es este:

Adquiere nuevos conocimientos y mantente a la última. Por esta vía, conseguirás múltiples beneficios que tendrán un impacto directo en tu actitud ante el trabajo y los desafíos. Por ejemplo, te sentirás más seguro de lo que haces y de lo que dices; te comunicarás mejor; serás más escuchado y tenido en cuenta, y al notarlo, tu actitud cambiará para adaptarse al nuevo escenario.

Cuando estás en primera línea, tu visión del mundo cambia y tu actitud lo refleja.

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Reinvención digital y ¿déficit de liderazgo?, en cifras

Ernesto del Valle - Liderar es dar ejemplo

En artículos anteriores he intentado demostrar con cifras y hechos que la empresa española está lejos de completar su reinvención digital, entre otras razones por falta de reciclaje profesional de equipos y directivos. En el artículo de hoy, recupero la cuestión con nuevos y reveladores datos.

Nuevos datos

Acabo de leer un excelente post de Elena Gómez del Pozuelo, presidenta de la Asociación Española de la Economía Digital y cofundadora de Womenalia, que reflexiona sobre la pregunta “¿Deben estar los Directivos en Redes Sociales?”. En él se cita un estudio publicado por websa100 donde se revela que:

  • Solo el 29% de los directivos del Ibex 35 tienen perfil en Linkedin
  • Solo el 4% de los directivos del Ibex 35 tienen perfil en Twitter
  • El 31% de estos perfiles están inactivos y el 6% abandonados

Poniendo la lupa en Twitter, vemos que según este estudio, de los 18 directivos con perfil sólo 3 mantienen su cuenta activa.

Como no podía ser de otra manera, la presidenta de Adigital termina su post con una elocuente invitación:

“Por tanto…Directivos: ¡acostumbraos a no tener barreras, ya va en el sueldo!” Elena Gómez del Pozuelo

Esto nos deja una imagen muy clara en lo relativo a la gran empresa, pero ¿qué sucede con el tejido empresarial español en general?

En la PYME ¿qué está pasando?

Bajemos un escalón. En un artículo anterior, veíamos como solo el 68% de las empresas españolas tienen web (y ya nos podemos imaginar lo que “cabe” en la respuesta “sí, mi empresa tiene web”). En el otro extremo teníamos a nuestros admirados amigos finlandeses, con un 91%.

No tengo datos sobre el número de directivos de PYME con cuenta activa en redes sociales (para comparar con el estudio sobre el IBEX35), pero sabemos que la mayoría de las empresas españolas con web manifiestan carecer por completo de empleados con conocimientos de marketing online.

No sabemos cómo de exigentes o de generosos fueron consigo mismos los encargados de responder a esta encuesta pero, incluso dando toda credibilidad al dato, parece claro que el panorama apunta a una urgente necesidad de formación y reciclaje profesional de equipos y cuadros ejecutivos de las PYME españolas.

Para llevar a tu equipo a la victoria, hay que dar ejemplo

En una de las escenas más celebradas de la película Invictus, emitida en TV en homenaje a Nelson Mandela estos días, el presidente de Sudáfrica (Morgan Freeman) pregunta al líder de su Selección de Rugby (Matt Damon) qué es lo que hace para liderar a su equipo. Con profunda humildad y grave convicción, Matt contesta en dos palabras que bien valen una nominación al Oscar:

“…dar ejemplo”.

Qué gran escena, y qué gran verdad.

Así que me tengo que preguntar, quizás a mi pesar:

¿Es posible que la actitud personal de un empresario hacia Internet, y en especial hacia las redes sociales, sea un freno a la digitalización de su empresa?

Creo que “dar ejemplo” es un obligación difícilmente cuestionable en un líder. ¿Estás de acuerdo? ¿Hasta dónde llega esa obligación? Sobre esto se podría debatir largo y tendido, con un buen café en la mano.

Una tarea más, una responsabilidad más

Algunos compañeros de mi oficio, apuntan que las redes sociales son “otra tarea a añadir a la lista”.

La siguiente frase resume, más o menos, una opinión que me compartieron recientemente en el curso de una animada cena:

“Para el ejecutivo, estar en las redes sociales es una tarea que no estaba en la lista que te vendieron cuando accediste al puesto, o cuando te sacaste el título, o cuando fundaste la empresa… Una tarea que, además, entraña riesgos. Una tarea que te deja expuesto.”

¡Que miedo! (lo digo sin ironía, a mí me resulta fácil opinar desde mi posición). Al respecto, solo puedo contestar una cosa:

¡Fórmate para superar ese desafío!

…Quizás acabes disfrutando de esa nueva tarea, como muchos lo hacen, o quizás la “sufras”. Puede que le cojas el gusto, o puede que la odies. Life is life. Pero no olvides esto:

Si eliges ponerte límites, perderás oportunidades; si eliges que otros vean por ti, no verás; si marcas a los demás un camino, pero tú te vas por otro, no liderarás.

No se puede liderar lo que no se ve

Si considerásemos que una empresa que posee una web “de aficionado” no cuenta como “empresa con web”, ¿hasta dónde caería ese porcentaje del 68% que comentábamos antes?

¿Cuánto daño puede hacer una solución “cutre”? ¿Cómo cifrar la pérdida de negocio por una estrategia de marketing online inadecuada o inexistente? En el fondo, el problema es que un ejecutivo o empresario no puede juzgar lo que no ve:

El ejecutivo no percibe lo que está pasando con su empresa en la Red hasta que se involucra personalmente en el uso profesional de Internet. Hasta ese momento, vive una experiencia de segunda mano.

He sido testigo en muchas ocasiones de las reacciones del empresario que por primera vez “abre los ojos” a un conocimiento profesional de la Red y descubre todo aquello que “no le habían contado”.

La experiencia suele ser traumática: creías que tenías la asignatura aprobada…

¡…y de pronto descubres que eres el último de la clase!

 

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3 reglas de oro para saber si un curso online merece la pena

Ernesto del Valle - e-Learning: no es oro todo lo que reluce
Formar a otros es ante todo un ejercicio de responsabilidad social. El hecho de que la formación sea barata o incluso gratuita, no supone una diferencia.

Expectativas defraudadas

A menudo encontramos en la Red todo tipo de quejas y encendidos debates sobre la calidad de ciertos cursos online que defraudan las expectativas del alumnado. Con frecuencia, las organizaciones que promueven estos cursos fallidos se acogen a argumentos tan previsibles como este: “qué más quieres, por este precio…”. Pero esos argumentos son falaces.

Si aceptamos que el único baremo de calidad es el lucro, entonces estamos perdidos.

Cómo saber si un curso online ofrece las mínimas garantías

Con frecuencia, las personas que se plantean invertir tiempo y dinero en su formación, especialmente en estos tiempos de crisis, piden recomendaciones:

“¿Qué curso me aconsejas? ¿Sabes si este curso es bueno? ¿Conoces a este profesor? ¿Me puedo fiar de un curso que es gratis?”

…Cualquiera que se dedique profesionalmente a la formación recibe consultas similares constantemente. Es lógico. La gente está harta de malas experiencias, que después provocan dudas e inseguridad.

Por ello, me he decidido a compartir contigo una pequeña lista razonada de consejos “infalibles” para saber diferenciar de antemano la mala formación online de la buena. Espero que te sea útil.

Estas son las 3 comprobaciones que te aconsejo realizar antes de decidir hacer un curso online:

1. Profesor experto y acreditado

¿Quién comprueba que el formador reúne las condiciones exigibles? Si la plataforma donde accedes al curso está abierta a cualquiera, y no se responsabiliza, entonces tendrás que hacer tú mismo las comprobaciones.

Si no conoces a los profesores ni a los organizadores (o no te dan la suficiente confianza), no te resultará difícil hacer alguna averiguación.

Un profesional de reconocido prestigio deja un rastro inequívoco de su actividad en Internet, por ejemplo en varios de estos apartados:

  • Actividades y responsabilidades profesionales
  • Publicaciones
  • Perfiles en redes sociales (sobre todo LinkedIn)
  • Conferencias y ponencias
  • Clases en escuelas e instituciones
  • Colaboraciones en blogs y medios sectoriales
  • Membresía en organizaciones y colegios profesionales
  • Emprendimiento
  • Acreditaciones académicas
  • Premios y menciones honoríficas
  • Participación en eventos y actividades de networking

…Y la lista podría ser más larga.

Con unas sencillas búsquedas en Google, en la mayoría de los casos podrás hacerte una idea muy clara del “calibre” real del profesor, sin esfuerzo.

No negaré que hay gente que sabe muchísimo pero que por alguna razón es “invisible”. De hecho conozco alguna. En ese caso, si su prestigio no es “reconocible” en el entorno online por alguna razón justificada, al menos tendrá que acreditarse directamente su valía:

¿explican los organizadores del curso cuáles son los méritos de ese profesional? ¿lo hacen de forma ambigua y usando frases hechas o mencionan méritos explícitos?

Precaución con el fenómeno “ego branding”:

Un auténtico experto lo es porque lo dicen otros, y no porque lo diga él.

2. Método formativo

Un profesor, y por extensión una organización dedicada a la formación, tiene como primera obligación diseñar una metodología formativa que haga posible la transmisión eficaz del conocimiento:

Sin método, ni el mejor de los expertos puede enseñar.

Exige información clara y precisa sobre este punto.

Un error típico consiste en confundir método y formato. No lo cometas, ni permitas que te induzcan a cometerlo.

Un video es un formato, no un método. Una colección de videos es una colección de videos, no un “curso”.

La formación que se ofrece en formato video puede tener método o carecer de él. El video solo es un medio de transmisión.

Antes de comprar un curso, hazte estas preguntas:

  • ¿Está descrito el método didáctico?
  • ¿Cómo está estructurado el curso?
  • ¿Se incluyen servicios adicionales aparte de una mera visualización de videos? (por ejemplo, los textos, un sistema de autoevaluación o la posibilidad de ver las clases todas las veces que quieras)
  • ¿Qué grado de libertad vas a tener para acceder a los contenidos?

Mejor aún, hazte la pregunta que responde (casi) todas las preguntas:

  • ¿Se puede previsualizar un “adelanto” para ver cómo es “de verdad” el curso?

3. Tecnología específica

Al igual que sucede con el método, en Internet se necesita aplicar tecnologías específicas para la formación online. Usar tecnologías pensadas para otra cosa no sirve, aunque constantemente se hace.

Por ejemplo, un mero sistema de alojamiento de videos no es una “plataforma de formación online”.

Formar online tampoco es digitalizar en formato PDF los materiales de siempre y ponerlos a disposición del alumno por Internet, sin más.

Antes de contratar un curso, infórmate:

  • ¿Qué recursos tecnológicos específicos para la formación online utiliza el curso?

Conclusión

El nivel de exigencia como consumidores puede escalarse al coste de nuestras decisiones de compra, pero siempre con unos mínimos. Además:

¿Acaso el tiempo del alumno no vale nada?

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¡Gracias por leer hasta aquí! Espero haberte sido útil. Nos vemos en la Red 😉

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Presencia online y empleo: tu guión infalible en 3 sencillos pasos

Como profesionales, todos tenemos una marca personal flotando en el océano de Internet. La mayoría de las veces esa marca está a la deriva, ya sea porque no queremos gobernarla o simplemente porque no sabemos cómo hacerlo.

Animales sociales

Con o sin Internet, somos animales sociales y tenemos una dimensión pública que condiciona nuestra vida; en cierto modo, todos somos esclavos de nuestra reputación.

…Y ahora, la reputación es en gran medida “online”.

A por todas

No hace mucho que empezó a ser de dominio público una circunstancia perfectamente conocida para los profesionales de mi sector pero no tanto para el público en general:

Los reclutadores utilizan Internet y en particular las redes sociales como fuente de información en los procesos de selección.

¿Crees que deberías hacer algo al respecto? Quizás tu respuesta es no (aunque en ese caso te aconsejaría, con conocimiento de causa, que te la replantees). Si la respuesta es sí: ¿lo has hecho ya? Y sobre todo, ¿lo has hecho “bien”?

A continuación te dejo un guión muy básico para que resuelvas, al menos en lo esencial, tus desafíos en materia de “marca personal”. Consta de tres apartados; si entiendes la lógica del primero y llevas a la práctica las sugerencias del segundo, te aseguro que habrás dado un paso de gigante. El tercero te ayudará a darlo más deprisa 😉

1º Así lideran su presencia online las grandes marcas, y tú puedes hacer lo mismo

¿Qué sucede si un potencial empleador te busca en Internet? ¿qué sale en los resultados? Haz la prueba y compara con esta lista:

  1. Nada en absoluto (tan solo aparece otra gente que se llama igual, o ni eso si tu nombre es poco común)
  2. Tu cuenta en una red social, con temas personales sin interés profesional (¡o que pueden perjudicar tu imagen!)
  3. Menciones de terceros casuales que no controlas (en la web de tu empresa, la de algún colectivo al que perteneces, algún evento…)
  4. Tu blog, que por el mero hecho de existir ya está demostrando unas cuantas cosas interesantes y positivas sobre ti, sobre todo si publicas regularmente.
  5. Tus cuentas en redes sociales profesionales, con información que tú controlas sobre tus aptitudes y experiencia.
  6. Tus aportaciones profesionales en blogs de terceros y otros medios.
  7. Menciones positivas de terceros y reconocimientos a tus méritos

¿Qué impresión se llevará en cada caso un potencial empleador? Veámoslo:

Casos 1, 2: si eres un profesional del marketing, la comunicación, las relaciones públicas o las nuevas tecnologías, la impresión será negativa. En cualquier otro caso, la impresión no será buena ni mala (no tienes por qué estar, pero recuerda que otros que sí están te pueden ganar la partida).

Caso 3: la impresión depende de la información concreta que haya en esos contenidos que no controlas. Tu marca personal está a la deriva, y ya de por sí es malo.

Casos 4, 5: este es el terreno donde puedes liderar tu presencia online y demostrar lo que vales. Aquí te juegas el partido, y como veremos después, lo puedes ganar 😉

Casos 6 y 7: aquí estas dando la mejor impresión posible; si eres reconocido y tenido en cuenta en tu entorno profesional y esto deja un reflejo claro en la Red, entonces tienes una buena reputación online que te reportará muchas satisfacciones.

En resumidas cuentas, si los casos tipo 4, 5, 6 y 7 son los que dominan tu presencia en la Red, entonces lideras plenamente tu marca personal y eres dueño de tu reputación. Eso es precisamente lo que hacen las marcas, a otra escala: generar contenido positivo para conseguir que las cosas que suman tengan más peso que las cosas que restan.

Y recuerda:

La ausencia de reputación está en la frontera de la mala reputación.

2º Esto es lo que tienes que hacer para estar dónde van a ir a buscarte:

Ya tienes claro que los casos 4, 5, 6 y 7 que hemos comentado en el punto anterior son tus objetivos. ¿Cómo alcanzarlos?

Céntrate en LinkedIn, la red social profesional por excelencia:

  • Busca a todos tus contactos y compañeros de estudios. Estrújate la memoria y usa los recursos de “búsqueda avanzada” para encontrar a toda la gente que puedas.
  • Escribe recomendaciones para las personas cuyo trabajo conozcas bien y valores. Pide (sin miedo) recomendaciones a tus jefes y compañeros.
  • Apúntate en grupos relacionados con tu actividad, participa y crea relaciones con la gente que te resulte interesante.
  • No cometas el error de infravalorar la importancia de tu foto: es lo primero que verán de ti.
  • Cuando conozcas a alguien, online u offline, no pierdas ni 24 horas en ir a buscarlo a LinkedIn y establecer contacto.
  • No seas demasiado restrictivo a la hora de decidir qué partes de tu perfil son públicas y visibles desde los buscadores. No tiene mucho sentido esforzarte por “estar” para luego esconderte.
  • Es importantísimo que “alimentes” todo lo que puedas tu perfil, prestando atención a todos los apartados.

Muévete en  Twitter con un enfoque profesional:

  • Escribe una “bio” impecable. Mira cómo: “Redacta la “bio” perfecta para tu perfil de Twitter
  • Prohibido contar lo que has desayunado o presumir de tus vacaciones. Twitter no es Facebook.
  • Comparte contenidos de valor que sean útiles a los demás y que conecten con tus intereses profesionales
  • Sigue a los profesionales de tu oficio, participa; no esperes a que te sigan a ti de forma espontánea, ya que probablemente no sucederá, salvo que seas una persona muy popular en tu sector.

Deja tu perfil personal de Facebook fuera de la ecuación:

  • Facebook es para los amigos y la familia. Es personal. Asegúrate de que lo configuras correctamente para que tu actividad no sea pública.

Blogging a muerte:

  • Pon a tu blog un título “con cabeza”. Llamar a tu blog “Yo y mis circunstancias” no te ayudará. Se trata de promocionar tu marca personal, no de hacer un ejercicio de ingenio: los buscadores no entienden las metáforas, no les interesa la ironía y no juzgan tus méritos literarios. Si es tu blog, que su nombre y su descripción dejen claro quién es el autor y qué temas trata. Usa palabras clave.
  • Comparte tus conocimientos en tu blog regularmente y demuestra que dominas la materia en la que te especializas.
  • No olvides que se trata de demostrar, entre otras cosas, que eres una persona con capacidad de trabajo y de compromiso, no justamente lo contrario. No des señales que puedan ser interpretadas como síntomas de pereza, dejadez o bajo nivel de autoexigencia.
  • No desaproveches ocasiones para ser “firma invitada” en otros blogs o medios especializados. ¿No te lo ofrecen? Si ya has hecho lo necesario para demostrar lo que vales, ofrécete tú.

3º Fórmate, experimenta, disfruta

El mejor consejo que te puedo dar es este:

Afronta el desafío de controlar tu presencia online con espíritu lúdico y deportivo.

No tengas miedo de experimentar. El “pulido y abrillantado de tu marca personal” puede ser gratificante, divertido y sobre todo una fuente de experiencias y de aprendizaje que te ayudará a crecer personal y profesionalmente.

Para formarte, lee todo lo que puedas en Internet sobre este tema, pero siendo muy selectivo con las fuentes. Hay mucho charlatán. Identifica a los expertos (se los reconoce cuando otros dicen que lo son, y no cuando ellos se colocan a sí mismos la etiqueta). Busca recursos formativos de calidad.

Aquí te dejo algunos enlaces a varios posts para saber más:

Branding personal y empleo: lo que no te habían contado

Netiqueta: las normas de etiqueta en la web social

Cómo saber en qué medios sociales debes focalizar tu estrategia

Los 7 errores que nunca debería cometer un bloguero

Echa un vistazo a este curso en mecenium del experto en LinkedIn Pedro de Vicente:

Comienza a exprimir LinkedIn – curso en mecenium

 

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