
¿Qué gustazo, verdad? ¡Así se entiende la vida! Y más degustando ese sabroso cóctel directamente realizado en el shaker refrescado: mezclar 2 cl. de ron oscuro, gotitas de limón, 2 cl. de zumo de maracuja y 1 cucharada de jarabe de granadina. Es la bomba, servida en vaso tubo.
Otra posibilidad para disfrutar durante esa ola de calor: el total Mint. En el shaker refrescado, mezclar 8 cl. de gin, 1 cl. de crema de menta, gotitas de limón al gusto, jarabe de arce y completar con agua mineral con gas. Decorar con hojitas de menta, sombrillitas de cromática fría (verde, azul, amarilla, negra). Queda muy fashion presentado en un vaso martini.

La duda lo hizo divino y el quid que lo rodea, mítico. Veamos, la mano que meció su cuna, realmente, ¿era escocesa o irlandesa?
La fascinante historia del whisky es un enorme cóctel en sí misma, con ingredientes y personajes de los más variopintos, que va de la divinidad suprema que está en los cielos, el marxismo-leninismo, los bad boys de la "windy city" (Chicago) y las furibundas protectoras de las "Temperance Leagues" norteamericanas. En fin, pasen y vean como está la cosa.
La controversia sobre la paternidad del apasionante whisky alcanzó tal escandalosa magnitud entre nubes del siglo V, que Dios en persona, probando y con repetitivo shooter mandando, designó salomónicamente al irlandés San Patricio como inventor de esa revigorante agua de fuego.
Como resultado, dos mil tres lunas después, sigue en activo la bronca ancestral entre modernos contrincantes igual de atacados sobre el grave temita de marras.
Domingo, 22 de noviembre
Marie-José Martin Delic Karavelic
Juan Fernandez Krohn
Carlos Juan Gómez Martín
Julián Moreno Mestre
Juan Carrasco de las Heras
Juan Luis Recio
Siro López
Karina Longo
Ángel Sáez García