Con esas temperaturas en caída libre, un buen plato de arroz con sabores otoñales nos vendrá fenomenal.
Para cuatro personas de buen diente, hervir 400 gr. de arroz en agua ligeramente salada con algunas briznas de azafrán.
Mientras, en una sartén de grandes dimensiones, rebozar 2 cebollas finamente laminadas en 3 cucharadas de mantequilla u aceite. Cuando están doraditas, añadir 200 gr. de setas de su elección (boletus y chantarellas resultan perfectas para ese plato) lavadas y troceadas, ½ vaso de vino blanco de calidad, hierbas aromáticas al gusto. Tapar y cocer a fuego lento, hasta que las setas estén perfectamente tiernas. Al cabo de ese tiempo, escurrir el arroz, verterlo en la sartén, mezclar delicadamente con las cebollas y las setas rebozadas y servir enseguida, decorado de hojitas de perejil.
Símbolo de abundancia y felicidad, el arroz es alimento fundamental de los pueblos asiáticos, que consideran los demás platos como su “acompañamiento”. Junto al maíz, es uno de los únicos cereales huérfanos de gluten, por tanto amigo de las personas aquejadas de la enfermedad celíaca. Alimenta más de la mitad del universo y parece que fue en China donde su cultivo surgió 8000 años antes de nuestra era.
Esa maravilla de la ingeniería natural pertenece al género Oryza sativa L. de la familia de las Poáceas. El “arroz salvaje” integra otra tribu, la Zizania aquatica L., que únicamente crece en el norte estadounidense y en Canadá.
Sábado, 21 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Siro López
Marie-José Martin Delic Karavelic
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català