
El culto a los muertos es universal y aunque las celebraciones al respecto varíen según las latitudes, destacan las fantásticas creencias célticas. Pensaban que la muerte era prolongación de la vida y que existía una puerta espeluznante que devolvía los fallecidos entre vivos.
Su horrenda apertura coincidía con la entrada en el periodo oscuro u invernal, el 31 de octubre o fatídico Halloween. Convenía por tanto tener contentas a esas almas desorientadas escoltadas por un séquito de brujas zurcando las tinieblas a lomos de escoba, acompañadas por un variopinto séquito de gatos negros, enanos raritos y polvorientos monstruitos pálidos recién oxígenados y salidos de ultratumba. Ante tal impactante pulso marcado a los vivos, nada mejor que regalar unos manjares calentitos para saciar sus exigencias e apetitos demoníacos, que corriendo, se depositaban a lo largo de fríos caminos y bosques misteriosos.
De ahí nació la tradición de sopas y caldos a base de la estacional, oronda y coloreada calabaza. La receta infernal que Fogon's os propone es toda salud y sabrosura. Pasen y vean, las proporciones están previstas para seis personas: pelar, despojar de sus semillas y cortar en trocitos unos 800 gr. de calabaza. Cocerlos hasta que estén bien tiernos en su olla a vapor. Retirarlos, verterlos en el vaso de la batidora, triturarlos con una cucharada de azúcar moreno, complementar con poco de agua si la mezcla resultara demasiada espesaa. Verter en una gran cacerola, agregar un potito de nata, dejar espesar ligeramente, salpimentar al gusto y servir muy caliente.
Sábado, 21 de noviembre
Marie-José Martin Delic Karavelic
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Siro López
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer