
Riquísimo, todo ternura y sabor, de confección rápida y simple, el clafoutis es uno de los florones de la pastelería gala y un postre muy apreciado durante el periodo estival. Aparte, permite aprovechar de manera exquisita, el dulce tiempo de las rojas cerezas.
Esa delicia de origen campesino debe su extraño nombre al verbo “clafir” , que significa “rellenar” en dialecto lemusino. Hecho con todo tipo de fruta (higos, peras, manzanas, piña,melocotones, albaricoques…), adopta entonces el nombre de “flognarde” (o flaugnarde).
Resulta especialmente exquisito compuesto únicamente de cerezas negras, tal como se degusta tradicionalmente en el país hexagonal y así os lo propone Fogon’s.
Ideal para las meriendas veraniegas acompañado de zumos naturales, aromático café helado o un té floral o frutal frío, sabroso y nutritivo, es uno de los preferidos de los niños. Las proporciones indicadas son previstas para cuatro personas.
Precalentar su horno a 200º. Limpiar y secar 700 gr. de cerezas muy maduras, no deshuesarlas, quitarles su rabito. La presencia del hueso añadirá más sabor al resultado final. Reservarlas.
En la batidora, mezclar unos 5 minutos cuatro huevos enteros con 150 gr. de azúcar blanco y una pizca de sal. Agregar 100 gr. de harina fina, medio sobre de levadura química, 30 gr. de mantequilla fundida, 1 cucharada de nata espesa, otra de harina de almendra (o almendras molidas) y 30 cl. de leche desnatada.
Distribuir las cerezas en flaneros individuales untados con mantequilla, verter la crema encima y hornear unos 45’ a 180º. Al cabo, retirar, dejar entibiar y espolvorear un poco de azúcar glas sobre la superficie. Servir tal cual, sin desmoldar. ¡Buen provecho!
Jueves, 26 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Julio César Izquierdo
Karina Longo
Siro López
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes