
“El tomate, astro de tierra,
estrella repetida y fecunda,
nos muestra sus circunvoluciones,
sus canales, la insigne plenitud
y la abundancia sin hueso, sin coraza,
sin escamas ni espinas,
nos entrega el regalo de su color fogoso
y la totalidad de su frescura”
(Pablo Neruda, “Oda al tomate”)
¡Qué bien cantó el tomate el genial Neruda! De agosto a octubre disfrutamos de los más exquisitos tomates y nada mejor, para prolongar la cocina soleada del cálido verano que acabamos de vivir, que acomodarles en inesperada y dulce compañía especiada.
Para tres personas, pelar y cortar seis tomates, depositarles en una cacerola con un centímetro de agua, seis cucharitas de azúcar blanco, una pizca de canela y dos vainas de vainilla cortadas transversalmente para liberar su interior aromático.
Cocer lentamente, no debe quemar su compota, retirar y apartar.
Cocer sus lasagnas o spaghetti al dente, repartir en platos hondos, esparcir unos redondeles de calabacín fritos en aceite de oliva, la compota encima y degustar bien calentito. Los contrastes de sabores obtenidos son deliciosos. Rosados y blancos frescos bienvenidos.
Perfecta fuente de vitaminas A, C y E, estimuladotes de las defensas orgánicas, el tomate es igualmente muy rico en minerales, oligoelementos, potasio y magnesio. Por su ingente cantidad fibrosa ayudando al buen tránsito intestinal, propiedades antioxidantes, diuréticas y escaso aporte calórico, el tomate, rey de la huerta y estrella de las ensaladas, se alzó como campeón de correctas dietas adelgazantes o de control de peso.
Es su estación, aprovechad esa roja, verde y amarilla maravilla natural a tope. ¡Buen apetito!
Jueves, 8 de enero
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Gonzalo Sol
Ruta Quetzal
Pilar Carrizosa
Rosana Fuentes
Tierras del Olivo
Raulet el Artillero