El Muffin es suculento invento de la Blanca Albión, suerte de diminuto "pastelito de taza" ("cupcake"), por su base cilíndrica y superficie cónica, ofreciéndose a sus devoradores tal cómodo hongo esponjoso de unos ocho centímetros.
“Moofin”, su nombre original, aparece entre crónicas reposteriles de su Graciosa Majestad en 1703, posiblemente derivado del francés “mouflet”, designando un pan suave o del teutónico “muffen”, aludiendo a postres pequeños.
Imprescindible de los british breakfasts y de sus sabrosos five o’clock teas, se hace en un santiamén y declina sus sabores al infinito, mezclado con fruta seca o fresca (dátiles, plátanos, naranjas, fresas, zanahorias, almendras, pasas...), ralladuras de cítricos, pepitas de chocolate y como no, las aromáticas especias.
En realidad, el único límite que se le conoce son las de la imaginación del que los confecciona.
Para realizar nuestra propuesta y unos veinte ejemplares, necesitará 10’ de su vida, un poco más en cocción y un horno precalentado a 200º.
Fundir 125 gr. de mantequilla, mezclar 70 gr. de azúcar, lo mismo en harina blanca, 4 huevos pequeños batidos, 2 cucharadas de levadura química, 1 de nata espesa, 2 de zumo de naranja natural y 100 gr. de chocolate negro o con leche fundido también.
Verter en moldes previstos para ese cometido, hornear a 180º unos 13’, sacar et dejar entibiar, desmoldar y espolvorear de azúcar glas.
Para los más golosos, acompañado del acídulado contraste de una mermelada naranja amarga, resulta un total deleite.
Ideal con té y demás infusiones, muy reconfortante a las puertas del otoño. Otro día hablamos de sus primos hermanos escoseses, los scones. ¡Enjoy, my friends!
Miércoles, 7 de enero
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Gonzalo Sol
Ruta Quetzal
Pilar Carrizosa
Rosana Fuentes
Tierras del Olivo
Raulet el Artillero